Mercenarios S.A.

Cuando se habla de los actores sociales de la actividad económica se habla de un sector público, un sector privado y un tercer sector donde aparecen la ciudadanía, las asociaciones, las ongs, etc…pero hay una serie de seres que divagan entre los tres sectores, que aportan mucho al desarrollo económico y que, por sus características, no muestran lo que realmente aportan. Son los autónomos, esas personas que entrarían en la categoría de “seres libres, mercenarios” que cita Mariola Corega en su romántica comunidad de www.freemanager.ning.com. Son mercenarios porque trabajan por dinero pero también tienen esa parte romántica, casi olvidada, de hacer bien las cosas, con profesionalidad, porque de ello depende su día a día, y trabajando en red, siendo conscientes de sus propias limitaciones y en su creencia del trabajo colaborativo. Son personas que anteponen su libertad individual, su necesidad de crear y de arriesgarse, su tiempo y el de su familia, antes de trabajar subordinados a decisiones arbitrarias. Alguien dijo una vez: “Si una persona no es capaz de luchar y morir por sus ideas, o no vale nada como persona, o no valen nada sus ideas”. Los mercenarios luchan por sus ideas, en ocasiones solos, en ocasiones en guerrillas, en terreno propio o en ajenos, pero siempre con el valor de poder mirar a los ojos al futuro y decirle que, aun estando solos, vamos a por él porque nuestra meta es el propio camino que no es otro que un camino hacia nosotros mismos. Ánimo! Trabajamos solos pero no estamos solos…y además somos seres libres o, al menos, esclavos de nosotros mismos.