La geografía es una ciencia que usa la variable espacial para hacerse preguntas y buscar respuestas. Debe ser capaz de conocer, analizar, interpretar, gestionar, dar a conocer y transformar el espacio, pero, en la Era de Internet, para conocerlo y analizarlo se requieren datos, la materia prima; para interpretarlo y gestionarlo se requieren herramientas tecnológicas y, para darlo a conocer y transformarlo, comunicación. Son tres aspectos interrelacionados e indisolubles que conforman un sistema abierto: la herramienta de la geografía en red es la tecnología, que consume datos (inputs) y produce comunicación (outputs).

Sistema Geografía en redSerie “Geografía en red: de la reflexión a la acción”

La serie «Geografía en red: de la reflexión a la acción», desarrolla estos tres grandes aspectos vinculados con las tecnologías de la información y la comunicación geográficas: la tecnología, los datos y la comunicación, conformando así una trilogía, un conjunto organizado de reflexiones conectadas y llevadas a la acción a través de buenas prácticas y ejemplos del desarrollo de la geografía en el siglo XXI.

1.- Geografía en red y tecnología: las herramientas. Internet como soporte, como base digital sobre la que se apoyan las nuevas herramientas de trabajo. Los Sistemas de Información Geográfica ya no son un elemento diferenciador, son la herramienta por antonomasia para analizar los territorios, se desdibujan en lo digital y se convierten en neoterritorios, los nuevos mapas son online y están en la nube, ayudan a la toma de decisiones a tiempo real. La tecnología geoespacial es una gran industria transversal que une los móviles que hay en la palma de nuestras manos con los satélites que sobrevuelan el espacio exterior.

2.- Geografía en red y datos: la materia prima. Un dato geolocalizado es un producto que se transforma en servicio digital tras un proceso de recogida, transformación y distribución en Internet. Es esencial conocer cómo es la incipiente industria del geodato, qué son y cómo se gestionan las fábricas de datos geográficos y qué valor económico tienen. Su tratamiento aporta información relevante, transformada en conocimiento y en inteligencia para predecir y prever los sucesos espaciales.

3.- Geografía en red y comunicación: el marketing. La nueva sociedad implica nuevos roles profesionales y es esencial que la geografía profesional sea consciente de la importancia de la geocomunicación y de la marca personal; siendo el marketing y de la comercialización herramientas de visibilización y relevancia de la geografía en Internet.

El contenido de esta trilogía lo conforman una serie de artículos y entrevistas en torno a la geografía en red y que los autores hemos publicado en los últimos diez años en nuestros respectivos blogs: www.gersonbeltran.com y www.orbemapa.com. La distribución de los capítulos no es cronológica en el tiempo, se pueden leer de forma organizada, solo por libros individuales o, directamente, por capítulos o artículos, todas las formas de acercarse a su lectura tienen sentido. Se trata de un contenido estructurado, lógico, coherente, pero lo suficientemente dinámico y flexible como para ser consumido como desee el lector.

Estos libros están dedicados a todos los amantes de la geografía. Pretende dar a conocer otros usos de esta hermosa ciencia e inspirar a los jóvenes a que piensen siempre de forma disruptiva. Bienvenidos al nuevo mundo surgido de Internet, bienvenidos al futuro de la geografía.Serie Geografía en red

Presentación: de la reflexión a la acción

Internet ha revolucionado nuestras vidas, es uno de los grandes cambios de la historia de la humanidad que sólo podremos analizar con una escala mayor, dentro de cientos de años, pero, sin duda, estará a la altura del descubrimiento del fuego o de la rueda, e incluso al mismo nivel que la Revolución del Neolítico.

Es indudable los cambios que ha supuesto en las personas, pero también en las empresas y los las administraciones, en definitiva, en toda la sociedad global. A nivel profesional, en el siglo XXI, ha provocado un cambio paulatino alrededor de palabras clave como la conectividad, la comunicación, la resiliencia o la ubicuidad.

Quiénes somos los responsables

Los autores de estos libros tenemos algunas diferencias, pero también cosas en común, un enfoque muy similar que nos han hecho encontrarnos en las mismas coordenadas en el nuevo mapa sin fronteras que es Internet: a diferencia de Gersón, que es un geógrafo valenciano, emprendedor y docente universitario, Jorge es un ingeniero vallisoletano y trabajador en la administración pública. Pero ambos coinciden en su amor por la geografía y por la tecnología, ambos provienen del ámbito de los Sistemas de Información Geográfica (SIG) y ambos tienen un blog y han autopublicado diversos libros.

Lo más interesante es que nuestra colaboración profesional es, al mismo tiempo, causa y consecuencia de la existencia de la red. Hace diez años que nos encontramos en Internet sin conocernos, entre blogs y posts comenzamos a leernos, aprendiendo uno del otro y encontrando puntos en común. El año 2011 Jorge del Río autopublicó «Mapas invisibles» y en el año 2012 Gersón Beltrán «Geolocalización y redes sociales». No fue hasta muchos años después, el año 2017, en el que nos conocimos personalmente (lo que denominamos desvirtualizarse) en el I Encuentro de Geobloggers celebrado en València gracias a la Revista Mapping. Bastó una charla de pie, con un café en la mano y mil ideas en la cabeza, para confirmar nuestra sintonía, empatía y sinergias.

Hasta ese momento habíamos coincidido publicando diversos capítulos en obras comunes como «Neogeografía: algo más que cartografía accesible», de la revista Polígonos de la Universidad de León, en el año 2015, o artículos en la Revista Mapping (2017), pero, desde ese momento, comenzamos a publicar de forma conjunta: un artículo en común sobre «Comunicación de la industria geoespacial en Internet: los blogs de información geográfica» en el Congreso de Tecnologías de Información Geográfica (2018); el capítulo «Contributions from Informal Geography to Close the Gap in Geographic Information Communication in a Digital World» en el libro Geospatial Technologies in Geography Education (2019) y el capítulo «Territorios Inteligentes y Datos Espaciales» en el libro Los territorios rurales inteligentes: administración e integración social (2019).

Por qué lo hacemos

Hemos seguido hablando y colaborando, compartiendo ideas y sueños alrededor de la geografía en este nuevo mundo, al mismo tiempo que hemos mantenido nuestros blogs, de forma más o menos irregular, en un mundo líquido y etéreo en el que lo superficial se superpone a lo profundo, la forma al contenido, el yo al nosotros, el selfie al paisaje y la geolocalización personal al mapa social, donde los blogs están siendo superados por las stories en cualquier de sus formas y nuevos canales, en los que la forma de narrar se suceden a ritmo vertiginoso. Pero, quizás por nuestra edad, seguimos pensando que la escritura es uno de los elementos que define a la raza humana y que, de alguna u otra forma, prevalecerá.

Por otra parte, vemos cómo muchas veces la enseñanza universitaria va muy lenta con respecto a la sociedad y el mercantilismo empresarial va demasiado avanzado: la una con su ritmo lento, pausado, de reflexión buscando un beneficio social, el otro con su ritmo acelerado, buscando un beneficio económico rápido sobre la empresa. La universidad produce mucho contenido y de buena calidad, pero no acaba de comunicarlo a la sociedad en los nuevos canales, ni en tiempo ni en forma; en cambio la empresa produce mucho contenido en ocasiones superficial y lo comunica muy bien. Aunque parezca lo contrario ambas visiones no son contrarias, sino complementarias, como el Yin y el Yang, una no puede vivir sin la otra y en el equilibro está el camino recto.

Los autores se encuentran atrapados entre ambos mundos: quieren reflexionar sobre el mundo que les rodea y de forma aplicada, pero también ofrecer una reflexión rigurosa y científica en el mundo empresarial, con el riesgo de ser poco académicos en un lado y demasiado en el otro. Pero, al mismo tiempo disfrutan de la libertad de poder analizar la geografía sin ningún tipo de presión, no necesitamos (ni queremos) publicar en una firma que indexe en el mundo académico, pero tampoco monetizar para hacernos ricos.

Paradójicamente, el por qué lo hacemos tiene más que ver con el corazón que con la razón, lo hacemos porque lo sentimos y porque queremos aportar algo a este mundo, formar parte del futuro, aunque sea con el tamaño de dos átomos, aportar a la geografía parte de lo que nos ha dado.

Cómo lo planteamos

Tras varios años publicando reflexiones y desarrollando acciones sobre la geografía en red, hemos decidido que sería buena idea unirlo todo en un libro, en un doble formato físico y digital, para que quede constancia de dichas reflexiones más allá de la etérea blogosfera. En este proceso, nos dimos cuenta de que más que un libro de gran volumen tan disperso, dos autores, más de 5 años y muy diversas temáticas, sería interesante plantear una serie de libros mucho más accesibles e independientes, pero siempre en torno a la geografía en red y la tecnología como elementos en común, como las dos caras de una misma moneda, como dos aspectos inseparables y complementarios, en la que la geografía siempre es el fin y la tecnología el medio.

Para qué lo hacemos

Para que el lector se haga preguntas.

