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¿El futuro de la geografía depende de la tecnología? ¿Hacia dónde se dirige la profesión del geógrafo?. La Geografía es la ciencia que relaciona a los seres humanos con el espacio que habita en el Planeta Tierra. Los geógrafos profesionales trabajan en 5 ámbitos: Tecnologías de Información Geográfica, planificación urbanística, desarrollo territorial, medio ambiente y Sociedad del Conocimiento. A través de estos, exploro 10 tecnologías que van a definir la geografía del futuro y nos permiten imaginar cómo será el futuro de la geografía y de la tecnología geoespacial: datos geolocalizados, Localización Inteligente, Inteligencia Artificial, blockchain, Internet de las Cosas, 5G, realidad aumentada, realidad virtual, robots, chatbots. Tal y como digo en la frase final “la tecnología dice que estamos hechos de bits, pero la geografía nos dice que estamos hechos de lugares”.

A continuación comparto mi conferencia en la 5a edición del TEDxUPVAlència 2020, junto al texto de la misma:

Yo soy geógrafo y estoy orgulloso de ello, me encanta mi profesión. Y no, siento decepcionaros, pero no me sé los nombres de todos los ríos, las montañas ni todos los países del mundo…no soy un Trivial con patas. La geografía es mucho más, es la ciencia que estudia las relaciones entre los seres humanos y el planeta, es una ciencia que describe, analiza, explica y transforma el mundo. Hace 10.000 años el ser humano se hizo sedentario: hemos pasado de ver lo que sucede a través de la ventana de nuestra cueva, lo más cercano a nosotros,  a ver lo que sucede en la aldea global desde la ventana de nuestro móvil. La tecnología es lo que nos permite explorar y descubrir nuevos mundos y, a mí, me fascina la tecnología.

Todo está cambiando y va muy deprisa. Según el Foro Económico Mundial en 5 años, en el año 2025, habrá más máquinas inteligentes trabajando que personas…, ¿os habéis planteado cómo será el futuro de vuestra profesión en la 5ª Revolución Industrial? Yo si. Me pregunto en qué trabajarán los geógrafos, cual será el futuro de la geografía, para ello, debemos imaginar cómo será la geografía del futuro. Os invito a acompañarme en este viaje y a que, cuando hable de geografía, cambiéis esa palabra por vuestra profesión, porque al fin y al cabo esta revolución nos afecta a todos.

No vivimos sólo en el planeta Tierra, sino, al mismo tiempo, vivimos en un mundo virtual y digital: el ciberespacio:estamos en varios sitios al mismo tiempo, nos relacionamos con gente a la que nunca veremos físicamente, usamos dinero digital, nos movemos por autopistas de la información… al mundo físico de las personas hemos de integrar el mundo digital y los robots ¿existe lugar para la geografía en este nuevo mundo?

Si unimos la palabra geografía y tecnología obtenemos la geotecnología, que está más presente de lo que pensamos en nuestro día a día: desde los satélites que sobrevuelan nuestras cabezas hasta el GPS de los móviles en la palma de nuestra mano, pasando por los mapas online y la información geográfica…el 69% de las consultas de Google implican una localización específica y, este año, la industria geoespacial crecerá hasta los 72 billones de dólares en todo el mundo. Los datos geolocalizados generarán un valor de consumo de 500 billones de dólares.

Los datos…nos movemos pegados a nuestros móviles y todo queda registrado, ¿cuántas veces creéis que se graba nuestra geolocalización?… en algunos casos la localización se recolecta hasta 14.000 veces al día. Estamos pasando de un proceso de digitalización a un proceso de datificación, por ejemplo, el grupo Metallica elige dónde tocan y qué canciones en función de lo que la gente escucha en cada sitio. Spotify ya no vende canciones, sino los datos de los sentimientos y las emociones de las personas que escuchan música según cuándo las oyen y dónde las oyen. Todo esto también es geografía.

Pero además de la geotecnología, el resto de las tecnologías también impacta en la geografía: localización inteligente, Internet de las cosas, inteligencia artificial, realidad mixta, robots, etc. ¿todo esto tiene que ver con la geografía? ¿Cómo influirá la tecnología en la relación entre las personas y el espacio?

Estas preguntas son la que definirán la geografía del futuro, vamos a intentar responderlas hablando de 10 tecnologías en torno a 5 grandes ámbitos de trabajo del geógrafo profesional y, de paso, veremos con ejemplos que la geografía es mucho mas que memorizar ríos, montañas y países.

Tecnologías de la información geográfica: un geógrafo trabaja con información geográfica y ésta se basa en datos. En el futuro le daremos mucho más valor a nuestros datos geolocalizados, todos los estudios confirman que un dato que incorpore una componente espacial aumenta considerablemente su valor.

Y hablando de valor, ¿cuánto valen nuestros datos? ¿lo sabéis? Las empresas de datos de ubicación venden los datos de un usuario durante un mes por 1€ cada uno, tus datos valen 1€, con 300 € podría comprar todos vuestros datos de dónde habéis estado este último mes.

