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La geografía es una ciencia que usa la variable espacial para hacerse preguntas y buscar respuestas. Debe ser capaz de conocer, analizar, interpretar, gestionar, dar a conocer y transformar el espacio, pero, en la Era de Internet, para conocerlo y analizarlo se requieren datos, la materia prima; para interpretarlo y gestionarlo se requieren herramientas tecnológicas y, para darlo a conocer y transformarlo, comunicación. Son tres aspectos interrelacionados e indisolubles que conforman un sistema abierto: la herramienta de la geografía en red es la tecnología, que consume datos (inputs) y produce comunicación (outputs).

Sistema Geografía en redSerie “Geografía en red: de la reflexión a la acción”

La serie «Geografía en red: de la reflexión a la acción», desarrolla estos tres grandes aspectos vinculados con las tecnologías de la información y la comunicación geográficas: la tecnología, los datos y la comunicación, conformando así una trilogía, un conjunto organizado de reflexiones conectadas y llevadas a la acción a través de buenas prácticas y ejemplos del desarrollo de la geografía en el siglo XXI.

1.- Geografía en red y tecnología: las herramientas. Internet como soporte, como base digital sobre la que se apoyan las nuevas herramientas de trabajo. Los Sistemas de Información Geográfica ya no son un elemento diferenciador, son la herramienta por antonomasia para analizar los territorios, se desdibujan en lo digital y se convierten en neoterritorios, los nuevos mapas son online y están en la nube, ayudan a la toma de decisiones a tiempo real. La tecnología geoespacial es una gran industria transversal que une los móviles que hay en la palma de nuestras manos con los satélites que sobrevuelan el espacio exterior.

2.- Geografía en red y datos: la materia prima. Un dato geolocalizado es un producto que se transforma en servicio digital tras un proceso de recogida, transformación y distribución en Internet. Es esencial conocer cómo es la incipiente industria del geodato, qué son y cómo se gestionan las fábricas de datos geográficos y qué valor económico tienen. Su tratamiento aporta información relevante, transformada en conocimiento y en inteligencia para predecir y prever los sucesos espaciales.

3.- Geografía en red y comunicación: el marketing. La nueva sociedad implica nuevos roles profesionales y es esencial que la geografía profesional sea consciente de la importancia de la geocomunicación y de la marca personal; siendo el marketing y de la comercialización herramientas de visibilización y relevancia de la geografía en Internet.

El contenido de esta trilogía lo conforman una serie de artículos y entrevistas en torno a la geografía en red y que los autores hemos publicado en los últimos diez años en nuestros respectivos blogs: www.gersonbeltran.com y www.orbemapa.com. La distribución de los capítulos no es cronológica en el tiempo, se pueden leer de forma organizada, solo por libros individuales o, directamente, por capítulos o artículos, todas las formas de acercarse a su lectura tienen sentido. Se trata de un contenido estructurado, lógico, coherente, pero lo suficientemente dinámico y flexible como para ser consumido como desee el lector.

Estos libros están dedicados a todos los amantes de la geografía. Pretende dar a conocer otros usos de esta hermosa ciencia e inspirar a los jóvenes a que piensen siempre de forma disruptiva. Bienvenidos al nuevo mundo surgido de Internet, bienvenidos al futuro de la geografía.Serie Geografía en red

Presentación: de la reflexión a la acción

Internet ha revolucionado nuestras vidas, es uno de los grandes cambios de la historia de la humanidad que sólo podremos analizar con una escala mayor, dentro de cientos de años, pero, sin duda, estará a la altura del descubrimiento del fuego o de la rueda, e incluso al mismo nivel que la Revolución del Neolítico.

Es indudable los cambios que ha supuesto en las personas, pero también en las empresas y los las administraciones, en definitiva, en toda la sociedad global. A nivel profesional, en el siglo XXI, ha provocado un cambio paulatino alrededor de palabras clave como la conectividad, la comunicación, la resiliencia o la ubicuidad.

Quiénes somos los responsables

Los autores de estos libros tenemos algunas diferencias, pero también cosas en común, un enfoque muy similar que nos han hecho encontrarnos en las mismas coordenadas en el nuevo mapa sin fronteras que es Internet: a diferencia de Gersón, que es un geógrafo valenciano, emprendedor y docente universitario, Jorge es un ingeniero vallisoletano y trabajador en la administración pública. Pero ambos coinciden en su amor por la geografía y por la tecnología, ambos provienen del ámbito de los Sistemas de Información Geográfica (SIG) y ambos tienen un blog y han autopublicado diversos libros.

Lo más interesante es que nuestra colaboración profesional es, al mismo tiempo, causa y consecuencia de la existencia de la red. Hace diez años que nos encontramos en Internet sin conocernos, entre blogs y posts comenzamos a leernos, aprendiendo uno del otro y encontrando puntos en común. El año 2011 Jorge del Río autopublicó «Mapas invisibles» y en el año 2012 Gersón Beltrán «Geolocalización y redes sociales». No fue hasta muchos años después, el año 2017, en el que nos conocimos personalmente (lo que denominamos desvirtualizarse) en el I Encuentro de Geobloggers celebrado en València gracias a la Revista Mapping. Bastó una charla de pie, con un café en la mano y mil ideas en la cabeza, para confirmar nuestra sintonía, empatía y sinergias.