Decía Einstein que lo importante es no dejar de hacerse preguntas. El desarrollo profesional de los autores se ha basado en preguntarse cómo aplicar una visión de la geografía tradicional en otros entornos: los mapas invisibles de Jorge del Río hablaron de los mapas y su relevancia en Internet, mientras que la geolocalización online de Gersón Beltrán hablaba de cómo la geolocalización podía analizar las redes sociales.

Estos libros tratan de seguir esta misma metodología científica, que al fin y al cabo viene de los principios de los filósofos griegos de cuestionarse todo. En este caso, los autores se cuestionan cuál puede ser el futuro de la geografía, reflexionando sobre cómo la geografía en red puede aportar valor en ámbitos en los que no se piensa de entrada, porque la mejor forma de construir el futuro es imaginarlo.

No se trata de crear nada nuevo, sino de adaptar la geografía clásica a la geografía del futuro a través del análisis de la geografía en red y cómo lo está transformando todo. Además, esto permitirá a los futuros geógrafos conocer nuevos nichos de mercado y plantearse posibilidades de desarrollo profesional, siempre desde el pensamiento geográfico. A los no geógrafos, estos libros intentarán ayudarles a entender como gran parte de los datos y la información son geográficos se origina en algún lugar y sirven para para mostrar realidades no siempre visibles a simple vista.

Todo va muy deprisa, seguramente cuando se lean estas palabras habrá habido una tecnología que lo cambie todo, quizás sea la supremacía de la computación cuántica que acaba de anunciar Google, las cadenas de blockchain, la substitución de los móviles por lentillas con realidad aumentada, la construcción de ciudades con impresoras 3D el desarrollo de una carta de derechos y deberes de los robots, lo que soñaron Asimov, Arthur C. Clarke o Dick ya es realidad, pero también nos acercamos a distopías como las de Orwell, Bradbury o Huxley. La buena noticia es que depende de nosotros, la tecnología no es buena ni mala en sí misma, depende del uso que se haga de ella, pero, sin duda alguna, la tecnología ha sido lo que ha hecho avanzar el mundo.

Enlaces para adquirir las publicaciones:

Serie “Geografía en Red” (Amazon España): https://bit.ly/seriegeografíaenred  #geografíaenred

Serie “Geografía en Red” (Amazon EE.UU.): https://bit.ly/SerieGeografíaEnRed #geografíaenred

Libro I: Geografía en red y tecnología: las herramientas https://bit.ly/geografíaytecnología #GeografíayTecnología

Libro II: Geografía en red y datos: la materia prima https://bit.ly/geografíaydatos #GeografíayDatos

Libro III: Geografía en red y comunicación: el marketing https://bit.ly/geografíaycomunicación #GeografíayComunicación

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Entrevista que me ha realizado Laura García, geógrafa y especialista en geomática,  publicada en la revista Twingeo Magazine, un espacio web de recursos para usuarios de geo-ingeniería en la conocida web Geofumadas, dirigida por Golgi Álvarez. Desde aquí quiero agradecer la entrevista, una de las más largas que me han hecho, y el hecho de permitirme reproducirla en este blog, aunque os recomiendo ver la revista completa que aporta mucha información en torno a la perspectiva geoespacial.

La perspectiva geoespacial del geógrafo

  1. Desde los inicios el geógrafo está siendo encasillado en el ámbito de acción de la cartografía, en este siglo todavía encontramos personas no entienden que puede hacer un geógrafo, y generalmente hacen la afirmación “Oh, serás profesor”. Pero podría explicar la importancia del geógrafo, es decir, ¿estamos únicamente limitados a “hacer mapas”?

Obviamente no, de hecho, en un sentido estricto, los que hacen mapas son los antiguos topógrafos o ingenieros en geomática, los geógrafos los interpretamos, para nosotros nunca son un fin, sino un medio, es nuestro lenguaje de comunicación. Un geógrafo trabaja en cinco grandes ámbitos: planificación urbanística, desarrollo territorial, tecnologías de información geográfica, medio ambiente y sociedad del conocimiento. A partir de ahí podríamos decir que somos la ciencia del donde y, por tanto, trabajamos en todos aquellos aspectos en los que se relaciona al ser humano con el entorno que le rodea y que tiene una componente eminentemente espacial. Tenemos la capacidad de ver los proyectos desde una perspectiva global a integrar las sensibilidades de otras disciplinas para poder analizar, gestionar y transformar el territorio.

 

  1. Como profesionales tenemos el interés de entender la dinámica geoespacial de forma nata, sin embargo, en estos últimos 10 años la inclusión del estudio geoespacial se ha hecho presente en otras disciplinas. Por ejemplo, vemos empresas como Bentley Systems que no solamente están creando productos orientados a la ingeniería, sino que han definido la importancia del estudio del entorno para cualquier proyecto.

De acuerdo con antes mencionado, ¿cómo considera usted que las profesiones o el ámbito geoespacial están siendo acogidas en el presente y que espera del futuro?

Creo que ya no son una promesa de futuro ni nada similar, son una realidad presente. La industria geoespacial agrupa a todas las disciplinas alrededor de las ciencias de la tierra. Hoy en día todas las empresas usan la variable espacial, sólo que algunas no lo saben. Todas tienen un tesoro que son los datos geolocalizados, solo hay que saber extraerlo, tratarlo y sacarle el valor. El futuro seguirá siendo cada vez más espacial porque todo sucede en algún lugar y es esencial introducir esta variable para tener una visión completa de cualquier ámbito.

 

  1. ¿Cuál es la importancia del trabajo interdisciplinario para cualquier proyecto geoespacial?

Yo diría que para cualquier proyecto en general, no se entiende la vida en compartimentos estancos como antiguamente, hay que analizarla como lo que es, un poliedro con múltiples caras, distintas visiones de distintos profesionales para lo que, aparentemente, es la misma cosa. Simplificando mucho y para que se me entienda, una ciudad son edificios y viales para arquitectos, arbolado para biólogos, personas para sociólogos, emociones para psicólogos, memoria para los historiadores, un espacio de aprendizaje para educadores, un circuito al aire libre para deportistas, un producto para comerciantes, un ecosistema para los geógrafos, etc. Todas las visiones son correctas siempre que se pongan en común con el resto y seamos capaces de entender que todo suma y que no existe una sola realidad ni verdad absoluta y que, la mejor forma de hacer cosas, es mezclándonos entre profesionales y enriqueciéndonos, el territorio y el medio ambiente  no entienden de fronteras artificiales, exigen soluciones globales interconectadas y eso sólo puede darse con la interdisciplinariedad.

 

  1. Sabemos que la 4ta era digital trae consigo el objetivo de conformar ciudades inteligentes en un futuro cercano. Según su criterio ¿Cómo permite el GIS la gestión efectiva de las ciudades inteligentes?, ya que todavía hay una cantidad de personas que sienten que el BIM es el más adecuado para gestionar los datos relacionados con éstas.

Si hay una herramienta que, actualmente, permite la gestión de ciudades inteligentes es, sin ninguna duda, el GIS. El concepto de dividir la ciudad en capas interrelacionadas y con una cantidad ingente de información es la base de los GIS y de la gestión espacial, al menos desde los años noventa. Para mi un BIM es el GIS de los arquitectos, muy útil, con la misma filosofía, pero a otra escala. Es muy similar a lo que antes era trabajar con los Arcgis o Autocad..

 

  1. Sumado a lo anterior, ¿Considera que la integración GIS+BIM es ideal? ¿Cuáles son los beneficios que provienen esta integración? ¿Los Gemelos digitales están dentro de este beneficio?

Al final lo ideal es poder integrarlos, porque un edificio sin un contexto carece de sentido y un espacio sin edificios (al menos en la ciudad) también. Es como integrar Google Street View en las calles con Google 360 dentro de los edificios, no tiene que haber una ruptura, tiene que ser un continuo, Lo ideal sería que un mapa nos llevara desde la Via Láctea hasta el Wifi del salón y todo estuviera interconectado por capas inteligentes. En cuanto a los gemelos digitales pueden estar o no dentro de este beneficio, al final se trata de otra forma de trabajar y, como he comentado, esto es más una cuestión de escala.

 

  1. Si pudiera elegir entre trabajar con una herramienta GIS libre, podría indicarnos ¿cuál según su experiencia ofrece mayores beneficios?

Ahora mismo no trabajo con GIS libre, así que sería justo opinar sobre algo que desconozco. Pero si que es verdad que, por compañeros y leyendo mucho, parece ser que se impone QGIS, aunque GVSIG se mantiene en Latinoamérica como los GIS por excelencia. Pero aparecen numerosas alternativas muy interesantes como GeoWE o eMapic en España. Los programadores que no provienen tanto del mundo geo trabajan con Leaflet y, otros, directamente a través de código. Bajo mi punto de vista los beneficios dependen siempre de los objetivos, yo he realizado análisis, visualizaciones y presentaciones con GIS libre y, dependiendo del objetivo, usando unos u otros. Es cierto que tiene unas ventajas sobre el GIS propietario, pero también inconvenientes, ya que exige conocimiento y tiempo de programación y, al final, eso se convierte en dinero. Al final son herramientas y lo importante es saber para qué se quiere usar y la curva de aprendizaje necesaria para hacerlo. No hay que ponerse de un lado ni de otro, sino permitir que ambos convivan y elegir la mejor herramienta para cada proyecto, que al fin y al cabo dará la mejor solución para cada problema.