También se trabaja con big data, grandes volúmenes de datos, smart data, que son datos inteligentes, el open data nos dice que los datos deben ser públicos, abiertos y compartidos. Al uso de los datos en el espacio le llamamos localización inteligente y sirve, por ejemplo, para predecir cómo se van a mover las personas y los coches autónomos.

La geografía del futuro deberá organizar todos esos datos para encontrar las soluciones más eficientes, por ejemplo si predecimos cómo se va a mover la gente y los vehículos podemos evitar congestiones en las ciudades o reducir impactos medioambientales.

Planificación urbanística: el llamado Internet de las cosas implica que todos los objetos estarán conectados a la red, son como nodos de un sistema que emiten y reciben información de forma ininterrumpida y a tiempo real. Pero eso tiene su cara B, por ejemplo, el año 2016 se infectaron miles de aparatos domésticos con un pequeño software que dio a un hacker el control sobre los aparatos para atacar páginas web de Amazon, Netflix, The Guardian o la CNN entre otros.

La geografía del futuro se preguntará dónde están esos objetos, de qué tipo son, qué información emiten y reciben y como se relacionan e impactan en el medio, tanto medioambiental, como socioeconómico.

El Internet de las cosas se desarrollará gracias a la tecnología 5G, que implica la posibilidad futura de suministrar y consumir más datos, a tiempo real y por más usuarios al mismo tiempo. En caso de los mapas la tecnología 5G permitirá usar en nuestros móviles imágenes de satélite de alta resolución, una definición más exacta del GPS y consumir gran cantidad de datos geolocalizados.

La geografía del futuro puede desembocar en una guerra por el 5G, dependerá de quien lo controle, quién domine el 5G…¿ dominará el mundo?.

Desarrollo territorial: el concepto Smart aparece cada vez más en el vocabulario tecnológico. La inteligencia nos habla de transformar la información en conocimiento a partir de poner los datos obtenidos en un contexto espacial.

Se dice que la inteligencia artificial superará a la humana, los Emiratos Árabes Unidos ya tienen un ministro de Inteligencia Artificial, Vital es un algoritmo que pertenece al consejo de administración de una empresa de capital riesgo y Finlandia formará gratis a su población en Inteligencia Artificial básica.

La geografía del futuro se preguntará si veremos a una Inteligencia artificial gobernando una ciudad, ¿será más eficiente?, ¿tendrá emociones? y, en ese caso, ¿quien las programará? ¿Tendrá sesgos de raza, sexo o religiosos?…

Claro y todo esto nos hará preguntarnos si lo que vemos es real. La tecnología blockchain son protocolos de intercambio de información descentralizados y seguros, básicamente una tecnología que asegurará que una información geográfica es real. La geolocalización de estos intercambios debería ser una certificación digital de las coordenadas x,y,z con las que nos seguimos orientando en la actualidad, de manera que se pueda verificar desde dónde se ha realizado cada transacción.

La geografía del futuro se preguntará cuál es la mejor manera de diferenciar las coordenadas reales de los mapas falsos, porque igual que hay noticias falsas hay mapas falsos, ya que un mapa es algo subjetivo y responde siempre a unos intereses, ahora mismo hay mapas en zonas de conflicto en los que las fronteras son distintas según desde que país lo mires.

Medio ambiente: la realidad mixta une el concepto de realidad aumentada con el de realidad virtual, generando una nueva forma de ver el mundo donde, a la realidad, se le incorporan elementos digitales o creando nuevos mundos virtuales.

Podremos recrear el medio ambiente para saber cómo nos afectará el cambio climático en una zona, o una inundación y si podemos recrearlo podemos prever el impacto y anticiparnos para minimizarlo o evitarlo.

Podremos mirar un paisaje y ver cómo era antes y qué partes tiene, usar la Realidad Virtual para trasladarnos a otro lugar sin movernos y podremos interactuar sin impactar sobre el medio ambiente de ese lugar.

La geografía del futuro se preguntará si va a ser posible predecir riesgos naturales e impactos medioambientales del cambio climático viendo una representación de cómo podría suceder y evitándolo.

Las impresoras 3D permiten reproducir casi cualquier cosa en la realidad a partir de una construcción digital, desde pequeños objetos, hasta coches y casas, pasando por prótesis o elementos del cuerpo humano.

Igual que podemos recrear partes de nuestro cuerpo, ¿podremos recrear parte de una montaña en 3D? ¿O la montaña entera? ¿Podremos poner una especie de tiritas a la naturaleza para curar lo que nosotros mismos hemos herido?

La geografía del futuro usará esta tecnología para reconstruir partes de un terreno degradado o erosionado, construir maquetas en las que recreen fenómenos naturales, hacer mapas en 3D de los paisajes cuaternarios, etc.

Sociedad del conocimiento: en el futuro los robots tendrán un peso similar a los humanos en el desarrollo socioeconómico y territorial. Al igual que hoy en día se realizan censos de población, será necesario estudiar cuántos robots hay, de qué tipos, cómo se distribuyen en el territorio, cómo se mueven, qué producen, etc.

