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Horacio Capel: azares y decisiones en geografía

Hace unos meses salió publicada en la editorial Doce Calles las memorias de Horacio Capel “Azares y decisiones: recuerdos personales”, a quien se le concedió en 2008 el Premio Vautrin Lud, considerado el Nobel de la Geografía. Además de haberla leído, tengo un gran aprecio por Horacio y me gustaría contar aquí cual ha sido mi relación con él, una especie de micromemorias dentro de sus memorias. De hecho, cuando salió el libro el autor me dijo por mail “a ver si hablamos de estas memorias, y de la redacción de las tuyas propias, que tienes mucho que explicar” (me gusta su idea de que cualquiera pueda hablar de su vida y, del conjunto de memorias contadas por la gente, se conforme una memoria colectiva).

Tras leer (o más bien devorar) el libro, es cierto que la vida está llena de azares y decisiones que nos han llevado a cada uno a un camino y, a mi, a tener la suerte no solo de leer al autor sino de poder hablar con él, los maestros no son sólo los que te dan clase, sino los que te enseñan día a día.

Antes de estudiar geografía estuve pensando en hacer Filosofía porque me encantaba, aunque mis padres me apoyaron en todo momento imagino que cierta presión social me hizo replanteármelo y acabar haciendo Geografía (de lo cual no sólo no me arrepiento, sino de lo que me siento muy orgulloso, tal y como intento demostrar día  a día).

Quizás por ello, cuanto estudié en la carrera la asignatura de “Teoría y Métodos de la Geografía” tuve la suerte de tener que leer el libro “Filosofía y ciencia en la geografía contemporánea” de Horacio Capel, publicado en 1981 y que unía el estudio de la geografía desde el punto de vista epistemológico y con una base filosófica muy importante que sustentaba cada uno de los paradigmas a los que se ha ido enfrentando nuestra profesión a lo largo de su reciente evolución. Eso me hizo conocer a los grandes geógrafos contemporáneos y las distintas corrientes y métodos, lo que me resultó fascinante y estimulante.

Desde que acabé la carrera siempre tuve claro que me gustaba investigar, pero sobre todo poner en práctica lo aprendido, lo que se denomina la geografía aplicada y que, de hecho, me llevó a dedicarme a la geografía como profesión o geografía profesional. En cuanto apareció el Colegio Profesional de Geógrafos (hace ya 20 años) me colegié, con el número 147 de toda España (lo que ahora me hace ser más bien vintage en esta pequeña geocomunidad) y, posteriormente, fui durante varios años el Presidente de la Delegación Valenciana del Colegio de Geógrafos.

Siempre me han interesado las nuevas tecnologías, desde el Commodore 64 que me compraron mis padres con muchísimo esfuerzo (y con una gran visión de futuro, añadiría yo) con tan sólo 10 años, que me hizo perder el miedo a la informática, hasta los libros de ciencia ficción de Isaac Asimov y la serie Cosmos de Carl Sagan.

Por eso, cuando estudié la carrera me interesé por la geografía automática para hacer mapas mediante los Sistemas de Información Geográfica, cuanto apareció internet, por hacer cursos de HTML y, cuando aparecieron los móviles, por crear guías turísticas interactivas que se descargaban por SMS o vueltos virtuales en 3D antes de que se popularizara Google Earth.

Un día cayó en mi manos el artículo “Geografía en red a comienzos del tercer milenio: para una ciencia solidaria y en colaboración”, un escrito de Horacio Capel publicado por Scripta Nova en el año 2009, lleno de referencias a todo aquello que me fascinaba, uniendo la geografía e Internet de forma alucinante, un compendio que recogía de forma científica multitud de cuestiones que estaban latiendo en el ciberespacio y que tomaban forma y adquirían sentido.

El año 2011, propuse realizar las I Jornadas de Geografía 3.0.: la nueva geografía en Internet en la Universidad de Alicante (de la que aún queda la página web que construí con un primigenio WordPress), organizadas junto a mi amigo canario Miguel Febles y apoyado por el Colegio de Geógrafos con Antonio Prieto a la cabeza, siempre dispuesto a apoyar cualquier iniciativa innovadora. Tenía claro que quería tener a Horacio como ponente estrella, sin conocerlo de nada se lo pedí y aceptó. Vino con su elegancia habitual, ya entrado en años, leyó su conferencia denominada “Nuevas geografías y neogeografía” sin apoyo visual, con hojas manuscritas donde realizó un repaso por los retos a los que se enfrentaba la geografía. Incluso nos reprendió por los pocos alumnos que había en la sala, indicando que no debían estar en clase aprendiendo sobre el pasado de la geografía, sino en las jornadas para aprender sobre el futuro.