 

  1. ¿Cómo considera que ha sido la evolución del SIG libre en estos últimos años y las tecnologías geoespaciales en general?, considerando que actualmente la mayoría de las tecnologías están fusionadas con Machine Learning, Realidad Virtual, Aumentada e inteligencia Artificial.

Enriquecedora y maravillosa. Efectivamente, la fusión con otras tecnologías es lo que las ha llevado a otros ámbitos, a salir de su “zona de confort” y aportar valor en otras disciplinas, se han enriquecido gracias a esta hibridación, la mejor evolución es siempre la que mezcla y no discrimina y esto también se aplica a las tecnologías geoespaciales.

En cuanto al SIG libre,  la neogeografía que comenzó hace bastantes años ha llegado a su máximo exponente en el que cualquier persona es capaz de hacer un mapa o un análisis espacial en función de sus necesidades y capacidades y eso es algo magnífico, ya que permite disponer de un amplio espectro de mapas en función de las necesidades y capacidades de cada organización.

 

  1. Los métodos y técnicas de adquisición y captura de datos ahora están siendo dirigidas a la obtención de información en tiempo real, implementando el uso de sensores remotos como los drones, Que cree que podría suceder con el uso de sensores como satélites ópticos y radar, teniendo en cuenta que la información no es inmediata.

Que se seguirán usando. Soy muy fan de los mapas a tiempo real, pero eso no significa que vayan a “matar” a la generación de información no inmediata, aunque es verdad que la sociedad consume vorazmente información, la hay que requiere esos tiempos y otra más pausa. Un mapa de un hasthtag de Twitter no es lo mismo que un mapa de acuíferos ni tiene que serlo, ambos tienen coordenadas e información geográfica, pero se mueven en coordenadas temporales muy distintas.

 

  1. Muchas veces se deja de lado a los habitantes de los espacios, lo que quieren o necesitan en su entorno. ¿Qué opina sobre la inclusión de la sociedad para el aporte de datos espaciales, relacionado con el arraigo e identidad territorial?

Lógicamente es esencial y no se tiene en cuenta tanto como se debería. Los mapas siguen siendo instrumentos de poder y el espacio se utiliza y manipula al antojo de los “tomadores de decisiones”, sean públicos o privados. La información más veraz que hay ahora mismo es la local, porque es la que uno conoce de primera mano y dispone de fuentes creíbles, es más difícil de manipular (aunque se hace) porque es real y, al mismo, tiempo es inimitable. Todos sabemos lo que pasa en las grandes capitales, pero en la esquina de mi barrio lo sabe mi gente, con la que me relaciono todos los días. Lo local es la única forma de compensar (incluso combatir) lo global.

 

  1. El día de hoy contamos con dispositivos móviles que proporcionan información muy específica del usuario, empezando el almacenamiento de datos de Geolocalización, ¿usted considera que estos datos que todos generamos a través del uso de un móvil se puede considerar un arma de doble filo? ¿Qué beneficios según su criterio aporta esta información?

Naturalmente que son un arma de doble filo, como todas las armas. Los datos son muy interesantes y estoy convencido de que nos ayudan, pero siempre bajo dos preceptos: la ética y la legislación. Si se cumplen ambos los beneficios son muy importantes, ya que el tratamiento adecuado de los datos, anonimizados y agregados, nos ayudan a conocer lo que sucede y dónde sucede, generar modelos, identificar tendencias y, con ello, realizar simulaciones y predicciones de cómo puede evolucionar.

 

  1. ¿Considera que las profesiones relacionadas con la Geomática y la gestión de Big Data serán revaloradas en el futuro cercano?, por qué?

Estoy convencido de que si, pero no tanto que haya una valoración explícita, que quizás es lo que todos los profesionales esperan, sino de forma implícita, el hecho de tener que usar las herramientas y funcionalidades de la Geomática y el Big Data ya implica una revalorización de las mismas. Como contrapartida, hay que tener en cuenta que también existe una cierta burbuja, por ejemplo en torno al Big Data, como si fuera la solución para todo y no es así, grandes volúmenes de datos de por si no tienen ningún valor y pocas empresas están convirtiendo esos datos en conocimiento e inteligencia que les ayude a la toma de decisiones y a la mejora de la eficiencia de los negocios.

 

  1. En países como Venezuela por ejemplo, donde los recursos tecnológicos para la generación de información espacial son extremadamente limitados o quizás inexistentes, que estrategia utilizaría para evitar dejar de lado la obtención de datos geoespaciales.

 Es un tema complejo, pero no quiero dejarlo todo en manos de la tecnología. Venezuela tiene a grandes profesionales de la información geográfica, lo importante es la formación, que la gente disponga de formación y posibilidades de mejorarla y la información, que tenga acceso a fuentes de información que, en estos momentos, podríamos centralizar en Internet (aunque existan otras). Si se dispone de ambas cosas hay infinitas herramientas, tutoriales, bases de datos y contactos en Internet como para obtener datos espaciales y poder trabajar con ellos y esto es extensible a todos los países.

 

  1. ¿Podría contarnos qué es Play & Go Experience? ¿Qué ofrece y qué significa este proyecto para usted?

Play&go experience es una startup española que ayuda a las organizaciones en sus procesos de transformación digital a través de soluciones tecnológicas. Trabajamos en todos los sectores, aunque especializada en el de servicios (turismo, medio ambiente, educación, salud, etc).

En Play&go experience realizamos el diseño, programación, explotación y análisis de resultados de proyectos para la mejora de la experiencia de los usuarios a través de la gamificación y de la mejora de los resultados de las organizaciones a través de los datos inteligentes.

La gamificación permite motivar a los usuarios a realizar determinadas acciones, la geolocalización fomentar desplazamientos y la realidad aumentada conectar el mundo físico y el digital. Se recopilan los datos generados, anonimizados y agregados, para convertirlos en inteligencia que responda a preguntas de negocio.

Tenemos dos tipos de servicios que engloban los distintos productos:

Gamificación: motivar a los usuarios a realizar acciones mediante guias gamificadas, plataformas de formación y juegos digitales

Inteligencia: transformar los datos obtenidos a través de plataformas tecnológicas en conocimiento e inteligencia para ayudar a la toma de decisiones de las organizaciones a través de mapas online y plataformas de Inteligencia Artificial.

Para mi este proyecto es casi mi Ikigai, ese punto intermedio entre lo que mejor sé hacer, lo que me apasiona, lo que aporta al mundo y por lo que se me paga. La empresa no es mía, estoy contratado, pero yo la siento como mía y los fundadores confían en mi como si así lo fuera, lo que me permite plantear ideas y propuestas y llevarlas a cabo. Además dispongo de flexibilidad total para conciliar con mi vida personal, que es esencial.

Además, el trabajar con una mentalidad de startup nos hace ser muy flexibles y activos, de manera que en todo momento estamos al dia de lo que sucede en el mercado: identificando tendencias futuras, replanteando servicios, probando, pivotando, fracasando y triunfando pero, sobre todo, aprendiendo sin dejar de perder nunca el foco, nuestra misión, que es ayudar a las organizaciones en sus procesos de transformación digital combinando tecnologías de geolocalización, dinámicas de juego y realidad aumentada.

 

  1. ¿Está trabajando en otro proyecto o iniciativa que quisiera compartir?

Ahora mismo no, porque estoy centrado en Play&go, formaciones online y mantengo mi blog. Pero tengo un esbozo de un nuevo libro que me encantaría poder escribir, no tengo en estos momentos tiempo para hacerlo ni es prioritario, aunque a medio plazo quiero escribirlo y publicarlo. Naturalmente estará relacionado con la tecnología geoespacial y será algo que no se ha escrito, ya que siempre pretendo aportar valor al mercado y compartirlo.

 

  1. Para aquellos que no saben que elegir como profesión, podría darle una razón de peso para tomar la Geografía en consideración. Podría enviar un mensaje de motivación para la generación de relevo

La Geografía, como ciencia, nos ayuda a responder a preguntas, en este caso relacionadas con el planeta que nos rodea: ¿por qué hay inundaciones y como evitarlas? ¿cómo se construye una ciudad? ¿puedo atraer más turistas a mi destino? ¿cuál es la mejor forma de llegar de un sitio a otro contaminando menos? ¿cómo influye el clima en las cosechas y qué puede hacer la tecnología para mejorarlas? ¿qué zonas tienen mejores tasas de empleabilidad? ¿cómo se han formado las montañas? Y así un sinfín de preguntas. Lo interesante de esta disciplina es que es muy amplia y permite tener una visión global e interrelacionada de la vida del ser humano en el planeta, que no se entiende si solo se analiza desde una perspectiva. Al final todos vivimos en un lugar y en un contexto espacial y temporal y la geografía nos ayuda a entender qué hacemos aquí y como mejorar nuestra vida y la de las personas que nos rodean. Por eso es una profesión muy práctica, como hemos visto antes, esas preguntas, que `pueden parecer filosóficas, bajan al terreno de la realidad y solucionan problemas reales de la gente. Ser geógrafo te permite mirar a tu alrededor y entender las cosas, aunque no todas o, al menos, preguntarse el por qué suceden e intentar responder, al fin y al cabo esa es la base de la ciencia y lo que nos hace humanos.