Hasta ese momento habíamos coincidido publicando diversos capítulos en obras comunes como «Neogeografía: algo más que cartografía accesible», de la revista Polígonos de la Universidad de León, en el año 2015, o artículos en la Revista Mapping (2017), pero, desde ese momento, comenzamos a publicar de forma conjunta: un artículo en común sobre «Comunicación de la industria geoespacial en Internet: los blogs de información geográfica» en el Congreso de Tecnologías de Información Geográfica (2018); el capítulo «Contributions from Informal Geography to Close the Gap in Geographic Information Communication in a Digital World» en el libro Geospatial Technologies in Geography Education (2019) y el capítulo «Territorios Inteligentes y Datos Espaciales» en el libro Los territorios rurales inteligentes: administración e integración social (2019).

Por qué lo hacemos

Hemos seguido hablando y colaborando, compartiendo ideas y sueños alrededor de la geografía en este nuevo mundo, al mismo tiempo que hemos mantenido nuestros blogs, de forma más o menos irregular, en un mundo líquido y etéreo en el que lo superficial se superpone a lo profundo, la forma al contenido, el yo al nosotros, el selfie al paisaje y la geolocalización personal al mapa social, donde los blogs están siendo superados por las stories en cualquier de sus formas y nuevos canales, en los que la forma de narrar se suceden a ritmo vertiginoso. Pero, quizás por nuestra edad, seguimos pensando que la escritura es uno de los elementos que define a la raza humana y que, de alguna u otra forma, prevalecerá.

Por otra parte, vemos cómo muchas veces la enseñanza universitaria va muy lenta con respecto a la sociedad y el mercantilismo empresarial va demasiado avanzado: la una con su ritmo lento, pausado, de reflexión buscando un beneficio social, el otro con su ritmo acelerado, buscando un beneficio económico rápido sobre la empresa. La universidad produce mucho contenido y de buena calidad, pero no acaba de comunicarlo a la sociedad en los nuevos canales, ni en tiempo ni en forma; en cambio la empresa produce mucho contenido en ocasiones superficial y lo comunica muy bien. Aunque parezca lo contrario ambas visiones no son contrarias, sino complementarias, como el Yin y el Yang, una no puede vivir sin la otra y en el equilibro está el camino recto.

Los autores se encuentran atrapados entre ambos mundos: quieren reflexionar sobre el mundo que les rodea y de forma aplicada, pero también ofrecer una reflexión rigurosa y científica en el mundo empresarial, con el riesgo de ser poco académicos en un lado y demasiado en el otro. Pero, al mismo tiempo disfrutan de la libertad de poder analizar la geografía sin ningún tipo de presión, no necesitamos (ni queremos) publicar en una firma que indexe en el mundo académico, pero tampoco monetizar para hacernos ricos.

Paradójicamente, el por qué lo hacemos tiene más que ver con el corazón que con la razón, lo hacemos porque lo sentimos y porque queremos aportar algo a este mundo, formar parte del futuro, aunque sea con el tamaño de dos átomos, aportar a la geografía parte de lo que nos ha dado.

Cómo lo planteamos

Tras varios años publicando reflexiones y desarrollando acciones sobre la geografía en red, hemos decidido que sería buena idea unirlo todo en un libro, en un doble formato físico y digital, para que quede constancia de dichas reflexiones más allá de la etérea blogosfera. En este proceso, nos dimos cuenta de que más que un libro de gran volumen tan disperso, dos autores, más de 5 años y muy diversas temáticas, sería interesante plantear una serie de libros mucho más accesibles e independientes, pero siempre en torno a la geografía en red y la tecnología como elementos en común, como las dos caras de una misma moneda, como dos aspectos inseparables y complementarios, en la que la geografía siempre es el fin y la tecnología el medio.

Para qué lo hacemos

Para que el lector se haga preguntas.

Decía Einstein que lo importante es no dejar de hacerse preguntas. El desarrollo profesional de los autores se ha basado en preguntarse cómo aplicar una visión de la geografía tradicional en otros entornos: los mapas invisibles de Jorge del Río hablaron de los mapas y su relevancia en Internet, mientras que la geolocalización online de Gersón Beltrán hablaba de cómo la geolocalización podía analizar las redes sociales.

Estos libros tratan de seguir esta misma metodología científica, que al fin y al cabo viene de los principios de los filósofos griegos de cuestionarse todo. En este caso, los autores se cuestionan cuál puede ser el futuro de la geografía, reflexionando sobre cómo la geografía en red puede aportar valor en ámbitos en los que no se piensa de entrada, porque la mejor forma de construir el futuro es imaginarlo.

