El futuro de los mapas

El futuro de los mapas

El futuro de los mapas depende del momento en que nos planteemos esta cuestión. La nueva geografía de los años ochenta no tiene nada que ver con la nueva geografia del siglo XXI. Todo cambia y a una velocidad vertiginosa, podríamos aplicar la Ley de Moore a cualquier disciplina y profesión, ya que los cambios se suceden casi de forma exponencial.

En este sentido realicé una reflexión sobre los nuevos mapas online y cómo se diferencian de los mapas que estudié hace tan sólo dos décadas. Este artículo se llama el futuro de los mapas porque, en estos momentos, estos nuevos mapas conviven con los tradicionales (tanto en la formación universitaria como en algunos usos como el turismo, por ejemplo).

Como dice Bob Dylan en The times they are a-changing “As the present now
Will later be past” (el presente ahora será pasado después), por tanto no podemos conocer el futuro de los mapas pero podemos observar de dónde venimos (el pasado), dónde estamos (presente) y así averiguar hacia dónde vamos (futuro).

El pasado 3 de marzo de este año 2017 tuve el honor de dar mi primera conferencia TEDx en e TEDXAlcoi “Los nuevos mapas: todo sucede en algún lugar”. De mi experiencia hablé en mi post “Mi experiencia en TEDxAlcoi 2017“ y el resultado está publicado tanto en video en el canal oficial de TEDx como en pdf en Slideshare.

Fue un arduo trabajo que me llevó meses y donde intenté “jugar” con contrarios, es decir, confrontar ideas (en ocasiones forzándolo porque no siempre hay blancos y negros) para entender cómo han cambiado los mapas que conocíamos antes y después de Internet.

Por ello quiero compartir el texto íntegro de mi presentación, no se trata de un artículo científico ni divulgativo, sino de un guión con el texto que, más o menos, reproduje en mi conferencia. Antes del mismo pongo una breve introducción:

¿Alguien no ha utilizado un mapa en su vida? Todos hemos usado un mapa alguna vez porque todo sucede en algún lugar. Pero el mundo ha cambiado, con Internet hay una nueva forma de representar el mundo y los nuevos mapas son muy distintos a los de hace veinte años. Hoy en día los mapas se hacen en 3D, con imágenes de satélite, en 360 grados, con realidad aumentada, con realidad virtual y se pueden consultar en las tablets, en el móvil, en los relojes inteligentes, en pulseras, en gafas, en hologramas, etc. Ya no existe un mapa general que lo explique todo, ahora hora cada persona, al igual que construye su propia realidad, dispone de su propio mapa, personalizado e individual. En esta conferencia vamos a ver las diferencias entre los mapas de antes y los mapas de ahora que nos muestran cuál es nuestro lugar en el mundo.

Los nuevos mapas: todo sucede en algún lugar

LIBROS/MAPAS: ¿Conocéis al principito? Es ese chaval que va danzando por los planetas y cuando llega al sexto planeta estaba habitado por un geógrafo rodeado de mapas y libros, como yo de pequeño, era mi forma de viajar con la imaginación sin salir de casa. ¿Alguien no ha utilizado un mapa en su vida? Todos hemos usado un mapa alguna vez porque todo sucede en algún lugar, nos movemos entre dos dimensiones: el tiempo y el espacio, de hecho hay gente que no sabe ni dónde está ni hacia dónde va 😉

ANTIGUO/NUEVO: el mundo ha cambiado, hay herramientas que ya no sirven, un mapa en papel es romántico y hermoso pero no podemos navegar con él por el océano de Internet, no podemos usar viejos mapas para explorar un nuevo mundo. Los mapas no son los mismos ahora que hace 20 años atrás y os lo voy a demostrar.

PAPEL/MÓVIL: el papel ha sido substituido por el móvil, los mapas del Instituto Geográfico Nacional han sido substituidos por Google Maps, todo ha cambiado. Todo está ahora hiperconectado. Veamos los cambios en cinco pasos:

1.-REPRESENTACIÓN/REALIDAD: antes, los mapas eran una representación gráfica del lugar donde estábamos, una interpretación de la realidad. Ahora, los nuevos mapas no son representación, son la propia realidad, el lugar donde estamos.

2.- SIMPLE/COMPLEJO: antes, los mapas tendían a la simplificación, a reducir una realidad compleja en dos dimensiones, en puntos, líneas y polígonos. Ahora los nuevos mapas tienden a la complejidad, reproducen la realidad y además le incorporan más y más capas de información digitales.

3.- GENERAL/PERSONAL: antes los mapas eran algo objetivo porque buscaban un modelo general con ríos, montañas o comercios. Ahora, los mapas son subjetivos porque se adaptan a tu modelo personal. Antes en una ciudad teníamos 200 cosas para ver, ahora sólo aparecen los sitios que tenemos alrededor y que nos pueden gustar.

4.- OFICIAL/COLABORATIVO: antes los mapas los hacían los gobiernos o las grandes empresas con grandes presupuestos, ahora los hacen las personas de forma altruista y los comparten de forma libre por la red como en Openstreetmap, el mayor mapa colaborativo de la historia

5.- RACIONAL/EMOCIONAL: antes los mapas eran algo abstracto, racional, pretendían entender el mundo. Ahora los nuevos mapas son algo concreto, emocional porque la relación con su entorno depende de cada persona y nos permite sentir el mundo.