Años después volví a contactar con él con motivo de mi articulo sobre “La geografía se rompe” en Solucions Geogràfiques e, inmediatamente me pidió que me uniera a la Red Geocrítica Internacional, cosa que acepté como un gran honor. A partir de ese momento hemos mantenido una relación constante por medio del mail, no nos hemos vuelto a ver, pero le he ido enviando algunos escritos y hemos conversado sobre la geografía, lo que me ha hecho sentirme como los antiguos discípulos griegos o los budistas, en los que el alumno está constantemente aprendiendo del maestro en cada frase. Siempre con una actitud elegante como es él, sin condescendencia, sin paternalismos, con rigurosidad y con afecto.

En la última conversación, además de invitarme a unirme al consejo de redacción de la Revista Ar@acne (cosa que acepté encantado) me hizo sabe de la publicación de sus memorias, que precisamente acababa de conocer por Internet. Encargué el libro por Amazon, que me resultó un 5% más barato que en la librería física y llegaba en 24 horas, mientras que en la librería que consulté tardaba de 3 a 4 días (un buen ejemplo de por qué se impone el comercio electrónico al tradicional).

Una vez lo tuve en mis manos, pasé a leerlo como cuando, siendo niño, tenía entre mis manos una nueva aventura de los Hollister o similar. El libro es justo lo que esperaba, de hecho es lo que Horacio me había dicho que era, un repaso de su vida, no porque se considere nadie importante, sino porque la historia se escribe sumando las historias de todos nosotros y no sólo de algunos autores.

Así, entré de lleno en el conocimiento de los comienzos de la geografía académica en España, de cómo se fueron formando los estudios, los departamentos, de los padres de nuestra geografía, de la importancia del estudio y de las relaciones internacionales y del trabajo continuo a través de lo que el mismo autor denomina “una vida normal”. El libro tiene muchísima información, pero lo he leído como lo que es, una historia de la geografía reciente a través de los ojos de uno de sus protagonistas y, bajo este prisma, me ha encantado. Además, encontré una referencia al Congreso de Alicante en la página 226, lo que me hizo tremenda ilusión.

Conforme leía algunas frases las anotaba en el bloc de notas del móvil para no olvidarme y, de alguna forma, son un resumen en forma de tuits de lo que es esta obra.

  • La visión del geógrafo es muy específica y característica. Permite ver aspectos que otros no  perciben.
  • La geografía debía atreverse a formular leyes que le permitieran realizar predicciones
  • Los geógrafos son los únicos profesionales que cuando están de viaje, están a la vez trabajando.
  • El lenguaje matemático es univoco y solo tiene una lectura, mientras que el literario es ambiguo y posee mayor alcance y trascendencia
  • La importancia de enseñar a mirar lo cotidiano
  • Los científicos sociales deben preocuparse también por el porvenir
  • Son muchos los futuros posibles y algunos son preferibles a otros, nosotros podemos ayudar a construirlos
  • Geografía es el nombre para la descripción de la naturaleza y del conjunto del mundo (Kant)

Así pues, este libro es imprescindible para entender una disciplina como la geografía desde una perspectiva humana, una gozada para todos los amantes de la ciencia geográfica y debería ser recomendado en todas las Universidades. Además, el título de azares y decisiones hacer reflexionar a uno mismo sobre ello, sobre cómo la vida es un camino lleno de azares, de interrogantes, de preguntas, y la respuesta que demos a cada paso nos lleva a tomar unas decisiones que definen nuestra evolución y, al fin y al cabo, nuestra propia existencia.

No sé si llegué a Horacio por azar o fue una decisión consciente o inconsciente, pero para mi es un referente académico y profesional y al que estoy muy agradecido de darme la oportunidad de poder relacionarme y aprender de él. Si tuviera que definirlo de alguna forma, para mi es el Leonard Cohen de la Geografía, gracias maestro.

PD: La reseña que dejé en Amazon de este libro resume muy bien mi opinión:

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Investigando en geolocalización, gamificación y datificación

Dicen que no se puede adivinar el futuro, pero que las decisiones que se toman en cada momento condicionan éste, de modo que, de alguna forma, sí somos capaces de avanzar el futuro, aunque sin conocer el resultado. Por tanto, lo importante es soñar a futuro y avanzar caminos que nos lleven a éste.