 

  1. Algo más que quisiera agregar desde su Perspectiva Geográfica.

Animar a todos a estudiar geografía, no hace falta que sea de forma formal o académica, sino a interesarse por esta ciencia. A los que se quieran dedicar a ella, que no piensen en si tendrán trabajo, en esta época de la historia el escenario de incertidumbre es tan alto que no podemos saber qué sucederá en uno o en cinco años. Que estudien, que nunca dejen de formarse y de aprender, si lo hacen en algo que les gusta serán muy buenos y, si lo son, al final encontrarán trabajo y, si no, tendrán que inventarlo o autoemplearse. En este sentido, tal y como me enseñó mi compañero Jordi Díaz, que piensen siempre que solo hay dos formas de estar en el mercado laboral: siendo una aspirina, solucionando un problema; o siendo una vitamina, aportando un valor.

El mundo es demasiado inmenso y maravilloso como para no intentar comprenderlo e integrarnos en él, hay que escuchar más a la naturaleza y seguir su ritmo para que todo se equilibre y tenga una armonía. Por último, que miren siempre al pasado para conocerlo pero, sobre todo, al futuro para soñarlo y el futuro es siempre un lugar al que queremos llegar.

El pasado Miércoles 23 de septiembre de 2020, estuve en las Jornadas de sensibiliación turística de Terres del Maestrat, ànima interior, en el Santuari Font de la Salut en Traiguera, impartiendo la conferencia  “Tecnologías para el turismo de interior”.

El desarrollo del turismo de interior está ligado al potencial de la tecnología, que puede convertirse en una herramienta muy potente para conectar con los visitantes. En el desarrollo de mi Tesis Doctoral “Los municipios turísticos de interior de la Comunitat Valenciana en Internet”, que luego derivó en el libro “Turismo rural online: páginas web y redes sociales” (UOC, 2019), identifiqué que existe una relación directa en la que los destinos de interior pueden tener un mayor desarrollo turísticos si saben usar la tecnología de forma adecuada. Además, en mi conferencia TEDxUPVAlència, “¿El futuro de la geografía depende de la tecnología?” exploraba las posibilidades que ofrece la geografía y la tecnología en el desarrollo futuro.

En esta conferencia para el destino turístico de Maestrat, un territorio compuesto por 10 municipios del interior de la provincia de Castellón, planteo el desarrollo de soluciones tecnológicas a través de cuatro aspectos: el posicionamiento, la geolocalización, el geomarketing y la datificación, con un anexo de 40 herramientas online y gratuitas con las que la administración, empresas y asociaciones pueden poner usar la tecnología al alcance de todos en Internet para el desarrollo de los destinos turísticos y el turismo de interior.

Mi agradecimiento al Plan de Dinamización Turística Terres del Maestrat por la invitación, encarnado a través de mi buen amigo Agustín Arambul (Bul), quien siempre confía en mí para colaborar en todo tipo de iniciativas

Adjunto la presentación y el video resultante

Hace unos meses contactaron conmigo desde la Revista Mapping, en la que tengo el honor de ser miembro de su consejo de redacción, porque estaban preparando un especial para conmemorar su número 2000 y estaban pidiendo a profesionales de diversas disciplinas que “hicieran una visión, desde su punto de vista y campo profesional, de donde estábamos hace 20 años, donde estamos ahora y donde estaremos posiblemente , bajo su punto de vista, los próximos 20 años”. Para ello pensé en realizar un breve recorrido cronológico por mi desarrollo como geógrafo y el de la propia geografía en su contexto temporal.

Ayer se publicó dicho número, el  Especial Mapping 200, Vol. 29 Núm. 200 (2020): MARZO-JUNIO 2020 que está disponible para su descarga en la propia web de Revista Mapping de forma totalmente gratuita, en conjunto o, por separado, cada uno de los 50 profesionales que han escrito, entre los que se encuentran buenos amigos como Jorge del Río (Orbemapa) o Antonio Prieto, entre otros, así como parte de la comunidad Geobloggers. Una gran oportunidad para tener una visión del estado actual de las Ciencias de la Tierra y de hacia dónde pueden avanzar.

Agradecer a Marta y Miguel Ángel que siempre me tengan en cuenta para estas iniciativas y, sobre todo, su generosidad a la hora de compartir información que considero muy relevante hoy en día para comprender lo que está sucediendo en este apasionante mundo de los mapas (y, por ende, a Juan Toro y Roberto Matellanes por ponerle sentido del humor y rigurosidad).

A continuación comparto mi artículo original y el texto del mismo:

Geografía 2020

Año 2020. Crisis del Covid-19. La geografía sigue siendo tan esencial como invisible en muchos ámbitos de la sociedad. El mundo ha cambiado y la geografía con él. De repente, los mapas lo invaden todo como forma de intentar ver qué sucede, alimentados por datos geolocalizados por todo el planeta. La geografía adquiere una importancia enorme, aunque siempre ha estado ahí, es ahora cuando aparece en los medios y es que, uno de los principales problemas de esta ciencia ha sido ese, aparecer, tener visibilidad, lo que implica reconocimiento: lo que no se comunica no existe.

LA GEOGRAFÍA EN EL FINAL DE UNA ERA: AÑO 1990

Hace 30 años comenzaba a perfilar lo que quería estudiar en la Universidad y valoraba muy seriamente la geografía, tras pensar también en filosofía y sociología. Al final me decanté por la geografía y fue una gran decisión, ya que, años después, se convirtió en mi profesión y en mi pasión. Cuando acabé la carrera, me dijeron que muy pocos podían trabajar profesionalmente como geógrafos mas allá de la educación en cualquier de sus vertientes, pero nunca he dejado de hacerlo. Entonces el mundo estaba lleno de ordena- dores personales, los móviles comenzaban a aparecer en escena, la tecnología ya estaba en la empresa y se imponía cada vez más en los hogares y en las personas. La formación seguía siendo muy similar a la del siglo pasado, con clases presenciales y conferencias magistrales. No había demasiados turistas en nuestras ciudades y los estudiantes erasmus comenzaban a verse con más asiduidad. La geografía profesional luchaba por hacerse un hueco en la sociedad poco a poco, conscientes de que constituíamos una masa critica muy pequeña, pero uniéndonos para defender nuestros derechos y comunicar nuestras aportaciones a la sociedad.

LA GEOGRAFÍA AL COMIENZO UNA NUEVA ERA: AÑO 2000

Hace 20 años, ya llevaba unos años ejerciendo de geógrafo profesional y como activista en el recién crea- do Colegio Profesional de Geógrafos con mi número 0147. Tras superar el supuesto apocalipsis informático del año 2000 que nunca llegó, entrábamos de lleno en una nueva era, con Internet como líder de la «Era de la Información» y enarbolando la bandera de las Nuevas Tecnologías en este nuevo campo de juego de al aldea global. Desde entonces, las cosas han sucedido con gran celeridad, tras el Internet de las páginas web, unidireccional (web 1.0.), llegó el de los blogs y las redes sociales (web 2.0.), bidireccional y conversacional, hasta llegar al de la inteligencia artificial (¿web 3.0.?), automatizado y conectado. Fue el comienzo de una era de Internet que ha tenido y tendrá un impacto profundo en la historia de la humanidad y donde la geotecnología se convertirá en una de las industrias más potentes del mundo. Hay que tener claro que estamos al comienzo de esta era y las generaciones futuras dispondrán de la suficiente perspectiva histórica como para valorar dicho impacto.

LA GEOGRAFÍA EN RED: AÑO 2010

Hace 10 años empecé a aparecer por las redes sociales, abrí un perfil de Twitter, un blog y comencé a desarrollar lo que sería mi marca personal, siempre con la geografía como bandera y realizando una labor divulgativa y comunicativa que me ha permitido acercarme y conversar con cientos de geógrafos del planeta, incorporando términos como geocomunicación, geografía informal y emprendedurismo. Estos diez últimos años he combinado mi labor como profesor asociado en la Universitat de València (que finalizó el pasado 2019) con la de consultor con diversos proyectos propios (actualmente en Play&go experience). Eso me ha hecho tener cierta equidistancia entre ambos mundos: aportar a la empresa el método científico, tan necesario, de la Universidad y, a ésta, el pragmatismo y marketing de la empresa privada aunque, he de reconocer, que es complejo nadar entre dos mundos en ocasiones tan separados por barreras invisibles.