No se trata de crear nada nuevo, sino de adaptar la geografía clásica a la geografía del futuro a través del análisis de la geografía en red y cómo lo está transformando todo. Además, esto permitirá a los futuros geógrafos conocer nuevos nichos de mercado y plantearse posibilidades de desarrollo profesional, siempre desde el pensamiento geográfico. A los no geógrafos, estos libros intentarán ayudarles a entender como gran parte de los datos y la información son geográficos se origina en algún lugar y sirven para para mostrar realidades no siempre visibles a simple vista.

Todo va muy deprisa, seguramente cuando se lean estas palabras habrá habido una tecnología que lo cambie todo, quizás sea la supremacía de la computación cuántica que acaba de anunciar Google, las cadenas de blockchain, la substitución de los móviles por lentillas con realidad aumentada, la construcción de ciudades con impresoras 3D el desarrollo de una carta de derechos y deberes de los robots, lo que soñaron Asimov, Arthur C. Clarke o Dick ya es realidad, pero también nos acercamos a distopías como las de Orwell, Bradbury o Huxley. La buena noticia es que depende de nosotros, la tecnología no es buena ni mala en sí misma, depende del uso que se haga de ella, pero, sin duda alguna, la tecnología ha sido lo que ha hecho avanzar el mundo.

Enlaces para adquirir las publicaciones:

Serie “Geografía en Red” (Amazon España): https://bit.ly/seriegeografíaenred  #geografíaenred

Serie “Geografía en Red” (Amazon EE.UU.): https://bit.ly/SerieGeografíaEnRed #geografíaenred

Libro I: Geografía en red y tecnología: las herramientas https://bit.ly/geografíaytecnología #GeografíayTecnología

Libro II: Geografía en red y datos: la materia prima https://bit.ly/geografíaydatos #GeografíayDatos

Libro III: Geografía en red y comunicación: el marketing https://bit.ly/geografíaycomunicación #GeografíayComunicación

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El pasado Miércoles 23 de septiembre de 2020, estuve en las Jornadas de sensibiliación turística de Terres del Maestrat, ànima interior, en el Santuari Font de la Salut en Traiguera, impartiendo la conferencia  “Tecnologías para el turismo de interior”.

El desarrollo del turismo de interior está ligado al potencial de la tecnología, que puede convertirse en una herramienta muy potente para conectar con los visitantes. En el desarrollo de mi Tesis Doctoral “Los municipios turísticos de interior de la Comunitat Valenciana en Internet”, que luego derivó en el libro “Turismo rural online: páginas web y redes sociales” (UOC, 2019), identifiqué que existe una relación directa en la que los destinos de interior pueden tener un mayor desarrollo turísticos si saben usar la tecnología de forma adecuada. Además, en mi conferencia TEDxUPVAlència, “¿El futuro de la geografía depende de la tecnología?” exploraba las posibilidades que ofrece la geografía y la tecnología en el desarrollo futuro.

En esta conferencia para el destino turístico de Maestrat, un territorio compuesto por 10 municipios del interior de la provincia de Castellón, planteo el desarrollo de soluciones tecnológicas a través de cuatro aspectos: el posicionamiento, la geolocalización, el geomarketing y la datificación, con un anexo de 40 herramientas online y gratuitas con las que la administración, empresas y asociaciones pueden poner usar la tecnología al alcance de todos en Internet para el desarrollo de los destinos turísticos y el turismo de interior.

Mi agradecimiento al Plan de Dinamización Turística Terres del Maestrat por la invitación, encarnado a través de mi buen amigo Agustín Arambul (Bul), quien siempre confía en mí para colaborar en todo tipo de iniciativas

Adjunto la presentación y el video resultante

Dicen que no se puede adivinar el futuro, pero que las decisiones que se toman en cada momento condicionan éste, de modo que, de alguna forma, sí somos capaces de avanzar el futuro, aunque sin conocer el resultado. Por tanto, lo importante es soñar a futuro y avanzar caminos que nos lleven a éste.

En septiembre de este año, hice público que era un geógrafo que nunca deja de enseñar y de aprender y que abandonaba voluntariamente mi puesto como profesor asociado en la Universitat de València tras 9 años, siendo consciente de que me apasiona dar clase e investigar, pero siempre que sea aplicada a la transformación social y a la resolución de problemas.

Desde el año pasado estuve preparando una propuesta para unas becas del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades denominadas Becas  Torres Quevedo. Se trata de una ayuda que se da a empresas para la contratación de doctores a partir de un proyecto específico a desarrollar durante 3 años, en primer lugar para “favorecer la carrera profesional de los investigadores” y, en segundo “a fin de favorecer la carrera profesional de los investigadores, así como estimular la demanda en el sector privado de personal suficientemente preparado para acometer planes y proyectos de I+D, y ayudar a la consolidación de empresas tecnológicas de reciente creación”.

En octubre de este año se nos comunicó que el proyecto presentado había sido aprobado como un estudio de viabilidad de I+D en el área de ciencias sociales (sub-área de Geografía) con el título “Análisis y evaluación del mercado de datos geolocalizados para el desarrollo de una línea de negocio de datos a través de la gamificación”.