En septiembre de este año, hice público que era un geógrafo que nunca deja de enseñar y de aprender y que abandonaba voluntariamente mi puesto como profesor asociado en la Universitat de València tras 9 años, siendo consciente de que me apasiona dar clase e investigar, pero siempre que sea aplicada a la transformación social y a la resolución de problemas.

Desde el año pasado estuve preparando una propuesta para unas becas del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades denominadas Becas  Torres Quevedo. Se trata de una ayuda que se da a empresas para la contratación de doctores a partir de un proyecto específico a desarrollar durante 3 años, en primer lugar para “favorecer la carrera profesional de los investigadores” y, en segundo “a fin de favorecer la carrera profesional de los investigadores, así como estimular la demanda en el sector privado de personal suficientemente preparado para acometer planes y proyectos de I+D, y ayudar a la consolidación de empresas tecnológicas de reciente creación”.

En octubre de este año se nos comunicó que el proyecto presentado había sido aprobado como un estudio de viabilidad de I+D en el área de ciencias sociales (sub-área de Geografía) con el título “Análisis y evaluación del mercado de datos geolocalizados para el desarrollo de una línea de negocio de datos a través de la gamificación”.

Se da la paradoja de que, tras la lectura de mi Tesis Doctoral en septiembre del año 2017 y mi renuncia a la universidad dos años después, de alguna forma hacía que esta investigación que me llevó 7 años no tuviera sentido práctico, de hecho siempre dije que la acabé por orgullo y para demostrarme a mi mismo que era capaz de hacerlo compaginándolo con varios trabajos y familia. Pues bien, como bien decía Steve Jobs en el discurso de Standford los puntos se conectan siempre hacia el pasado y hoy en día observo cómo la tesis no sólo me sirvió para mucho, sino que me han permitido trabajar en la empresa que más me gusta, Play&go experience, haciendo lo que más me gusta, investigar sobre geolocalización y sobre el fascinante mundo de los datos.

Además, se da la paradoja de que he realizado un camino “supuestamente” inverso a emprender: he pasado de ser autónomo desde hace más de 20 años a ser asalariado a tiempo completo, de emitir facturas a tener nómina, del IVA al IRPF, de salir de la “caja” a entrar…y estoy encantado. Tal y como comenté en mi anterior post estoy en proceso de simplificar mi vida y darle algo más de estabilidad (que mi familia necesita). Aunque no es un trabajo al uso, al estar en una startup no hay nada asegurado, hay que ganarse el trabajo y buscar la supervivencia día a día. Pero, al mismo tiempo, no me siento un mero trabajador que hace sus 8 horas y cobra a final de mes: me permiten la flexibilidad que tenía como autónomo, al igual que me implico como si fuera mi empresa porque así lo siento, formo parte de un equipo y de todos depende que lleguemos lejos.

A continuación pongo parte del estado de la cuestión que sustentará esta investigación tal y como se presentó en la introducción a la memoria de mi proyecto:

Tal y como se comenta en el artículo Comunicación de la industria geoespacial (Beltrán & Del Río 2018) “En la era de la información y la conectividad estamos asistiendo, en tiempo real, al nacimiento de una industria alrededor de los datos. Esta nueva industria, en la que los datos geográficos o espaciales son uno de sus principales protagonistas, se ha convertido rápidamente en un elemento estratégico clave en el desarrollo de personas, empresas, administraciones, universidades y territorios”.

El documento “Tendencias futuras en la gestión de la información espacial” (VV.AA., 2013) fue publicado por Ordnance Survey a solicitud del Secretariado del Comité de Expertos de las Naciones Unidas sobre la Gestión Global de la Información Geoespacial. Este analiza dichas tendencias alrededor de cinco ámbitos: comunicación, negocio, tecnología y desarrollo, formación y legislación.

Algunas tienen que ver directamente con elementos vinculados con los datos y la geolocalización, como son:

– En 5 años habrá mercado para conjuntos de datos como los que se venden a los servicios de navegación y geolocalización, que serán superados por los datos procedentes de OpenStreetMaps y otras iniciativas

– El uso generalizado y la creación de datos geoespaciales dará lugar a la creación de una infraestructura geoespacial de la que la sociedad dependerá

– Los datos procedentes del crowdsourcing se integrarán de forma creciente con los datos de los gobiernos en los próximos 5 a 10 años

– No habrá más de diez proveedores globales de servicios de información geoespacial en el mundo

– El rápido crecimiento llevará a la confusión y a la falta de claridad sobre la propiedad de los datos, los derechos de distribución, las responsabilidades y otros aspectos