Los chatbots se relacionan directamente con servicios de comunicación que antes realizaban los humanos. Que las interacciones pasen de humano a humano, de ahí a de máquina a humano y, finalmente, de máquina a máquina, tiene consecuencias muy importantes en las relaciones sociales, económicas y, por ende, territoriales, por ejemplo ¿los chatbots podrán ser habilitados como guías locales que nos acompañen en las visitas turísticas?

La geografía del futuro analizará como afectará esto al mercado de trabajo, ya que los chatbots substituirán a trabajadores poco cualificados. Esto no significa que destruya puestos de trabajo, sino que hay que aprender a entenderse con los robots.

Para mi estas son algunas de las tecnologías que definirán la geografía del futuro y nos van a permitir imaginar el futuro de la geografía.

Horacio Capel, que el año 2008 recibió el equivalente al Nobel de Geografía, dice en sus memorias: “son muchos los futuros posibles y algunos son preferibles a otros, nosotros podemos ayudar a construirlos”.

La respuesta a la pregunta de cuál será la geografía del futuro es que la base de la geografía sigue siendo la misma: los ríos, las montañas y los países, nuestro querido planeta tierra, pero el futuro de la geografía dependerá del equilibrio entre lo físico y lo digital, entre personas y robots, entre emociones y algoritmos.

En definitiva, la tecnología dice que estamos hechos de bits, pero la geografía nos dice que estamos hechos de lugares.

Muchas gracias

¿El futuro de la geografía depende de la tecnología?

Las tres claves del negocio turístico no son tecnológicas

Fuente: artículo publicado originalmente en la web Con Tu Negocio

Hoy comienza una nueva edición  de FITUR en Madrid, una cita ineludible para el sector turístico en España. Cada año se observan en este escaparate los cambios que se producen en el sector turístico y muchos tienen que ver con la tecnología.

Pero más allá de hablar de tecnología, sigue habiendo un problema de fondo en los negocios y destinos turísticos, ya que ésta es una herramienta y nunca un fin y muchas veces ambos conceptos se confunden.

Así pues, nos encontramos con que muchos negocios tienen un problema de base en la configuración, promoción y distribución de su producto turístico que no va a solucionar la tecnología.

Puede parecer una obviedad, pero para un negocio o destino es necesario atender a tres aspectos: oferta, demanda y distribución.

1. Oferta: Es necesario tener claros los objetivos, que suelen ser ganar dinero o atraer turistas al destino, pero han de ser objetivos muy definidos y claros, ya que de ello depende la eficiencia de las acciones que tomemos a posteriori. Por tanto, los objetivos en Internet pueden ser muchos, depende de la función corporativa, tal y como explica Juan Sobejano: investigación, marketing, ventas, soporte y desarrollo de negocio. Dependiendo de qué función desarrolle nuestro negocio, se asociará con unos objetivos y unas herramientas.

2. Demanda: Ya no basta con vender al público en general, hay que microsegmentar la demanda, hay que dar a cada cliente lo que busca en una evolución de lo que se llamó “toyotismo”, “just in time” o “producción ajustada” en la industria del automóvil.

Es preciso conocer al cliente y nada mejor que las redes sociales para conversarcon él y acercarnos de forma natural, no se trata de vender lo mismo a todo el mundo, sino de saber qué tipologías de clientes tenemos para ofrecerles unos servicios o productos adaptados a sus necesidades.

3. Distribución: Antiguamente se vendía de forma directa desde el escaparate, posteriormente apareció el teléfono y el correo electrónico y, de forma indirecta, se vendía a través de intermediarios.

Hoy en día todo ha cambiado y ya no se distribuye por un solo canal sino por varios (mulitcanal). De ahí que si queremos estar donde está el cliente, hay que tener presencia en cada uno de estos canales y hacer un esfuerzo en la distribución multicanal.

El cliente accede a nuestro negocio a pie de calle, por teléfono, por correo electrónico, a través de la web, por el móvil, por OTA (Online Travel Agencies) o intermediarios, por cada una de las redes sociales (Facebook, Twitter, Google Plus, Linkedin, Instagram, Pinterest, Youtube, WordPresss, Tumblr, etc.), por la reputación online(Tripadvisor, Booking, Google Local, Foursquare, Yelp, etc).

En resumen, por mucha tecnología que incorporemos, por mucho Internet de las cosas, no hay que olvidar que el centro está siempre en las personas y que el negocio debe basarse en unos parámetros muy concretos en los que hay que pensar antes de cualquier acción, por lo que recomiendo el tradicional lápiz y papel antes de emprender alguna acción:

1.- Pensar los objetivos de nuestro negocio para establecer una oferta concreta de nuestros productos y/o servicios.
2.- Pensar los distintos tipos de clientes a quien nos dirigimos para segmentar la demanda.
3.- Pensar dónde vamos a realizar la distribución de nuestros productos o servicios.

A partir de aquí ya podemos entrar en otras consideraciones y plantear necesidades. ¿Empezamos?, ¿tienes ya el lápiz y el papel? Adelante…

Las tres claves del negocio turístico no son tecnológicasFoto: El Coleccionista de Instantes