Se da la paradoja de que, tras la lectura de mi Tesis Doctoral en septiembre del año 2017 y mi renuncia a la universidad dos años después, de alguna forma hacía que esta investigación que me llevó 7 años no tuviera sentido práctico, de hecho siempre dije que la acabé por orgullo y para demostrarme a mi mismo que era capaz de hacerlo compaginándolo con varios trabajos y familia. Pues bien, como bien decía Steve Jobs en el discurso de Standford los puntos se conectan siempre hacia el pasado y hoy en día observo cómo la tesis no sólo me sirvió para mucho, sino que me han permitido trabajar en la empresa que más me gusta, Play&go experience, haciendo lo que más me gusta, investigar sobre geolocalización y sobre el fascinante mundo de los datos.

Además, se da la paradoja de que he realizado un camino “supuestamente” inverso a emprender: he pasado de ser autónomo desde hace más de 20 años a ser asalariado a tiempo completo, de emitir facturas a tener nómina, del IVA al IRPF, de salir de la “caja” a entrar…y estoy encantado. Tal y como comenté en mi anterior post estoy en proceso de simplificar mi vida y darle algo más de estabilidad (que mi familia necesita). Aunque no es un trabajo al uso, al estar en una startup no hay nada asegurado, hay que ganarse el trabajo y buscar la supervivencia día a día. Pero, al mismo tiempo, no me siento un mero trabajador que hace sus 8 horas y cobra a final de mes: me permiten la flexibilidad que tenía como autónomo, al igual que me implico como si fuera mi empresa porque así lo siento, formo parte de un equipo y de todos depende que lleguemos lejos.

A continuación pongo parte del estado de la cuestión que sustentará esta investigación tal y como se presentó en la introducción a la memoria de mi proyecto:

Tal y como se comenta en el artículo Comunicación de la industria geoespacial (Beltrán & Del Río 2018) “En la era de la información y la conectividad estamos asistiendo, en tiempo real, al nacimiento de una industria alrededor de los datos. Esta nueva industria, en la que los datos geográficos o espaciales son uno de sus principales protagonistas, se ha convertido rápidamente en un elemento estratégico clave en el desarrollo de personas, empresas, administraciones, universidades y territorios”.

El documento “Tendencias futuras en la gestión de la información espacial” (VV.AA., 2013) fue publicado por Ordnance Survey a solicitud del Secretariado del Comité de Expertos de las Naciones Unidas sobre la Gestión Global de la Información Geoespacial. Este analiza dichas tendencias alrededor de cinco ámbitos: comunicación, negocio, tecnología y desarrollo, formación y legislación.

Algunas tienen que ver directamente con elementos vinculados con los datos y la geolocalización, como son:

– En 5 años habrá mercado para conjuntos de datos como los que se venden a los servicios de navegación y geolocalización, que serán superados por los datos procedentes de OpenStreetMaps y otras iniciativas

– El uso generalizado y la creación de datos geoespaciales dará lugar a la creación de una infraestructura geoespacial de la que la sociedad dependerá

– Los datos procedentes del crowdsourcing se integrarán de forma creciente con los datos de los gobiernos en los próximos 5 a 10 años

– No habrá más de diez proveedores globales de servicios de información geoespacial en el mundo

– El rápido crecimiento llevará a la confusión y a la falta de claridad sobre la propiedad de los datos, los derechos de distribución, las responsabilidades y otros aspectos

– La protección de datos procedentes de procesos como el “raspado de datos” será un problema

Más recientemente, en el pasado año 2017, han aparecidos dos excelentes documentos que analizan y explican la industria geoespacial, se trata del “Global Geoespatial Industry Outlook” (VV.AA., 2018b), editado por Geospatial Media and Communications y el “AGI Foresight Report 2020” (VV.AA., 2018a) de la Association for Geographic Information, en el que se hace una revisión del estado actual de ésta alrededor de cuatro componentes, indicando el peso específico de cada uno de ellos: análisis espacial y Sistemas de Información Geográfica (SIG) con un 17%, posicionamiento y Sistemas de Navegación por Satélite (GNSS) con un 33%, observación de la Tierra (37%) y escaneado (13%).

Tal y como se avanzaba, la geolocalización es una tendencia cada vez más importante en el mercado y la industria geoespacial es una realidad con un enorme potencial de crecimiento. (Del Río, 2015) Por tanto, los datos geolocalizados son esenciales hoy en día, numerosas empresas están integrando éstos como modelo de negocio, como empresas de telecomunicaciones (Movistar, Vodafone) o bancos (Banco Sabadell,

BBVA), siempre desde el Big Data que obtienen de sus usuarios.

Cuando se habla de geolocalización a partir de los datos que generan los usuarios en las redes sociales, se hace referencia al término geolocalización social (Beltrán López, 2015). Play&go experience, al combinar la geolocalización con el uso del juego por parte de los usuarios, se enfoca más hacia esta geolocalización social gamificada.

Un claro ejemplo de una compañía que ha pasado de ser una herramienta con gamificación social a una herramienta de servicio de datos es Foursquare, que comenzó como una herramienta de geolocalización social con elementos de gamificación y ha pasado a ser una herramienta de localización inteligente, mediante la obtención y comercialización de datos a terceros (como demuestra su reciente alianza con Tripadvisor).

