Geoposicionamiento emocional: we love Costa Blanca

i-love-costa-blancaHace un tiempo lancé un concepto nuevo, el geoposicionamiento emocional, no con la ambición de crear algo sino con la necesidad de encontrar un término que representara una vivencia personal en un espacio concreto. El turismo son experiencias nos dicen, hemos pasado del producto al cliente y del cliente a la persona, las emociones cobran cada vez más fuerza en un mundo material donde las matemáticas dejan paso a la poesía. O quizás no, la llegada de la nueva web denominada 3.0. (semántica en un principio, sensible según Tim O’Reilly) es el equilibrio entre la razón, las matemáticas, los números que nos muestran y demuestran la rentabilidad de las inversiones y el corazón, la literatura, las letras que nos muestran y demuestran la fragilidad de las emociones.

Para mí el geoposicionamiento emocional es la capacidad que se ha de tener en identificar las emociones de los clientes en función de su posicionamiento en el espacio. El concepto se basa en tres elementos definidos como SOLOMO: social, local y móvil. Vivimos en un momento en que compartir es una necesidad como sinónimo de socializar, el elemento local cobra fuerza en un mundo globalizado y estamos en la era de la movilidad y la ubicuidad.

Cuando una persona lanza un tweet o se expresa en abierto en Internet no está simplemente emitiendo información, ni siquiera comunicación, está emitiendo una emoción y en muchas ocasiones vinculada con el territorio. “El entorno es el rey”, somos lo que somos en función de nuestro entorno, físico y emocional, el sitio en el que estamos en cada momento y con las personas con quien estamos en cada momento.

Este fin de semana he participado invitado por Mario Schumacher en el BlogTrip Costablanca en Calpe. Podría hablar de tantas cosas y tantas vivencias, pero quiero evitar hacerlo desde la cabeza, no quiero que recuerde mi cabeza lo que he vivido, quiero que lo recuerde el corazón, que la tinta de estas letras sea sangre, sinónimo de vida y de pasión. Y es que eso ha sido este blogtrip, una mezcla de vida y de pasión. Los destinos turísticos no existen si no son vividos, realmente son construcciones artificiales de la realidad que intentan paquetizarse y encerrarse en una cajita para ser comercializados a través de numerosos intermediarios cuyo único valor añadido es engrosar la cuenta de unas cuentas corrientes cada vez más debilitadas.

Pero eso ya no vale, los destinos están vivos, funcionan por si mismos y son distintos para cada una de las personas que los disfrutan.  I Love costa blanca tenía todas las cartas para ser un éxito: un portal web muy potente, un logotipo muy bonito en forma de corazón, un slogan directo a las emociones, un hotel de gran calidad, unos ponentes de lujo…hasta un clima magnífico. Pero eso es marketing, son infraestructuras hoteleras, es clima atmosférico e incluso los ponentes eran los actores de un acontecimiento. Sin las personas no es nada y esa fue la clave de este evento: las personas.

En las conferencias de Viajeros 2.0. se repitió una y otra vez el mismo mensaje: las personas, las personas, las personas…y sus emociones. Hubo tanta gente que conocía, que reconocía, con quien había compartido, con quien compartiré, con quien reí, sonreí y disfruté que sería aventurado nombrarlas y dejarme a alguien, porque es gente a la que realmente aprecio.

En biología se estudia que un Ecosistema es la suma de los seres vivos (Biocenosis) en un espacio dado (Biotopo). Mario tenía ambas cosas: el destino y las personas. Es indiscutible que los humanos somos seres sociales por naturaleza, en muchos aspectos ciertas formas de socializarnos es lo que nos hace humanos, y desde el principio de los tiempos las tribus han tenido líderes. Dicen los libros del marketing que un líder es quien sabe arrastrar a los demás detrás de un sueño (“I have a dream” que dijo Martin Luther King y “Yes we can” en palabras de Obama) y por tanto toca de hablar de un líder:

Mario tenía claro que si quería potenciar el Hotel Diamante Beach tenía que potenciar el destino, primero atrae a los turistas al destino y luego ya les darás alojamiento, pero que lleguen. Mario tenía claro que para eso hacían falta personas, un director que delegara en él y le diera el visto bueno, crear un equipo que fuera capaz de seguirle en su sueño, unas personas a las que invitar como blogueros, su altavoz, sus prescriptores, y unos clientes, personas que iban a ir un Sábado a Calpe a un evento de los muchos que vemos todos días en cualquier punto de España…y vinieron más de 500 personas.

Mario ha puesto dos cosas en este proyecto, me atrevería decir que el proyecto de su vida: mucho esfuerzo y mucho amor. Esfuerzo en forma de horas y horas, de conversaciones, de aprender de los demás, de intentar convencer a la gente de que venga porque valdría la pena. Amor en forma de emociones, de hablar con la gente con sus ojos brillantes, de estar convencido de que era un gran proyecto.

Y sucedió: estoy convencido de que fue justo en la mitad del BlogTrip, en ese momento en el que no se sabe si es el sol el que sale del horizonte o es éste el que se esconde tras el sol: bajo el cielo azul de Calpe, un azul brillante e intenso como los sueños de los pintores, llovieron lágrimas. Cientos de personas lloraron de alegría, de risa en un final cómico y único y como una tormenta de verano, de repente, esas lágrimas bajaron de los ojos al corazón y la gente estalló en un aplauso unánime hacia su líder, un hombre grande y recio que logró llegarnos al corazón directamente, sin intermediarios, sin artificios. Los ojos de los asistentes se nublaron y la piel se erizó bajo el sonido de los aplausos porque lo que representaban era el momento culminante de una partitura compartida donde la música eran sueños disfrazados de notas.

Fue un momento muy especial y de repente dos hermosas jóvenes se giraron con los ojos llenos de lágrimas limpias y cristalinas, eran las hijas de Mario. ¿Sabéis que significa eso? Cuando un hijo o una hija llora de felicidad al ver a su padre la vida recobra todo su sentido, creo que es uno de los actos de amor más hermosos que he visto en mi vida. Y entonces todos descubrimos que “Juan”,ese niño del cuento de Fernando (@latrinchera)  volvía a sentir a través de los ojos de Mario y que sus muros se derrumbaban y quedaba desnudo, junto a la playa de Calpe, con el corazón palpitando y el sonido de miles de pájaros azules de Twitter revoloteando a su alrededor diciendo: We love Costa Blanca.

P.D.: gracias Mayte por alimentarme con tu sonrisa cada día, gracias a todos por dejarme ser parte de vuestras vidas y gracias Mario por abrirnos tu corazón.

Welovecostablanca