LA GEOGRAFÍA EN EL CONTEXTO ACTUAL: AÑO 2020

Visto con la distancia que ofrece el presente, durante estos 30 años la geografía informal y la neogeografía (social) han avanzado enormemente como un complemento a la geografía académica y científica y, ambas, han evolucionado de forma divergente. La geografía sigue siendo una ciencia, pero depende desde dónde se analice su grado de evolución o disrupción es distinto. El problema no es que en la Universidad no se den contenidos aplicados al mundo empresarial, ni que en la em- presa se usen metodologías poco científicas, no es que la gente siga más los blogs que los artículos científicos, no es que Google indexe más que la más grande de las revistas, sino que no haya un análisis conjunto de todo ello. La vida es poliédrica, con muchas caras, visiones y percepciones y, por tanto, para acercarnos a la realidad e intentar objetivarla lo más posible, hemos de integrar to- das las visiones porque ninguna es la correcta y todas lo son integradas y complementadas. Al mismo tiempo, las profesiones se están desdibujando y la transversalidad en las ciencias es más necesaria que nunca: hoy en día un mapa lo hace igualmente un geomático o topógrafo, que un geógrafo, pero también un biólogo, un arquitecto, un periodista o una ciudadano con inquietudes. La riqueza viene dada por la integración de las Ciencias de la Tierra sin importar tanto etiquetas profesionales como hechos funcionales, no importa tanto el idear como el hacer, como se suele decir: no existe la profesión del futuro, sino el profesional del futuro.

LA GEOGRAFÍA DEL FUTURO: AÑO 2050

¿Y dentro de 30 años?. Si hoy en día el mundo no se parece mucho al de hace treinta años en muchos aspectos, el mundo de dentro de otros tantos años será muy distinto, ya que los cambios se aceleran de forma geométrica, multiplicados de forma exponencial e impactando de lleno en la sociedad. Estamos a las puertas de la 5a Revolución Industrial y en plena Crisis del Covid-19, que marcará un antes y un después en la historia de la humanidad y en el que los datos se han afianzado como la nueva energía que mueve el mundo, si se me permite el símil ni se crean ni se destruyen, sólo se transforman y todo se convierte en datos: somos los datos que generamos.

Recientemente se ha publicado una conferencia que di en el TEDxUPValència en la que, precisamente, me preguntaba «¿La geografía del futuro depende de la tecnología?». Y en ésta me planteaba que, si queremos saber cómo será el futuro de la geografía, debíamos imaginar cómo sería la geografía del futuro. Para ello exploraba 10 tecnologías: datos geolocalizados, localización Inteligente, Inteligencia Artificial, blockchain, Internet de las Cosas, 5G, realidad aumentada, realidad virtual, robots, chatbots. La respuesta a la pregunta de cuál será la geografía del futuro que daba es que la base de la geografía sigue siendo la misma: los ríos, las montañas y los países, nuestro querido planeta tierra, pero el futuro de la geografía dependerá del equilibrio entre lo físico y lo digital, entre personas y robots, entre emociones y algoritmos.

Me gustaría acabar esta reflexión precisamente con la frase que cerraba mi conferencia y que resume muy bien la evolución de mi querida profesión: la tecnología dice que estamos hechos de bits, pero la geografía nos dice que estamos hechos de lugares.

El pasado Jueves 28 de mayo tuve el placer de participar en el webinar “Mapas, geografía informal y divulgación en red”, organizado por Kevin R. Wittmann (@kr_wittmann), moderado por Manel Alemany (@Cranemania) y junto a los divulgadores Jorge del Río (@orbemapa), Ana Rota (@letras_ciencia), Miguel García Álvarez (@Milhaud), Gonzalo Prieto (@geoinfinita)

Se trata de una iniciativa colaborativa, sin mas ambición que la de compartir experiencias en torno a los mapas, la geografía informal y la divulgación en red por parte de estos “activistas” de la geodivulgación en Internet. A algunos los conocía personalmente (Manel Alemany y Jorge del Río), con otros había colaborado online (Gonzalo Prieto) y al resto los seguía en Twitter con mucho interés (Ana Rot y Miguel García Álvarez), pero a todos nos une una pasión en común y creo que eso se transmitió en lo distendido de la charla.

Gracias al moderador logramos no hablar más de 5 min seguidos y que esta mesa redonda virtual fuera ágil y todos habláramos con un tiempo similar y aportáramos diversos puntos de vista que, aunque desde diversas disciplinas, al final derivaban en una misma forma de ver la divulgación en red.

A destacar el hilo de conversaciones que se generó en las redes sociales (alrededor del hashtag #geografíayredes), primero con el anuncio una semana atrás del webinar, durante el mismo en el chat el directo y, a posteriori, con toda la información y contenido que seguimos compartiendo encantados con aquellos interesados.

A continuación os dejo algunas respuestas a las preguntas que se nos plantearon y, al final del post, está el video del webinar para quien desee verlo. Muchas gracias a Kevin por “liarme” con estas cosas que me encantan, a mis compañeros por enseñarme tanto y hacerme partícipe de una comunidad de apasionados de los mapas y, sobre todo, a toda la gente que nos ha seguido y que nos ha animado a seguir divulgando en torno al mundo de los mapas y la geografía informal.

Presentación de los ponentes

Me llamo Gersón Beltrán, soy Geógrafo y me dedico a la Geolocalización, es lo que llamo mi Mundo Geo. Soy Doctor en Desarrollo Local y Territorio por la Universitat de València y trabajo como investigador, escritor, divulgador, formador a través de mi propia marca personal y como consultor en Play&go experience, una empresa española que conecta el mundo físico y online mediante la gamificación, la geolocalización y la realidad aumentada, obteniendo datos inteligentes para las organizaciones.

¿Por qué te apasionan los mapas? ¿Qué potencial les ves? ¿Cuándo surgió esa pasión?

Los mapas son el lenguaje natural del geógrafo que nos une con el entorno social y ambiental que nos rodea, pero también son una forma de expresión artística, una tecnología de información geográfica, un medio para encontrar nuestro lugar en el mundo.

El potencial que se le quiera dar, pero para mi el esencial es que permite contextualizarnos en el espacio a cualquier escala y en cualquier momento (dimensión espacio temporal), convierte la información geográfica en conocimiento y en inteligencia para tomar decisiones más racionales que nos ayuden a mejorar y transformar el mundo.

Supongo que como todos, de pequeño con los atlas de geografía y la bola del mundo, como dice Mafalda, viajando sin salir de casa, explorando y descubriendo que hay muchos países y fronteras, pero que al final hay un solo Planeta Tierra y una humanidad que lo habita, Gaia entiende de vida, no de fronteras

¿Cómo llegaste a la divulgación? ¿Te costó darle salida? ¿Qué herramientas usas para la divulgación geográfica y cuál es tu preferida?

Llegué a través de Internet y la tecnología, aunque llevo muchos años de formador y siempre me han dicho que soy muy didáctico a la hora de explicar las cosa (algo tendrá que ver que mis padres son ambos pedagogos), gracias a Internet entré en un nuevo mundo conectado donde comunicar mi percepción de la realidad como geógrafo, pero en un entorno digital.

Me costó sacarle rentabilidad, porque aquí se une la pasión y el dinero, la emoción y la razón, pero siempre he sido muy proactivo y he querido cumplir esa gran frase que dice que “eres lo que compartes”.

Herramientas todas, al final el contenido es siempre uno, lo que cambia es cómo comunicarlo: en conversaciones en Facebook, Twitter y Linkedin, en artículos en mi blog, en videos en Youtube, en Podcast en Spotify, en presentaciones en Slidehare, en imágenes en Pinterest e Instagram y en mapas online en cualquier plataforma.

¿Cómo has valorado/valoras la divulgación en red durante épocas como la que estamos pasando (cuarentena, COVID-19…)? ¿Qué proyectos de digitalización y archivos cartográficos utilizas y recomiendas?

Ahora mismo la divulgación es esencial, pero sobre todo hay que reivindicar a la ciencia, al conocimiento y al esfuerzo, como forma de combatir los bulos o fake news (o fake maps, que también los hay). El problema es que, como sigue habiendo una cierta desconexión entre la Universidad y la sociedad, se produce una paradoja inquietante: los que hacen ciencia de forma objetiva no lo comunican de forma didáctica y llegan a la ciudadanía y los que opinan de forma subjetiva tienen capacidad de llegar a mucha gente. Las personas no le preguntan la científico con más papers e indexaciones en revistas, sino a Google y al primer Youtuber que se posicione en su 1ª página.

No podría recomendar uno en concreto, hay tantos que uno se pierde, lo que si que recomiendo son dos cosas: lo esencial es saber hacer las preguntas adecuadas y conocer a los especialistas de cada cosa, no es cuestión de saber más que nadie, sino de qué cuestión me planteo y quién puede ayudarme a encontrar la información.