La solución que aquí se presenta pasa por analizar la situación actual e identificar el valor añadido que ofrece Play&go en el mercado de datos geolocalizados y cómo puede transferir esta investigación al mercado, generando una nueva línea de negocio.

La herramienta permite establecer dinámicas de juego para obtener datos, así como encuestas y preguntas a los usuarios que cualifiquen esos datos. Esa información puede complementarse con bases de datos de información geolocalizada, de modo que se obtengan patrones de uso que sea replicables a otros escenarios (Bellovin, Hutchins, Jebara, & Zimmeck, 2013). De este modo, se están empleando técnicas de localización inteligente (CARTO, 2018), que son claves a la hora de definir estos escenarios, prever tendencias y definir acciones con un alto grado de eficiencia (Fuenzalida, Buzai, Jiménez, & de León Loza, 2015).

Bibliografía:

Bellovin, S. M., Hutchins, R. M., Jebara, T., & Zimmeck, S. (2013). When Enough is Enough: Location

Tracking, Mosaic Theory, and Machine Learning. SSRN Electronic Journal. https://doi.org/10.2139/ssrn.2320019

Beltrán López, G. (2015). La geolocalización social. Revista Polígonos, 27, 97-118.

Beltrán López, G. (2016). Geolocalización online: la importancia del dónde (1ª edición). Barcelona: UOC.

Beltrán G: Del Río, J (2018), Comunicación de la industria geoespacial en Internet: los blogs de información geográfica”, Tecnologías de la Información Geográfica,: perspectivas multidisciplinares en la sociedad del conocimiento, pag. 948-958, Universitat de València

CARTO. (2018). CARTO — Location Intelligence Software. Recuperado 15 de marzo de 2018, a partir de https://carto.com/

Del Río, J. (2015). La vía ecléctica de producción y consumo de datos espaciales. Revista Polígonos, 27, 119-163.

Fuenzalida, M., Buzai, G. D., Jiménez, A. M., & de León Loza, A. G. (2015). Geografía, geotecnología y análisis espacial: tendencias, métodos y aplicaciones (1a edición). Santiago de Chile: Editorial Triángulo.

VV.AA. (2013). Future trends in geospatial information management: the five to ten year vision. Recuperado a partir de http://ggim.un.org/docs/Future-trends.pdf

VV.AA. (2018a). AGI Foresight Report 2020. Recuperado a partir de https://www.agi.org.uk/news/foresightreport

VV.AA. (2018b). GeoBuiz 2018 Report. Recuperado a partir de http://www.geobuiz.com/geobuiz-2018-report.html

Aparece gratis en la primera página de Google usando geolocalización y gamificación, taller de Gersón Beltrán sobre cómo aparecer en la 1a página de resultados de Google de forma gratuita a través del uso de la geolocalización, la gamificación y la datificación.
Muchas gracias de nuevo a Marga, Rebeca y todo el equipo del 9 Congreso Comunica 2 por invitarme de nuevo a participar y hacer de este encuentro algo especial año tras año.


Gandia, 14 de noviembre de 2019

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El pasado día 27 de junio se celebró el II Encuentro de Geobloggers en la Escuela de Geomática y Topografía de Madrid, organizado por la Revista Maping, junto a Juan Toro, del blog Interés por la geomática, Roberto Matellanes, de Gis&Beers y yo mismo.

En este encuentro se planteó la cuestión de ¿Hacia dónde vamos? y que ha reunido a destacados ponentes de muy diversos ámbitos en torno a la tecnología geoespacial, reflexionando sobre lo que puede acontecer en los próximos años y cuál será el perfil de los futuros profesionales.

El I Encuentro de geobloggers marcó un antes y un después, aglutinando a gente muy diversa e interdisciplinar del mudno geo. Este año no he podido estar presente, pero he podido hablar en la distancia y contar cuales son mis 30 tendencias sobre el futuro de la tecnología geoespacial a corto y medio plazo. Es un listado muy personal, sin sistematizar y sin un orden concreto, pero creo que aporta elementos interesantes a modo de reflexión porque geobloggers es esto, un espacio físico y digital de reflexión continua

30 tendencias en el futuro de la tecnología geoespacial

1.- Habrá un crecimiento continuo y muy relevante de la industria geoespacial en términos económicos y de influencia a escala global

2.- Las profesiones del mundo geo serán transversales, ya no habrá monopolios de ciertas disciplinas científicas. El entorno geo o será interdisciplinar o no será

3.- Existe una amenaza de un peso excesivo de la informática y la programación, una suerte de dictadura del algoritmo

4.- Existe una oportunidad porque se necesitarán nuevos perfiles humanistas que aporten planificación estratégica e interpretación de la información geográfica

5.- El dato geoespacial se consolidará como una nueva moneda de cambio, somos los datos que generamos

6.- Habrá problemas crecientes con la privacidad asociada a los datos espaciales, entre la parálisis europea por ultrarregulación y el liberalismo americano y asiático por desregulación

7.- Importancia básica de la geopolítica como estamos viendo en la guerra por el 5G

8.- Incertidumbre y expectativa con la consolidación de la red de satélites Galileo al disponer de un sistema europeo de geoposicionamiento

9.- Amenaza de simplificación de todo en un mapa, sin interpretación del mismo, siendo algo meramente visual y superficial. El entorno geo es posmoderno: prima la forma frente al contenido

10.- La búsqueda de la precisión cartográfica al milímetro para, por ejemplo, el desarrollo del coche autónomo

11.- Uso creciente de la inteligencia artificial para cuestiones de planificación y ordenación del territorio

12.- El concepto smart se consolidará como una moda hasta perder su esencia

13.- Bipolarización del mercado entre los que se digitalicen y el resto operará en un mercado marginal (ya lo dijo hace muchos años el CEO de Google, vamos hacia un sistema de castas tecnológicas)

14.- Las Infraestructuras de Datos Espaciales (IDEs) seguirán siendo esenciales para la gestión territorial, pero invisibles para la sociedad, la gente no conoce sus posibilidades y, por tanto, no valora el esfuerzo público de desarrollar un estándar geo

15.- La consolidación de los mapas libres y de Open Street Map como standard del opensource, que tiene el problema de la fiabilidad. Es una herramienta increíble, pero hay que conocer sus límites

16.- Pasaremos de la digitalización a la datificación (informe Travelport digital)

17.- Necesidad del marketing en el mundo geo (que no del geomarketing), pero cuidado con el problema de promocionar a toda costa y priorizar el marketing frente a la necesidad

18.- El geomarketing es la nueva moda con el vestido de la localización inteligente

19.- Nuevos desarrollos que unen la gamificación y la geolocalización

20.- La reputación online pierde relevancia al estar prostituida, últimos datos hablan de millones de cuentas falsas en Google Maps y compra-venta de reseñas

21.- Google es sinónimo de Geo: Maps, Earth, Views, StreetView, 360, Business, trips, etc

22.- Reagrupación de grandes compañías: Carto y Geographica, Tableau y Salesforce, Alandra y Urban Data Anaytics, data Centric y Tinsa

23.- La geolocalización como herramienta de control y manipulación

24.- La formación del entorno geo estará cada vez más dispersa, desde la formal a la informal, de la de pago a la gratuita, de la personal a la colaborativa

25.- El trabajo requerirá de elegir con qué herramientas vamos a hacerlo como quien elije un equipo deportivo

26.- Necesidad de puestos generalistas que sepan un poco de todo de la industria geoespacial (como los geógrafos, por ejemplo)

27.- El uso de datos cada vez más imprecisos puede generar un problema de fondo a futuro

28.- Saturación de información geográfica, necesidad de disponer de criterios para seleccionar lo verdaderamente relevante

29.- Comercialización frente a utilidad, el problema de vender a toda costa

30.- Frente al algoritmo, humanismo

30 tendencias en el futuro de la tecnología geoespacial

Datos geolocalizados, la moneda de la geotecnología es un artículo que ha sido publicado en el cuaderno del número 110 de la Revista Telos, de la Fundación Telefónica, dedicada a la Geotecnología. Hace unos meses vi un tweet en el que buscaban a investigadores sobre la temática de geotecnologías, alguien me citó por si me interesaba, el formato y contenidos de la Revista Telos me encantó y decidí elaborar una artículo que condensara mis últimas investigaciones en este ámbito. Desde aquí quiero agradecerles la oportunidad de participar junto a profesionales y permitirme compartir mi artículo en este blog, aunque os invito a leer toda la revista para tener una visión global de este nuevo y apasionante mundo en el que nos encontramos.

A continuación muestro el resumen del artículo y he incorporado el texto completo en su formato original, que se puede obtener en el siguiente enlace:

Extracto: Vivimos en la era de los datos y uno de los aspectos que más valor aportan a un dato es la variable espacial. La industria geoespacial crece cada día más gracias a las tecnología y los datos se han convertido en su moneda. Las personas los generan  al usar sus dispositivos móviles y las empresas y gobiernos los usan, lo que implica aspectos positivos, como la personalización de las experiencias, pero también negativos, afectando directamente a su privacidad.

Abstract:  We live in the age of data and one of the aspects that contribute the most value to a data is the spatial variable. The geospatial industry is growing every day thanks to technology and data have become its currency. People generate them by using their mobile devices and companies and governments use them, which implies positive aspects, such as the personalization of experiences, but also negatives, directly affecting their privacy.

Datos geolocalizados, la moneda de la geotecnologia from Gersón Beltran

La geolocalización como necesidad

La pirámide de Maslow, o jerarquía de las necesidades humanas, es una teoría psicológica propuesta por Abraham Maslow en 1943, en la que formula “una jerarquía de necesidades humanas y defiende que conforme se satisfacen las necesidades más básicas (parte inferior de la pirámide), los seres humanos desarrollan necesidades y deseos más elevados (parte superior de la pirámide)”. Así pues, en la parte inferior de la misma estarían las necesidades fisiológicas básicas, seguidas de la seguridad, la afiliación, el reconocimiento y la autorrealización.

La geolocalización como necesidad

Posteriormente, se ha desarrollado esta teoría aplicándolo al mundo digital identificando las herramientas y aplicaciones más utilizadas y dónde se distribuyen dentro de dicha pirámide, de manera que podemos encontrar el disponer de Wifi como una necesidad básica para el mundo digital o el disponer de un blog en WordPress como parte de la autorrealización.

La geolocalización como necesidad

 

Lejos de discutir la teoría de la pirámide de Maslow (que tiene sus críticas) y de discutir la adaptación al mundo digital (ya que lo que he leído no tiene un fundamento científico, sino pragmático), sí que me interesa relacionarlo con la geolocalización.

Esta reflexión no es nada nuevo, sino que surge de la lectura de un interesante documento de octubre del año 2010 denominado “La Geolocalización, Coordenadas hacia el Éxito: el potencial de la aplicación de una herramienta social de geolocalización en la comunicación institucional y corporativa”, de Elena Rodríguez Benito.

Cuando habla del porqué de la sociedad de la información, la autora plantea identificar cómo afecta la geolocalización social a la pirámide en el mundo digital a través de cada fase, basado en este documento me gustaría desarrollar mis reflexiones al respecto identificando cómo afecta la geolocalización a cada una de estas fases y las aplicaciones móviles y redes sociales implicadas en cada una de ellas:

Fisiología: la geolocalización deriva de la geografía, que a su vez es la ciencia que analiza la dimensión espacial del ser humano, su relación con el entorno. Se trata de la dimensión complementaria a la temporal y junto a la que cual es establece la relación del ser humano con el espacio que habita y el momento en que lo hace.

Entre las aplicaciones destacadas identificamos el tiempo, las de salud, de alojamiento (Airbnb), de restauración o la brújula del móvil. Todas ellas están relacionadas con la geolocalización: para saber el tiempo es necesario identificar dónde nos encontramos, cuando realizamos ejercicio lo hacemos en un lugar concreto, para alojarnos utilizamos aplicaciones online que nos muestran los alojamientos más cercanos y, desde luego, la brújula es la herramienta básica que identifica dónde estamos en relación a los cuatro puntos cardinales de nuestro entorno.

Seguridad: conocer el entorno en el que nos movemos nos da seguridad o, si se quiere, reduce nuestra incertidumbre. Si nos vamos muchos años atrás observamos que, en la Revolución Neolítica, el paso del nomadismo al sedentarismo tuvo mucho que ver con esto, con asentarnos en un territorio que conocíamos y reconocíamos, lo que nos permitió comenzar la domesticación de plantas y animales, los primeros asentamientos que derivarían en urbanos y la división del trabajo.

Las aplicaciones están relacionadas sobre todo con aspectos como la movilidad (Waze) y los mapas (Google Maps), es decir, la traslación del mapa al mundo digital, un mapa dinámico vinculado con nuestra posición GPS a través del móvil que nos sitúa en el espacio, relacionando el mundo offline con el mundo online. Podemos ver un lugar antes de estar allí gracias a Google Street View o a las fotos 360 y, una vez allí, reconocerlo. Igualmente podemos contextualizar dónde estamos al geolocalizarnos con el móvil, lo que nos sitúa en el espacio. Tal y como he comentado, ambos aspectos nos dan seguridad y reducen la incertidumbre.

Afiliación: el ser humano es social por naturaleza, de hecho, uno de los peores castigos en la sociedad griega era el ostracismo, que apartaba a una persona de su comunidad y, por tanto, le privaba del afecto de los suyos. Además, el sentimiento de pertenencia tiene que ver con la gente que nos rodea en un entorno dado.

Aquí es donde entran en escena las aplicaciones sociales (Facebook, Twitter, Youtube), aquellas en las que la gente se une a través de los medios sociales para generar redes digitales donde generan información, conversan y las comparten. Hoy en día no se entiende la vida social sin los medios sociales, de hecho, se les llama redes sociales (aunque es una mala traducción del inglés como bien dijeron Juan Sobejano y Johanna Cavalcanti) y se confunde el medio con el fin. Igualmente, tampoco se entienden las redes sociales sin la geolocalización, compartimos no sólo lo que hacemos y cuándo lo hacemos, sino desde dónde lo hacemos.

Reconocimiento: a todo el mundo le gusta destacar de alguna forma o ser reconocido, que otras personas lo valoren, lo que aumenta su autoestima y, en ocasiones, otorgan sentido a cómo viven en comunidad.

Los medios sociales han evolucionado de la fase anterior, de afiliación, a algunas en las que el reconocimiento es esencial, a modo de “likes” en redes como Instagram (algo que se ve muy claramente en el comportamiento de los jóvenes) o a modo de contactos en redes como Linkedin, que otorgan una posición en las relaciones digitales. La geolocalización es esencial porque el reconocimiento se da en una comunidad de usuarios que, en muchas ocasiones, tiene que ver con el lugar en el que vivimos o trabajamos. Aunque la globalización y la sociedad de la información hayan ampliado este ámbito, el lugar de pertenencia sigue siendo esencial para dicho reconocimiento.