– La protección de datos procedentes de procesos como el “raspado de datos” será un problema

Más recientemente, en el pasado año 2017, han aparecidos dos excelentes documentos que analizan y explican la industria geoespacial, se trata del “Global Geoespatial Industry Outlook” (VV.AA., 2018b), editado por Geospatial Media and Communications y el “AGI Foresight Report 2020” (VV.AA., 2018a) de la Association for Geographic Information, en el que se hace una revisión del estado actual de ésta alrededor de cuatro componentes, indicando el peso específico de cada uno de ellos: análisis espacial y Sistemas de Información Geográfica (SIG) con un 17%, posicionamiento y Sistemas de Navegación por Satélite (GNSS) con un 33%, observación de la Tierra (37%) y escaneado (13%).

Tal y como se avanzaba, la geolocalización es una tendencia cada vez más importante en el mercado y la industria geoespacial es una realidad con un enorme potencial de crecimiento. (Del Río, 2015) Por tanto, los datos geolocalizados son esenciales hoy en día, numerosas empresas están integrando éstos como modelo de negocio, como empresas de telecomunicaciones (Movistar, Vodafone) o bancos (Banco Sabadell,

BBVA), siempre desde el Big Data que obtienen de sus usuarios.

Cuando se habla de geolocalización a partir de los datos que generan los usuarios en las redes sociales, se hace referencia al término geolocalización social (Beltrán López, 2015). Play&go experience, al combinar la geolocalización con el uso del juego por parte de los usuarios, se enfoca más hacia esta geolocalización social gamificada.

Un claro ejemplo de una compañía que ha pasado de ser una herramienta con gamificación social a una herramienta de servicio de datos es Foursquare, que comenzó como una herramienta de geolocalización social con elementos de gamificación y ha pasado a ser una herramienta de localización inteligente, mediante la obtención y comercialización de datos a terceros (como demuestra su reciente alianza con Tripadvisor).

La solución que aquí se presenta pasa por analizar la situación actual e identificar el valor añadido que ofrece Play&go en el mercado de datos geolocalizados y cómo puede transferir esta investigación al mercado, generando una nueva línea de negocio.

La herramienta permite establecer dinámicas de juego para obtener datos, así como encuestas y preguntas a los usuarios que cualifiquen esos datos. Esa información puede complementarse con bases de datos de información geolocalizada, de modo que se obtengan patrones de uso que sea replicables a otros escenarios (Bellovin, Hutchins, Jebara, & Zimmeck, 2013). De este modo, se están empleando técnicas de localización inteligente (CARTO, 2018), que son claves a la hora de definir estos escenarios, prever tendencias y definir acciones con un alto grado de eficiencia (Fuenzalida, Buzai, Jiménez, & de León Loza, 2015).

Bibliografía:

Bellovin, S. M., Hutchins, R. M., Jebara, T., & Zimmeck, S. (2013). When Enough is Enough: Location

Tracking, Mosaic Theory, and Machine Learning. SSRN Electronic Journal. https://doi.org/10.2139/ssrn.2320019

Beltrán López, G. (2015). La geolocalización social. Revista Polígonos, 27, 97-118.

Beltrán López, G. (2016). Geolocalización online: la importancia del dónde (1ª edición). Barcelona: UOC.

Beltrán G: Del Río, J (2018), Comunicación de la industria geoespacial en Internet: los blogs de información geográfica”, Tecnologías de la Información Geográfica,: perspectivas multidisciplinares en la sociedad del conocimiento, pag. 948-958, Universitat de València

CARTO. (2018). CARTO — Location Intelligence Software. Recuperado 15 de marzo de 2018, a partir de https://carto.com/

Del Río, J. (2015). La vía ecléctica de producción y consumo de datos espaciales. Revista Polígonos, 27, 119-163.

Fuenzalida, M., Buzai, G. D., Jiménez, A. M., & de León Loza, A. G. (2015). Geografía, geotecnología y análisis espacial: tendencias, métodos y aplicaciones (1a edición). Santiago de Chile: Editorial Triángulo.

VV.AA. (2013). Future trends in geospatial information management: the five to ten year vision. Recuperado a partir de http://ggim.un.org/docs/Future-trends.pdf

VV.AA. (2018a). AGI Foresight Report 2020. Recuperado a partir de https://www.agi.org.uk/news/foresightreport

VV.AA. (2018b). GeoBuiz 2018 Report. Recuperado a partir de http://www.geobuiz.com/geobuiz-2018-report.html