CIELO/TIERRA: la forma que tenemos de movernos en el mundo ha cambiado junto a la tecnología. En la actualidad hay 17.817 objetos orbitando alrededor de la Tierra, de esos 3.500 son satélites operativos. Desde un satélite podemos ver el universo y acercarnos la tierra, bajar a nuestro país con los mapas, pasear por nuestra ciudad con las imágenes de las calles, entrar en las tiendas con las vistas 360 y todo sin salir de casa. Cambian las herramientas y éstas son capaces de cambiar nuestra percepción del mundo.

TIERRA/HOGAR: ¿Conocéis esa historia que narra como un niño se perdió con 5 años en la India, fue adoptado por una familia australiana y 25 años después encontró su casa y se reencontró con su familia gracias a Google Earth, ahora esta historia está en los cines en la película Lion. “Para saber quién eres debes saber de dónde vienes”.

TINTA/BITS: y es que hemos cambiado hasta la forma de hacer los mapas. Hemos pasado de hacer los mapas a rotring, con tinta y en un papel a hacer mapas de bits con el ratón en un ordenador, ¿os acordáis alguno del rotring y de la tinta…?

2D/3D: hemos pasado de los mapas en 2D en un papel, donde teníamos que conocer el lenguaje cartográfico para entenderlo, al mapa aumentado en la realidad, donde no hace falta interpretar nada porque es la realidad la que está delante de nuestros ojos.

ESCALA/ZOOM: ya nadie habla de la escala del mapa. Antes teníamos los mapas regionales a escala 1:200.000, los comarcales a 1:50.000, los urbanos a 1:10.000… ahora eso ya da igual hemos cambiado la escala por el más (+) y el menos (-) del zoom, con dos dedos podemos navegar por el mapa

SÍMBOLOS/CAPAS: antes la información se organizaba en la Leyenda de los mapas, con símbolos de colores que nos explicaban el significado de cada cosa, los nuevos mapas no necesitan leyenda, esos símbolos están organizados por capas interactivas y dinámicas que se superpone unos a otros y se adaptan a nosotros

NORTE/360: hemos “perdido” el Norte. El Norte estaba arriba en los mapas occidentales pero ahora ya no existe arriba o abajo, Norte o Sur, ahora existe el “alrededor nuestro” en una vista en 360º.

FICCIÓN/REALIDAD: hoy en día los mapas se hacen en 2D, en 3D, imágenes de satélite, en 360 grados, con realidad aumentada, con realidad virtual y se pueden consultar en las tablets, en el móvil, en los relojes inteligentes, en pulseras, en gafas, en hologramas, incluso en superficies de arena, en fin, en cualquier parte. En un futuro cercano haremos y manejaremos los mapas con los ojos tan sólo con mirar una pantalla. ¿habéis visto Minority Report? Eso ya es una realidad.

CARTOGRAFIAR/VIVIR: ya no existe un mapa general que lo explique todo. Ahora cada persona, al igual que construye su propia realidad, dispone de su propio mapa, personalizado, individual y subjetivo. En definitiva, hemos pasado de hacer los mapas a vivir los mapas, a integrarlos en nuestro día a día como algo natural y eso, para un geógrafo como yo, es fascinante.

Todos habéis sido viajeros y exploradores en algún momento y habéis usado un mapa para guiaros por tierras desconocidas. Y generalmente lo hacéis en tres etapas:

ANTES/INSPIRADOS: antes de ir a un sitio podemos usar las vistas en 360º, de modo que cuando lo visitamos, ya estamos familiarizados con el lugar y por tanto nos sentimos más seguros porque reconocemos el entorno en el que nos movemos.

AHORA/CONECTADOS: cuando viajamos y conectamos el móvil, éste nos sitúa en el territorio a través de la geolocalización y nos aporta una información personalizada en función de dónde estamos, de cómo nos movemos, el tiempo que hace, si hay tráfico, los recursos que podemos visitar en función del tiempo que nos quedemos en ese sitio, los sitios donde comer en función de nuestros gustos, dónde dormir y todo en función de dónde han ido y de lo que han opinado nuestros amigos, es nuestra red social

DESPUÉS/COMPARTIDOS: después compartíamos el álbum de fotos tras el viaje (pobres amigos). Pero ahora el futuro se ha convertido en un presente continuo. Vamos a cenar con los amigos y ¿qué hacemos cuando sale el primer plato? Foto para Instagram para dar envidia, o no… (pausa). Somos nosotros los que opinamos sobre los sitios para que influya en los futuros viajeros y la rueda vuelve a empezar, ya no está en manos del destino turístico, el mapa no lo hace el destino sino que lo hace el viajero y lo comparte con su red social y eso lo cambia todo porque el mapa pertenece a las personas, está en sus manos.

SER/ PARTICIPAR: por tanto, podemos usar las nuevas tecnologías y los mapas online para movernos en este nuevo mundo, nuestra pertenencia a un lugar ya no depende de haber nacido o de vivir ahí, como dice Genis Roca “Soy de dónde participo”.

LA TIERRA/LA NUBE: no hace falta estar en un sitio para sentirse parte de él, hace falta participar y compartir

Lo más maravilloso es que, si el mapa desaparece, desaparecen las fronteras.

Todos estamos conectados, el sitio donde vivimos, sentimos, amamos, construimos, soñamos es el Planeta Tierra pero, paradójicamente, lo hacemos desde la nube