Autorrealización: es la fase situada en la parte mas alta de la pirámide y a la que sólo se llega tras cubrir las fases anteriores. Es la satisfacción máxima en la que nuestra vida tiene coherencia entre la parte familiar, social y profesional y en la que sentimos que aportamos a la comunidad.

En el mundo digital tenemos la posibilidad de poner comentarios, opiniones o reseñas, de comentar en distintas plataformas qué nos ha parecido un producto o servicio y eso ayuda a los demás, de forma que es muy sencillo hacerlo. Aplicaciones como los blogs (WordPress), además, permiten disponer de una ventana al mundo donde expresarnos. La reputación online tiene que ver con elementos objetivos como las puntuaciones (las estrellas) y subjetivos como las opiniones (el texto) y casi siempre se utiliza sobre un producto o servicio que está en un lugar concreto y, para ello, la geolocalización es el elemento clave.

 

Así pues, la geolocalización no es sólo un concepto o una moda, es mucho más que eso, es una necesidad básica del ser humano porque afecta a las necesidades fisiológicas básicas, la seguridad, la afiliación, el reconocimiento y la autorrealización. En cada una de las fases de la pirámide de Maslow podemos identificar las herramientas que están directamente relacionadas con la geolocalización y que le dan sentido a nuestra vida física y digital, ya que, nos hacen encontrar nuestro lugar en el mundo.

 

La importancia del dónde

La Revista Mapping, de la que soy colaborador, ha publicado en su número 183 un especial sobre el I Encuentro Nacional de Geobloggers, en el que publica una serie de artículos de presentación de los blogs de los participantes en un descargable denominado Mundo Blog.

Uno de esos blogueros soy yo mismo, que tengo el placer de hablar de cómo y por qué surgió este blog. A continuación dejo el texto literal del artículo y una copia del mismo para quien le pueda interesar, ya sabéis, “eres lo que compartes”.

La importancia del dónde

“No recuerdo muy bien cuando decidí hacerme bloguero, pero sí que nació de una inquietud. Siempre me han interesado las nuevas tecnologías y, allá por el año 2010, conocí medios sociales como Facebook y Twitter, interesándome por las posibilidades de comunicación que ofrecían, así como todo lo relacionado con mi profesión, la geografía, donde se hablaba de mapas online gracias a Google Maps y Google Earth.

Me di cuenta de que no había geógrafos hablando de este mundo online desde el punto de vista de la geografía, como ciencia que estudia la Tierra y sus interacciones, donde Internet y la sociedad red configuraban un nuevo escenario, el ciberespacio, y donde los mapas ya no sólo los hacían profesionales sino cualquier persona tenía capacidad de hacerlo, en lo que se denomina neogeografía.

Por tanto, mi blog está relacionado directamente con mi desarrollo profesional como geógrafo en la red y que posteriormente derivaría en la creación de una marca personal. Se trata pues, de un blog personal, pero con un cariz profesional: comenzó en gersonbeltran.worpress.com en diciembre del 2008 y, en septiembre de 2013, derivó en gersonbeltran.com, ya que tener un dominio propio me daba muchas más posibilidades de desarrollo y posicionamiento.

Pero, como no todo es Internet, en el año 2012 se me ocurrió publicar una selección de mis posts organizados en ocho capítulos en forma de libro que acabé autoeditando. Dos años después (2014), hice lo mismo con los artículos de un blog en el que colaboré varios años, Con tu Negocio, de Movistar. Finalmente, en el año 2016, publiqué con la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) el libro “La geolocalización online: la importancia del dónde”. Al fin y al cabo, los artículos de un blog tienen siempre una cierta coherencia y, sumados, conforman un libro. Además, no todo ha de quedar en la nube, también es importante fijar los contenidos en papel, tener una visión 360 que una offline y online como las dos caras de una misma moneda.

Mi blog es el lugar en el que se encuentra centralizada mi vida online, donde interactúo y hablo de geolocalización, geomarketing y geoturismo. Al mismo tiempo es una página web con el Currículum Vitae digital y es el espacio donde se unen mis contenidos y mis conversaciones. Hablo de la importancia del dónde, porque vivimos un mundo en constante cambio que es social, donde compartimos todo en los medios sociales, local, ya que lo hacemos desde un lugar concreto y en movilidad. Porque todo sucede en algún lugar. Porque sin la geografía no estás en ningún sitio. Porque, como dice Andy Stallman, “no podemos utilizar viejos mapas para explorar un nuevo mundo”. Por todo ello, la geografía adquiere una nueva dimensión en Internet y las tecnologías geoespaciales son las herramientas que nos permiten movernos en este mundo hiperconectado.

Por último, tener un blog es también sinónimo de autogestión y eso es sinónimo de libertad. Gracias a un blog puedes contar lo que quieras al mundo y compartirlo. Mi blog se basa en generar un contenido, que yo considero de valor, que aporta algo a la sociedad y compartirlo (“eres lo que compartes”, Enrique Dans). En definitiva, hablo de la importancia del dónde, y, como dice Genís Roca, “yo soy de donde participo”.