de-formación

La formación turística de postgrado en España deja mucho que desear y lo siento por aquellos profesionales de la docencia y la investigación pero es lo que se percibe. Conozco a muchos profesionales que, con la llegada del Plan Bolonia, han decidido realizar algún estudio que les permita en un futuro tener el Título de Grado en Turismo, superando los problemas que les acarrea ser diplomados en este mundo de “titulitis enfermiza” y donde vale más los créditos que las horas de trabajo y experiencia real. Pues bien, ante ese esfuerzo de profesionales del sector con numerosas responsabilidades profesionales (empresas, puestos directivos, autónomos) y personales (hijos, hipotecas y demás) la respuesta de la universidad no puede ser más decepcionante: clases repetitivas que siguen la estela de una diplomatura que se supone ya han superado, prácticas en empresas por cubrir la papeleta y sin aspiraciones de crear o generar trabajo e ilusión, proyectos fin de master evaluados como tesis de investigación y no como trabajos que sirvan para desarrollar proyectos reales, manuales sacados de bibliotecas con referencias a teorías de hace diez o quince años, ninguna referencia al Turismo 2.0., etc. Pero lo peor de todo no es eso, es la prepotencia con que algunos docentes siguen tratando a estos profesionales, con ese paternalismo insultante del que adolece la universidad española, sin reconocer el esfuerzo y las capacidades de profesionales que no citan a los clásicos de los sesenta pero que son capaces de levantar empresas, generar proyectos, crear riqueza, puestos de trabajo, etc. en el siglo XXI…este post va para ellos, para los profesionales que, independientemente del color de su piel, tienen nuestro premio nobel al esfuerzo y la dedicación por los demás.