Por qué me gustan los mapas

Escribir un artículo de divulgación requiere tiempo y dedicación, pero, en ocasiones, me gusta escribir sobre cosas que me apetece contar, sin más pretensión que aportar mi visión sobre algún aspecto de mi vida profesional. La semana pasada estuve casi todo el día trabajando con unos mapas y, por la noche, me vino esta reflexión a la cabeza que quería compartir con quién la quiera leer.

Me gustan los mapas, aunque, como geógrafo, he de decir que no nos dedicamos sólo a hacer mapas, en realidad, para nosotros, son una herramienta de trabajo como puede ser la estadística, no son un fin en sí mismo. También es cierto que son una herramienta de comunicación en dos aspectos: en primer lugar, permiten mostrar de una forma muy visual y sencilla un trabajo geográfico complejo y, en segundo lugar, son la herramienta que une a las personas con el espacio en el que se mueven. Luego están los mapas como elemento artístico que también nos suele fascinar a los geógrafos, desde los primeros mapas sobre piedras hasta los mapas online que llevamos en los bolsillos dentro del móvil.

Pero mi reflexión no iba por aquí, cada vez estoy más pensativo (creo que se nota en mis últimas publicaciones) y más convencido de que no hay que buscar respuestas, sino saber formular bien las preguntas. Aunque no me dedico a hacer mapas, de vez en cuando “juego” con algunos mapas online, sin saber programar ni ser un experto en cartografía si que es verdad que tengo los fundamentos básicos que aprendí con los Sistemas de Información Geográfica (SIG) y que me sirven de base para muchos proyectos, tal y como le dije a una profesional en Linkedin, veo la vida en capas de información.

Un mapa es mucho más que una representación de la realidad, es todo un proceso en el que se ha de identificar qué se quiere mostrar, obtener la información de la realidad digitalizada (o digitalizarla, en su caso), organizar dicha información, gestionarla y analizarla para obtener información relevante y, finalmente, mostrarla de la mejor forma posible centrándose en lo importante y teniendo en cuenta el diseño y la usabilidad. Al final, un mapa es en sí mismo un sistema abierto, con una serie de entradas (inputs) de información geolocalizada, una gestión de ésta mediante las matemáticas y una salida gráfica (output).

Volviendo al comienzo del post, ayer me di cuenta que, lo me gusta de los mapas es que generan preguntas de forma constante, me hacen pensar, provocan curiosidad e interés por obtener respuestas. Pienso en qué variables son mejores para utilizar, como puedo cruzar esas variables con otras, interpretar los resultados, plasmarlo de una forma útil para que lo pueda interpretar cualquier persona. Porque los mapas son un lenguaje en sí mismo, como la música, como las matemáticas, como la pintura.

Además, en muchas ocasiones uno se encuentra con problemas que no sabe resolver y se hace preguntas de por qué sucede esto o aquello, investiga cómo se podría solucionar y, si lo logra, qué sacrificios debe hacer el mapa, porque no siempre se puede mostrar lo que uno quiere. Y así pasa el tiempo, mucho tiempo, cruzando capas de información, cambiando colores, probando soluciones, borrando, rehaciendo, creando.

Me gustan los mapas porque me cuentan historias, me permiten hablar con quien los lee sin estar presente, puedo ser tan atrevido como para intentar predecir el futuro, reducen la realidad a lo realmente esencial que pueda ser plasmado y, al fin y al cabo, nos permiten encontrar nuestro lugar en el mundo.

“La tecnología dice que estamos hechos de bits, pero la geografía nos dice que estamos hechos de lugares”… así acaba mi conferencia en el TEDxUPVAlència 2020. No me importa desvelar el final porque lo importante no es la conclusión (más o menos poética), sino el camino que me ha llevado a ella.

Estamos hechos de lugares

Cómo llego al TEDxUPValència

El año pasado presenté una propuesta para el TEDxUPValència en su 4ª edición y no salió aceptada. Recuerdo que la propuesta era “Los mapas mienten”, sobre los mapas subjetivos y la intención de la cartografía a lo largo de la historia, que responde siempre a intereses de quien los hace o de la época en que se hacen.

A final de año contactó conmigo Belén Arrogante, licenciataria del TEDxUPVAlència para proponerme participar, si encajaba la propuesta que le tenía que hacer, en esta 5ª edición, que se iba a desarrollar bajo el sugerente texto de “It’s time” (es tiempo de…). Tardé medio segundo en contestar que si y en mi cabeza comencé a pensar de qué podía hablar. Cuando llegué a la cafetería de la Universidad de Económicas (a medio camino entre la Universitat Politècnica de València y mi trabajo en Play&go experience) ya tenía una primera propuesta.

Lo primero que hicimos fue “desvirtulizarnos”: nos conocíamos por redes de la época de Twitter (cuando era la vanguardia de las redes sociales) y por amigos en común, como Emilio Forcén, de Amigos del Mapa, a quien admiramos y queremos a partes iguales. Enseguida conectamos y le hablé de la geografía, de los mapas, de las nuevas tecnologías y, sobre todo, de los datos y cómo iban a cambiarlo todo.

De la geolocalización a la geotecnología

Hago aquí un breve paréntesis en este relato para comentar un tema que creo que aporta bastante en relación a la marca personal: he estado años posicionándome como referente en el tema de la geolocalización y las redes sociales y de la geolocalización online después. De hecho, he publicado dos libros al respecto “Geolocalización y redes sociales: un mundo social, local y móvil” (Editorial Bubok, 2012) y “Geolocalización online, la importancia del dónde” (Editorial UOC-El Profesional de la Información, 2016).

Al tratarse de un nicho tan específico, comencé a ampliar mi radio de trabajo, llegando al geomarketing o, su evolución más reciente, la localización inteligente. Eso sí, siempre desde la investigación y la divulgación, ya que la parte de desarrollo la dejo a compañeros que lo hacen realmente bien. De aquí salió otro libro “Geomarketing, redes sociales y turismo” (Editorial Bubok, 2014).

Pues bien, siguiendo con mi desarrollo profesional hace apenas dos años comencé a ampliar de nuevo mi investigación hacia la industria geoespacial y la geotecnología, con publicaciones como “Una aproximación a la industria geoespacial” en MasScience y, el pasado, año entré de lleno en el mundo de los datos geolocalizados publicando en la Revista Telos el artículo “Datos geolocalizados: la moneda de la geotecnología”.

El punto de unión e inflexión de todo esto fue la invitación del Colegio de Geógrafos a presentar mi conferencia “La geografía como profesión al servicio de las sociedades del futuro”, en el que reflexionaba sobre mi profesión incorporando lo que había estado investigando recientemente.

Hacerse preguntas, la base de la ciencia

Con todo este rollo que acabo de meter (espero que al menos aporte algo), se entiende que, volviendo al tema que nos ocupa, la primera propuesta a Belén fuera hablar de datos y geotecnología. A partir de aquí comenzamos a trabajar. Ha sido mucho trabajo hasta dar la conferencia TEDxUPValència y centrarme en el contenido que ha versado entre la geografía y la tecnología. La base del mismo fue una reflexión que me hice en la última conferencia que he nombrado: con todos los cambios que estamos viviendo y vamos a vivir, ¿cómo va a evolucionar mi disciplina y mi profesión?, ¿cómo será el futuro de la geografía?. Para lo cual me respondí que debía realizar un ejercicio de imaginación y aproximación a la geografía del futuro.

De este modo, a través de los 5 ámbitos de trabajo del geógrafo profesional (Tecnologías de Información Geográfica, planificación urbanística, desarrollo territorial, medio ambiente y sociedad del conocimiento), exploro 10 tecnologías (datos geolocalizados, localización inteligente, Internet de las cosas, Tecnología 5G, Inteligencia Artificial, Blockchain, Realidad Aumentada y Virtual, impresión 3D, robots y chatbots).

Cómo preparar la conferencia

La preparación de la misma la puedo estructurar en tres partes:

1.- El contenido: han sido muchos meses haciendo, rehaciendo y entregando borradores, hasta 11 que, pacientemente, ha ido leyendo Belén y dándome consejos objetivos y profesionales para huir de mi propia subjetividad y mi sesgo, que me hacía dar cosas como conocidas y, en ocasiones, hablar más para mí que para los demás. Al final el contenido lo he estructurado de la forma clásica de contar una historia: introducción, nudo y desenlace, con un bloque central que, a su vez estaba subdividido en los 5 apartados que he comentado con anterioridad.

2.- Las imágenes: por primera vez no he puesto ningún texto en las imágenes, tenía claro que quería que fueran estéticas y acompañaran, de forma elegante y homogénea, un discurso que debía centrarse en el contenido. Para ello consulté diversas webs de bases de datos de fotografía, pero, con el consejo de socio de Marketingeo Agustín Arambul, me decanté por Adobe Stock y, con una cuenta gratuita obtuve las 10 fotografías que necesitaba para mi charla tras unas cuantas horas buscando las más adecuadas.

3.- La presentación: esto ha sido lo más interesante, ya que hemos disfrutado de unos talleres de la empresa Viviendo del Cuento en los que nos han enseñado a trabajar las emociones, la corporalidad y el equilibrio. Es mucho más importante de lo que parece el dedicarle tiempo a saber comunicar uniendo la cabeza (el contenido científico), el corazón (la emoción y la pasión por mi trabajo) y el cuerpo (como vehículo de comunicación). Han sido dos talleres colectivos de 3h cada uno donde, al finalizar no habíamos pronunciado no una sola palabra de nuestra charla, pero todo estaba enfocado a la misma.

Lo esencial siguen siendo las personas

Mis compañeros de aventura ha sido gente muy diversa, de distintas edades, sexos y profesiones, con trabajos e inquietudes dispares, pero unidos y reunidos por Belén alrededor de un proyecto colectivo. Hemos creado un equipo, en tiempo record, pero lo suficientemente sólido para que nos apoyáramos como si, fallando uno, falláramos todos. Algunos no pudieron venir hasta el final, pero aún así han estado ahí como parte del equipo (o, al menos, así lo hemos sentido).

Me voy a permitir el hablar brevemente de cada uno de ellos (eso sí, sin hacer spolier de sus charlas), porque si tengo que resumir lo que me llevo de esta experiencia ha sido el lujo de conocerlos y compartirla con ellos, lo esencial siguen siendo las personas:

Belén Arrogante: coordinadora, maestra de ceremonias, líder…me ha ido atrapando poco a poco en su universo TEDxUPValència y me ha ayudado en todo momento. Gracias a ella viví esta experiencia TEDx, gracias a ella escribo este post, gracias a ella son mejor profesional, algo ha cambiado en mí, aún no sé que es, pero hay algo…y, sea lo que sea, es gracias a ella.

José Luis y Víctor (Viviendo del cuento): los pongo juntos porque son las dos caras (¿o más bien una?) de este proyecto que une la enseñanza, con el teatro y los negocios. Básicamente se dedican a motivar desde las entrañas, sacando lo mejor de uno mismo.  En este sentido comentar lo que les dije a ellos, es la primera vez en mi vida que disfruto y aprendo con algo así, nunca me ha gustado hacer teatro o el payaso (en el buen sentido) en cosas de trabajo, pero esta vez ha sido diferente: he aprendido muchísimo a conocerme a mi mismo y a controlar unas cosas y a dejar salir otras. Pero, ante todo, son muy profesionales y muy humanos, haciendo que su trabajo sea una obra de arte colectiva.

Carla Espinós: investigadora muy joven, luchando por causas perdidas, no raras, sino únicas. La admiro por su valentía y su amor incondicional por gente que lo necesita de verdad. Su objetivo en la vida es modificar el tiempo para multiplicar la vida.

Andrés Torrubia: pude conocerlo poco, pero lo sigo desde hace tiempo en Twitter y es un referente. Me sorprendió su cercanía, me imagino su cerebro como una fábrica continua de generar ideas y emprender proyectos.

Sonia Valiente: ya la conocía, siempre me ha gustado cómo escribe y cómo comunica, pero sobre todo su sonrisa y buen rollo lo inunda todo a su alrededor, el talento está mucho mas cerca de lo que pensamos y no siempre valoramos.

Alejandro Moreno: si jugáramos a básquet seríamos las torres gemelas, un buen tipo, empático como pocos, pero sobre todo un pedazo profesional que nos representa en Naciones Unidas y tiene el valor de criticar el orden establecido para aportar soluciones.

Alicia Ville: otra joven que le brillan los ojos cuando habla de sus proyectos y de sus ganas de transformar el mundo, si esto es el futuro podemos estar muy tranquilos, exportamos soñadoras que diseñan un mundo más sostenible.

Jaime Gómez-Hernández: sorprendente, de apariencia seria y de profesor, de una gran rigurosidad, que de repente tiene otras facetas complementarias y hace magia con las gotas de lluvia al caer.

Coni la Grotería: la profe, la dulzura personificada, pero también la fuerza para luchar contra las injusticias y hacer que, hasta los gestos más pequeños, tengan importancia para hacer de este un mundo mejor.

Gonzalo Pin: entró como doctor, se mostró como relojero y acabó siendo un maestro para todos nosotros. La experiencia “acumulada” es un grado, pero lo que le define es la palabra humanidad. Todo un descubrimiento.

Elena Denia: algunos tienen la cabeza en las nubes, ella directamente en el espacio exterior. Cuando la oímos recitar la primera vez nos trasladamos a un cuento de estrellas y planetas. Yo, de pequeño, quería ser astronauta, envidia absoluta y admiración a partes iguales.

Antonio Rodríguez de las Heras: reconozco que no sabía quien era, comencé a leerlo y ya me atrapó, pero fue oírlo y se convirtió directamente en un referente para mi, maestro entre maestros, humano y utópico, soy muy afortunado al haberlo conocido.

Bonustrack: aunque no han sido ponentes, han sido esenciales para que el evento fuera un éxito:

Equipo TEDxUPVAlència y voluntarios: a los voluntarios no pude conocerlos, pero mil gracias por vuestro esfuerzo y estar ahí, en la trinchera, haciendo que todo funcione sin esperar nada a cambio y entre bastidores. Al equipo sí pude conocerlo, así como a miembros de la gestión de la UPV, todo mujeres, un encanto con las que enseguida empaticé y, a  algunas, pude conocerlas más en la comida que hicimos el Jueves tras el ensayo general. Si tuviera que resumir lo que me transmitían todas, sin poner nombres, es una enorme sonrisa, la gente que sonríe así tiene dos cosas: son felices colaborando y ayudando y hacen felices a los demás, no se me ocurre mejor trabajo que el de repartir felicidad.

Roberto y The Soundtips: me van a disculpar el resto de la banda que la renombre así, pero Roberto ha sido nuestro enlace con esta joven banda valenciana que amenizó el evento con música en directo, soul y funky del bueno. No sólo es el batería, sino que también fue el fotógrafo del acto y, desde el principio, fue muy cercano e intento implicarnos. Un músico que además es fotógrafo 360 de Google ya sólo por eso me caía bien. No pude estar mucho con él, pero mi respeto más absoluto por su profesionalidad y la de la banda que, aunque amateur, supo comportarse como lo que son: unos artistas.

Y llegó el día

Viernes 28 de febrero de 2020, tuve una reunión de trabajo en la cafetería de la Estación Joaquín Sorolla, luego a tomar un café con mi chica (bueno y mi mujer, mi amiga, la madre de mi pequeño, la razón de que sea feliz. No pudo venir, pero estuvo presente en todo momento), después a casa a ver qué ropa me ponía (si, lo sé, con todo el tiempo que he tenido y ahí estaba, delante del espejo probándome cosas) y últimos ensayos delante de ese mismo espejo. Luego comida ligera y al lío.

Cuando llegué me encantó ver todo el movimiento de gente alrededor de la famosa X del TEDx. Voluntarios, público, compañeros, fotos, inscripciones y, sobre todo, una energía especial en el ambiente. El escenario me ha parecido espectacular, muy cálido y acogedor, pero impresionaba. Luego, en una zona reservada comenzaba a llegar mis compañeros. A las cuatro recogí en la puerta a mi hijo mayor, Hugo, se sentó junto a mis amigos Juan y Jordi…y comenzó el espectáculo.

Me senté y, aunque me tocaba a las 19:30 se me pasó todo volando, las ponencias de mis compañeros, que ya conocía, eran espectaculares, cada uno en su registro, pero todas con una impronta única, mezcla de trabajo, experiencia y pasión. Cuando llegó mi momento estaba nervioso, aunque la foto del resto de mi familia viéndome desde casa me tranquilizó y sobre todo me hizo sonreir. Belén me presentó y salí al escenario: me encontré muy cómodo, aunque nervioso intenté que no se notara mucho y tuve que improvisar en alguna ocasión (aunque tengo mis tablas, son muchos años hablando en público…).

Dar una charla así requiere de una gran concentración y, si te despistas un momento puedes perder el hilo. Lo que más me gustó fue que me hablé pausado, para lo rápido que hablo siempre y, lo que menos, que sonreí poco. Al final son muchas cosas: recordar contenido sin repetirlo como un mono, espalda recta, voz sobria, mantener el tono pero con cambios para no aburrir, no moverme demasiado…ni demasiado poco, dar tiempo a que haya silencios, pasar las diapositivas, controlar los tiempos, etc.

Estamos hechos de lugares, TEDxUPVAlència 2020

Luego el relax, a la gente parece que le gustó y yo pude disfrutar de las charlas finales de mis compañeros más tranquilo. Luego subimos todos al escenario y a reir, abrazarnos y bailar. En definitiva, entre las utopías de Antonio, el buen rollo de los compañeros, la gente conocida y la música de fondo, tuve que apartar a un lado un cierto pesimismo punky que siempre me acompaña (no future) y disfrutar como si, de verdad, hubiera esperanza para la humanidad y el futuro fuera un lugar que construir desde nuestro presente, porque estamos hechos de lugares.

Vivir un TEDx es una experiencia única, muy intensa y que exige mucho trabajo, pero cuyo resultado siempre vale la pena. Por mi parte seguiré formándome viendo charlas de gente de todo el mundo que, de forma desinteresada, exponen al mundo sus ideas y experiencias vitales para inspirar a otros. Espero haberlo hecho, al menos esta story de Instagram de @educacionmderna_ así lo dice y resume muy bien lo que se obtiene del TEDx, algo que no se puede tocar ni medir,  gracias.

PD: el remate fue el detallazo personalizado de la dulce Coni (La Grotteria) para cada compañero y la llamada de Belén de esta mañana, sin más intención que darme las gracias y hablar del evento, recuperando el viejo hábito de conversar por el hecho de conversar.

Hace unos meses salió publicada en la editorial Doce Calles las memorias de Horacio Capel “Azares y decisiones: recuerdos personales”, a quien se le concedió en 2008 el Premio Vautrin Lud, considerado el Nobel de la Geografía. Además de haberla leído, tengo un gran aprecio por Horacio y me gustaría contar aquí cual ha sido mi relación con él, una especie de micromemorias dentro de sus memorias. De hecho, cuando salió el libro el autor me dijo por mail “a ver si hablamos de estas memorias, y de la redacción de las tuyas propias, que tienes mucho que explicar” (me gusta su idea de que cualquiera pueda hablar de su vida y, del conjunto de memorias contadas por la gente, se conforme una memoria colectiva).

Tras leer (o más bien devorar) el libro, es cierto que la vida está llena de azares y decisiones que nos han llevado a cada uno a un camino y, a mi, a tener la suerte no solo de leer al autor sino de poder hablar con él, los maestros no son sólo los que te dan clase, sino los que te enseñan día a día.

Antes de estudiar geografía estuve pensando en hacer Filosofía porque me encantaba, aunque mis padres me apoyaron en todo momento imagino que cierta presión social me hizo replanteármelo y acabar haciendo Geografía (de lo cual no sólo no me arrepiento, sino de lo que me siento muy orgulloso, tal y como intento demostrar día  a día).

Quizás por ello, cuanto estudié en la carrera la asignatura de “Teoría y Métodos de la Geografía” tuve la suerte de tener que leer el libro “Filosofía y ciencia en la geografía contemporánea” de Horacio Capel, publicado en 1981 y que unía el estudio de la geografía desde el punto de vista epistemológico y con una base filosófica muy importante que sustentaba cada uno de los paradigmas a los que se ha ido enfrentando nuestra profesión a lo largo de su reciente evolución. Eso me hizo conocer a los grandes geógrafos contemporáneos y las distintas corrientes y métodos, lo que me resultó fascinante y estimulante.

Desde que acabé la carrera siempre tuve claro que me gustaba investigar, pero sobre todo poner en práctica lo aprendido, lo que se denomina la geografía aplicada y que, de hecho, me llevó a dedicarme a la geografía como profesión o geografía profesional. En cuanto apareció el Colegio Profesional de Geógrafos (hace ya 20 años) me colegié, con el número 147 de toda España (lo que ahora me hace ser más bien vintage en esta pequeña geocomunidad) y, posteriormente, fui durante varios años el Presidente de la Delegación Valenciana del Colegio de Geógrafos.

Siempre me han interesado las nuevas tecnologías, desde el Commodore 64 que me compraron mis padres con muchísimo esfuerzo (y con una gran visión de futuro, añadiría yo) con tan sólo 10 años, que me hizo perder el miedo a la informática, hasta los libros de ciencia ficción de Isaac Asimov y la serie Cosmos de Carl Sagan.

Por eso, cuando estudié la carrera me interesé por la geografía automática para hacer mapas mediante los Sistemas de Información Geográfica, cuanto apareció internet, por hacer cursos de HTML y, cuando aparecieron los móviles, por crear guías turísticas interactivas que se descargaban por SMS o vueltos virtuales en 3D antes de que se popularizara Google Earth.

Un día cayó en mi manos el artículo “Geografía en red a comienzos del tercer milenio: para una ciencia solidaria y en colaboración”, un escrito de Horacio Capel publicado por Scripta Nova en el año 2009, lleno de referencias a todo aquello que me fascinaba, uniendo la geografía e Internet de forma alucinante, un compendio que recogía de forma científica multitud de cuestiones que estaban latiendo en el ciberespacio y que tomaban forma y adquirían sentido.

El año 2011, propuse realizar las I Jornadas de Geografía 3.0.: la nueva geografía en Internet en la Universidad de Alicante (de la que aún queda la página web que construí con un primigenio WordPress), organizadas junto a mi amigo canario Miguel Febles y apoyado por el Colegio de Geógrafos con Antonio Prieto a la cabeza, siempre dispuesto a apoyar cualquier iniciativa innovadora. Tenía claro que quería tener a Horacio como ponente estrella, sin conocerlo de nada se lo pedí y aceptó. Vino con su elegancia habitual, ya entrado en años, leyó su conferencia denominada “Nuevas geografías y neogeografía” sin apoyo visual, con hojas manuscritas donde realizó un repaso por los retos a los que se enfrentaba la geografía. Incluso nos reprendió por los pocos alumnos que había en la sala, indicando que no debían estar en clase aprendiendo sobre el pasado de la geografía, sino en las jornadas para aprender sobre el futuro.

Años después volví a contactar con él con motivo de mi articulo sobre “La geografía se rompe” en Solucions Geogràfiques e, inmediatamente me pidió que me uniera a la Red Geocrítica Internacional, cosa que acepté como un gran honor. A partir de ese momento hemos mantenido una relación constante por medio del mail, no nos hemos vuelto a ver, pero le he ido enviando algunos escritos y hemos conversado sobre la geografía, lo que me ha hecho sentirme como los antiguos discípulos griegos o los budistas, en los que el alumno está constantemente aprendiendo del maestro en cada frase. Siempre con una actitud elegante como es él, sin condescendencia, sin paternalismos, con rigurosidad y con afecto.

En la última conversación, además de invitarme a unirme al consejo de redacción de la Revista Ar@acne (cosa que acepté encantado) me hizo sabe de la publicación de sus memorias, que precisamente acababa de conocer por Internet. Encargué el libro por Amazon, que me resultó un 5% más barato que en la librería física y llegaba en 24 horas, mientras que en la librería que consulté tardaba de 3 a 4 días (un buen ejemplo de por qué se impone el comercio electrónico al tradicional).

Una vez lo tuve en mis manos, pasé a leerlo como cuando, siendo niño, tenía entre mis manos una nueva aventura de los Hollister o similar. El libro es justo lo que esperaba, de hecho es lo que Horacio me había dicho que era, un repaso de su vida, no porque se considere nadie importante, sino porque la historia se escribe sumando las historias de todos nosotros y no sólo de algunos autores.

Así, entré de lleno en el conocimiento de los comienzos de la geografía académica en España, de cómo se fueron formando los estudios, los departamentos, de los padres de nuestra geografía, de la importancia del estudio y de las relaciones internacionales y del trabajo continuo a través de lo que el mismo autor denomina “una vida normal”. El libro tiene muchísima información, pero lo he leído como lo que es, una historia de la geografía reciente a través de los ojos de uno de sus protagonistas y, bajo este prisma, me ha encantado. Además, encontré una referencia al Congreso de Alicante en la página 226, lo que me hizo tremenda ilusión.

Conforme leía algunas frases las anotaba en el bloc de notas del móvil para no olvidarme y, de alguna forma, son un resumen en forma de tuits de lo que es esta obra.

  • La visión del geógrafo es muy específica y característica. Permite ver aspectos que otros no  perciben.
  • La geografía debía atreverse a formular leyes que le permitieran realizar predicciones
  • Los geógrafos son los únicos profesionales que cuando están de viaje, están a la vez trabajando.
  • El lenguaje matemático es univoco y solo tiene una lectura, mientras que el literario es ambiguo y posee mayor alcance y trascendencia
  • La importancia de enseñar a mirar lo cotidiano
  • Los científicos sociales deben preocuparse también por el porvenir
  • Son muchos los futuros posibles y algunos son preferibles a otros, nosotros podemos ayudar a construirlos
  • Geografía es el nombre para la descripción de la naturaleza y del conjunto del mundo (Kant)

Así pues, este libro es imprescindible para entender una disciplina como la geografía desde una perspectiva humana, una gozada para todos los amantes de la ciencia geográfica y debería ser recomendado en todas las Universidades. Además, el título de azares y decisiones hacer reflexionar a uno mismo sobre ello, sobre cómo la vida es un camino lleno de azares, de interrogantes, de preguntas, y la respuesta que demos a cada paso nos lleva a tomar unas decisiones que definen nuestra evolución y, al fin y al cabo, nuestra propia existencia.

No sé si llegué a Horacio por azar o fue una decisión consciente o inconsciente, pero para mi es un referente académico y profesional y al que estoy muy agradecido de darme la oportunidad de poder relacionarme y aprender de él. Si tuviera que definirlo de alguna forma, para mi es el Leonard Cohen de la Geografía, gracias maestro.

PD: La reseña que dejé en Amazon de este libro resume muy bien mi opinión: