El pasado Jueves 28 de mayo tuve el placer de participar en el webinar “Mapas, geografía informal y divulgación en red”, organizado por Kevin R. Wittmann (@kr_wittmann), moderado por Manel Alemany (@Cranemania) y junto a los divulgadores Jorge del Río (@orbemapa), Ana Rota (@letras_ciencia), Miguel García Álvarez (@Milhaud), Gonzalo Prieto (@geoinfinita)

Se trata de una iniciativa colaborativa, sin mas ambición que la de compartir experiencias en torno a los mapas, la geografía informal y la divulgación en red por parte de estos “activistas” de la geodivulgación en Internet. A algunos los conocía personalmente (Manel Alemany y Jorge del Río), con otros había colaborado online (Gonzalo Prieto) y al resto los seguía en Twitter con mucho interés (Ana Rot y Miguel García Álvarez), pero a todos nos une una pasión en común y creo que eso se transmitió en lo distendido de la charla.

Gracias al moderador logramos no hablar más de 5 min seguidos y que esta mesa redonda virtual fuera ágil y todos habláramos con un tiempo similar y aportáramos diversos puntos de vista que, aunque desde diversas disciplinas, al final derivaban en una misma forma de ver la divulgación en red.

A destacar el hilo de conversaciones que se generó en las redes sociales (alrededor del hashtag #geografíayredes), primero con el anuncio una semana atrás del webinar, durante el mismo en el chat el directo y, a posteriori, con toda la información y contenido que seguimos compartiendo encantados con aquellos interesados.

A continuación os dejo algunas respuestas a las preguntas que se nos plantearon y, al final del post, está el video del webinar para quien desee verlo. Muchas gracias a Kevin por “liarme” con estas cosas que me encantan, a mis compañeros por enseñarme tanto y hacerme partícipe de una comunidad de apasionados de los mapas y, sobre todo, a toda la gente que nos ha seguido y que nos ha animado a seguir divulgando en torno al mundo de los mapas y la geografía informal.

Presentación de los ponentes

Me llamo Gersón Beltrán, soy Geógrafo y me dedico a la Geolocalización, es lo que llamo mi Mundo Geo. Soy Doctor en Desarrollo Local y Territorio por la Universitat de València y trabajo como investigador, escritor, divulgador, formador a través de mi propia marca personal y como consultor en Play&go experience, una empresa española que conecta el mundo físico y online mediante la gamificación, la geolocalización y la realidad aumentada, obteniendo datos inteligentes para las organizaciones.

¿Por qué te apasionan los mapas? ¿Qué potencial les ves? ¿Cuándo surgió esa pasión?

Los mapas son el lenguaje natural del geógrafo que nos une con el entorno social y ambiental que nos rodea, pero también son una forma de expresión artística, una tecnología de información geográfica, un medio para encontrar nuestro lugar en el mundo.

El potencial que se le quiera dar, pero para mi el esencial es que permite contextualizarnos en el espacio a cualquier escala y en cualquier momento (dimensión espacio temporal), convierte la información geográfica en conocimiento y en inteligencia para tomar decisiones más racionales que nos ayuden a mejorar y transformar el mundo.

Supongo que como todos, de pequeño con los atlas de geografía y la bola del mundo, como dice Mafalda, viajando sin salir de casa, explorando y descubriendo que hay muchos países y fronteras, pero que al final hay un solo Planeta Tierra y una humanidad que lo habita, Gaia entiende de vida, no de fronteras

¿Cómo llegaste a la divulgación? ¿Te costó darle salida? ¿Qué herramientas usas para la divulgación geográfica y cuál es tu preferida?

Llegué a través de Internet y la tecnología, aunque llevo muchos años de formador y siempre me han dicho que soy muy didáctico a la hora de explicar las cosa (algo tendrá que ver que mis padres son ambos pedagogos), gracias a Internet entré en un nuevo mundo conectado donde comunicar mi percepción de la realidad como geógrafo, pero en un entorno digital.

Me costó sacarle rentabilidad, porque aquí se une la pasión y el dinero, la emoción y la razón, pero siempre he sido muy proactivo y he querido cumplir esa gran frase que dice que “eres lo que compartes”.

Herramientas todas, al final el contenido es siempre uno, lo que cambia es cómo comunicarlo: en conversaciones en Facebook, Twitter y Linkedin, en artículos en mi blog, en videos en Youtube, en Podcast en Spotify, en presentaciones en Slidehare, en imágenes en Pinterest e Instagram y en mapas online en cualquier plataforma.

¿Cómo has valorado/valoras la divulgación en red durante épocas como la que estamos pasando (cuarentena, COVID-19…)? ¿Qué proyectos de digitalización y archivos cartográficos utilizas y recomiendas?

Ahora mismo la divulgación es esencial, pero sobre todo hay que reivindicar a la ciencia, al conocimiento y al esfuerzo, como forma de combatir los bulos o fake news (o fake maps, que también los hay). El problema es que, como sigue habiendo una cierta desconexión entre la Universidad y la sociedad, se produce una paradoja inquietante: los que hacen ciencia de forma objetiva no lo comunican de forma didáctica y llegan a la ciudadanía y los que opinan de forma subjetiva tienen capacidad de llegar a mucha gente. Las personas no le preguntan la científico con más papers e indexaciones en revistas, sino a Google y al primer Youtuber que se posicione en su 1ª página.

No podría recomendar uno en concreto, hay tantos que uno se pierde, lo que si que recomiendo son dos cosas: lo esencial es saber hacer las preguntas adecuadas y conocer a los especialistas de cada cosa, no es cuestión de saber más que nadie, sino de qué cuestión me planteo y quién puede ayudarme a encontrar la información.

Por qué me gustan los mapas

Escribir un artículo de divulgación requiere tiempo y dedicación, pero, en ocasiones, me gusta escribir sobre cosas que me apetece contar, sin más pretensión que aportar mi visión sobre algún aspecto de mi vida profesional. La semana pasada estuve casi todo el día trabajando con unos mapas y, por la noche, me vino esta reflexión a la cabeza que quería compartir con quién la quiera leer.

Me gustan los mapas, aunque, como geógrafo, he de decir que no nos dedicamos sólo a hacer mapas, en realidad, para nosotros, son una herramienta de trabajo como puede ser la estadística, no son un fin en sí mismo. También es cierto que son una herramienta de comunicación en dos aspectos: en primer lugar, permiten mostrar de una forma muy visual y sencilla un trabajo geográfico complejo y, en segundo lugar, son la herramienta que une a las personas con el espacio en el que se mueven. Luego están los mapas como elemento artístico que también nos suele fascinar a los geógrafos, desde los primeros mapas sobre piedras hasta los mapas online que llevamos en los bolsillos dentro del móvil.

Pero mi reflexión no iba por aquí, cada vez estoy más pensativo (creo que se nota en mis últimas publicaciones) y más convencido de que no hay que buscar respuestas, sino saber formular bien las preguntas. Aunque no me dedico a hacer mapas, de vez en cuando “juego” con algunos mapas online, sin saber programar ni ser un experto en cartografía si que es verdad que tengo los fundamentos básicos que aprendí con los Sistemas de Información Geográfica (SIG) y que me sirven de base para muchos proyectos, tal y como le dije a una profesional en Linkedin, veo la vida en capas de información.

Un mapa es mucho más que una representación de la realidad, es todo un proceso en el que se ha de identificar qué se quiere mostrar, obtener la información de la realidad digitalizada (o digitalizarla, en su caso), organizar dicha información, gestionarla y analizarla para obtener información relevante y, finalmente, mostrarla de la mejor forma posible centrándose en lo importante y teniendo en cuenta el diseño y la usabilidad. Al final, un mapa es en sí mismo un sistema abierto, con una serie de entradas (inputs) de información geolocalizada, una gestión de ésta mediante las matemáticas y una salida gráfica (output).

Volviendo al comienzo del post, ayer me di cuenta que, lo me gusta de los mapas es que generan preguntas de forma constante, me hacen pensar, provocan curiosidad e interés por obtener respuestas. Pienso en qué variables son mejores para utilizar, como puedo cruzar esas variables con otras, interpretar los resultados, plasmarlo de una forma útil para que lo pueda interpretar cualquier persona. Porque los mapas son un lenguaje en sí mismo, como la música, como las matemáticas, como la pintura.

Además, en muchas ocasiones uno se encuentra con problemas que no sabe resolver y se hace preguntas de por qué sucede esto o aquello, investiga cómo se podría solucionar y, si lo logra, qué sacrificios debe hacer el mapa, porque no siempre se puede mostrar lo que uno quiere. Y así pasa el tiempo, mucho tiempo, cruzando capas de información, cambiando colores, probando soluciones, borrando, rehaciendo, creando.

Me gustan los mapas porque me cuentan historias, me permiten hablar con quien los lee sin estar presente, puedo ser tan atrevido como para intentar predecir el futuro, reducen la realidad a lo realmente esencial que pueda ser plasmado y, al fin y al cabo, nos permiten encontrar nuestro lugar en el mundo.

“La tecnología dice que estamos hechos de bits, pero la geografía nos dice que estamos hechos de lugares”… así acaba mi conferencia en el TEDxUPVAlència 2020. No me importa desvelar el final porque lo importante no es la conclusión (más o menos poética), sino el camino que me ha llevado a ella.

Estamos hechos de lugares

Cómo llego al TEDxUPValència

El año pasado presenté una propuesta para el TEDxUPValència en su 4ª edición y no salió aceptada. Recuerdo que la propuesta era “Los mapas mienten”, sobre los mapas subjetivos y la intención de la cartografía a lo largo de la historia, que responde siempre a intereses de quien los hace o de la época en que se hacen.

A final de año contactó conmigo Belén Arrogante, licenciataria del TEDxUPVAlència para proponerme participar, si encajaba la propuesta que le tenía que hacer, en esta 5ª edición, que se iba a desarrollar bajo el sugerente texto de “It’s time” (es tiempo de…). Tardé medio segundo en contestar que si y en mi cabeza comencé a pensar de qué podía hablar. Cuando llegué a la cafetería de la Universidad de Económicas (a medio camino entre la Universitat Politècnica de València y mi trabajo en Play&go experience) ya tenía una primera propuesta.

Lo primero que hicimos fue “desvirtulizarnos”: nos conocíamos por redes de la época de Twitter (cuando era la vanguardia de las redes sociales) y por amigos en común, como Emilio Forcén, de Amigos del Mapa, a quien admiramos y queremos a partes iguales. Enseguida conectamos y le hablé de la geografía, de los mapas, de las nuevas tecnologías y, sobre todo, de los datos y cómo iban a cambiarlo todo.

De la geolocalización a la geotecnología

Hago aquí un breve paréntesis en este relato para comentar un tema que creo que aporta bastante en relación a la marca personal: he estado años posicionándome como referente en el tema de la geolocalización y las redes sociales y de la geolocalización online después. De hecho, he publicado dos libros al respecto “Geolocalización y redes sociales: un mundo social, local y móvil” (Editorial Bubok, 2012) y “Geolocalización online, la importancia del dónde” (Editorial UOC-El Profesional de la Información, 2016).

Al tratarse de un nicho tan específico, comencé a ampliar mi radio de trabajo, llegando al geomarketing o, su evolución más reciente, la localización inteligente. Eso sí, siempre desde la investigación y la divulgación, ya que la parte de desarrollo la dejo a compañeros que lo hacen realmente bien. De aquí salió otro libro “Geomarketing, redes sociales y turismo” (Editorial Bubok, 2014).

Pues bien, siguiendo con mi desarrollo profesional hace apenas dos años comencé a ampliar de nuevo mi investigación hacia la industria geoespacial y la geotecnología, con publicaciones como “Una aproximación a la industria geoespacial” en MasScience y, el pasado, año entré de lleno en el mundo de los datos geolocalizados publicando en la Revista Telos el artículo “Datos geolocalizados: la moneda de la geotecnología”.

El punto de unión e inflexión de todo esto fue la invitación del Colegio de Geógrafos a presentar mi conferencia “La geografía como profesión al servicio de las sociedades del futuro”, en el que reflexionaba sobre mi profesión incorporando lo que había estado investigando recientemente.

Hacerse preguntas, la base de la ciencia

Con todo este rollo que acabo de meter (espero que al menos aporte algo), se entiende que, volviendo al tema que nos ocupa, la primera propuesta a Belén fuera hablar de datos y geotecnología. A partir de aquí comenzamos a trabajar. Ha sido mucho trabajo hasta dar la conferencia TEDxUPValència y centrarme en el contenido que ha versado entre la geografía y la tecnología. La base del mismo fue una reflexión que me hice en la última conferencia que he nombrado: con todos los cambios que estamos viviendo y vamos a vivir, ¿cómo va a evolucionar mi disciplina y mi profesión?, ¿cómo será el futuro de la geografía?. Para lo cual me respondí que debía realizar un ejercicio de imaginación y aproximación a la geografía del futuro.

De este modo, a través de los 5 ámbitos de trabajo del geógrafo profesional (Tecnologías de Información Geográfica, planificación urbanística, desarrollo territorial, medio ambiente y sociedad del conocimiento), exploro 10 tecnologías (datos geolocalizados, localización inteligente, Internet de las cosas, Tecnología 5G, Inteligencia Artificial, Blockchain, Realidad Aumentada y Virtual, impresión 3D, robots y chatbots).

Cómo preparar la conferencia

La preparación de la misma la puedo estructurar en tres partes:

1.- El contenido: han sido muchos meses haciendo, rehaciendo y entregando borradores, hasta 11 que, pacientemente, ha ido leyendo Belén y dándome consejos objetivos y profesionales para huir de mi propia subjetividad y mi sesgo, que me hacía dar cosas como conocidas y, en ocasiones, hablar más para mí que para los demás. Al final el contenido lo he estructurado de la forma clásica de contar una historia: introducción, nudo y desenlace, con un bloque central que, a su vez estaba subdividido en los 5 apartados que he comentado con anterioridad.

2.- Las imágenes: por primera vez no he puesto ningún texto en las imágenes, tenía claro que quería que fueran estéticas y acompañaran, de forma elegante y homogénea, un discurso que debía centrarse en el contenido. Para ello consulté diversas webs de bases de datos de fotografía, pero, con el consejo de socio de Marketingeo Agustín Arambul, me decanté por Adobe Stock y, con una cuenta gratuita obtuve las 10 fotografías que necesitaba para mi charla tras unas cuantas horas buscando las más adecuadas.

3.- La presentación: esto ha sido lo más interesante, ya que hemos disfrutado de unos talleres de la empresa Viviendo del Cuento en los que nos han enseñado a trabajar las emociones, la corporalidad y el equilibrio. Es mucho más importante de lo que parece el dedicarle tiempo a saber comunicar uniendo la cabeza (el contenido científico), el corazón (la emoción y la pasión por mi trabajo) y el cuerpo (como vehículo de comunicación). Han sido dos talleres colectivos de 3h cada uno donde, al finalizar no habíamos pronunciado no una sola palabra de nuestra charla, pero todo estaba enfocado a la misma.

Lo esencial siguen siendo las personas

Mis compañeros de aventura ha sido gente muy diversa, de distintas edades, sexos y profesiones, con trabajos e inquietudes dispares, pero unidos y reunidos por Belén alrededor de un proyecto colectivo. Hemos creado un equipo, en tiempo record, pero lo suficientemente sólido para que nos apoyáramos como si, fallando uno, falláramos todos. Algunos no pudieron venir hasta el final, pero aún así han estado ahí como parte del equipo (o, al menos, así lo hemos sentido).

Me voy a permitir el hablar brevemente de cada uno de ellos (eso sí, sin hacer spolier de sus charlas), porque si tengo que resumir lo que me llevo de esta experiencia ha sido el lujo de conocerlos y compartirla con ellos, lo esencial siguen siendo las personas:

Belén Arrogante: coordinadora, maestra de ceremonias, líder…me ha ido atrapando poco a poco en su universo TEDxUPValència y me ha ayudado en todo momento. Gracias a ella viví esta experiencia TEDx, gracias a ella escribo este post, gracias a ella son mejor profesional, algo ha cambiado en mí, aún no sé que es, pero hay algo…y, sea lo que sea, es gracias a ella.

José Luis y Víctor (Viviendo del cuento): los pongo juntos porque son las dos caras (¿o más bien una?) de este proyecto que une la enseñanza, con el teatro y los negocios. Básicamente se dedican a motivar desde las entrañas, sacando lo mejor de uno mismo.  En este sentido comentar lo que les dije a ellos, es la primera vez en mi vida que disfruto y aprendo con algo así, nunca me ha gustado hacer teatro o el payaso (en el buen sentido) en cosas de trabajo, pero esta vez ha sido diferente: he aprendido muchísimo a conocerme a mi mismo y a controlar unas cosas y a dejar salir otras. Pero, ante todo, son muy profesionales y muy humanos, haciendo que su trabajo sea una obra de arte colectiva.

Carla Espinós: investigadora muy joven, luchando por causas perdidas, no raras, sino únicas. La admiro por su valentía y su amor incondicional por gente que lo necesita de verdad. Su objetivo en la vida es modificar el tiempo para multiplicar la vida.

Andrés Torrubia: pude conocerlo poco, pero lo sigo desde hace tiempo en Twitter y es un referente. Me sorprendió su cercanía, me imagino su cerebro como una fábrica continua de generar ideas y emprender proyectos.

Sonia Valiente: ya la conocía, siempre me ha gustado cómo escribe y cómo comunica, pero sobre todo su sonrisa y buen rollo lo inunda todo a su alrededor, el talento está mucho mas cerca de lo que pensamos y no siempre valoramos.

Alejandro Moreno: si jugáramos a básquet seríamos las torres gemelas, un buen tipo, empático como pocos, pero sobre todo un pedazo profesional que nos representa en Naciones Unidas y tiene el valor de criticar el orden establecido para aportar soluciones.

Alicia Ville: otra joven que le brillan los ojos cuando habla de sus proyectos y de sus ganas de transformar el mundo, si esto es el futuro podemos estar muy tranquilos, exportamos soñadoras que diseñan un mundo más sostenible.

Jaime Gómez-Hernández: sorprendente, de apariencia seria y de profesor, de una gran rigurosidad, que de repente tiene otras facetas complementarias y hace magia con las gotas de lluvia al caer.

Coni la Grotería: la profe, la dulzura personificada, pero también la fuerza para luchar contra las injusticias y hacer que, hasta los gestos más pequeños, tengan importancia para hacer de este un mundo mejor.

Gonzalo Pin: entró como doctor, se mostró como relojero y acabó siendo un maestro para todos nosotros. La experiencia “acumulada” es un grado, pero lo que le define es la palabra humanidad. Todo un descubrimiento.

Elena Denia: algunos tienen la cabeza en las nubes, ella directamente en el espacio exterior. Cuando la oímos recitar la primera vez nos trasladamos a un cuento de estrellas y planetas. Yo, de pequeño, quería ser astronauta, envidia absoluta y admiración a partes iguales.

Antonio Rodríguez de las Heras: reconozco que no sabía quien era, comencé a leerlo y ya me atrapó, pero fue oírlo y se convirtió directamente en un referente para mi, maestro entre maestros, humano y utópico, soy muy afortunado al haberlo conocido.

Bonustrack: aunque no han sido ponentes, han sido esenciales para que el evento fuera un éxito:

Equipo TEDxUPVAlència y voluntarios: a los voluntarios no pude conocerlos, pero mil gracias por vuestro esfuerzo y estar ahí, en la trinchera, haciendo que todo funcione sin esperar nada a cambio y entre bastidores. Al equipo sí pude conocerlo, así como a miembros de la gestión de la UPV, todo mujeres, un encanto con las que enseguida empaticé y, a  algunas, pude conocerlas más en la comida que hicimos el Jueves tras el ensayo general. Si tuviera que resumir lo que me transmitían todas, sin poner nombres, es una enorme sonrisa, la gente que sonríe así tiene dos cosas: son felices colaborando y ayudando y hacen felices a los demás, no se me ocurre mejor trabajo que el de repartir felicidad.

Roberto y The Soundtips: me van a disculpar el resto de la banda que la renombre así, pero Roberto ha sido nuestro enlace con esta joven banda valenciana que amenizó el evento con música en directo, soul y funky del bueno. No sólo es el batería, sino que también fue el fotógrafo del acto y, desde el principio, fue muy cercano e intento implicarnos. Un músico que además es fotógrafo 360 de Google ya sólo por eso me caía bien. No pude estar mucho con él, pero mi respeto más absoluto por su profesionalidad y la de la banda que, aunque amateur, supo comportarse como lo que son: unos artistas.

Y llegó el día

Viernes 28 de febrero de 2020, tuve una reunión de trabajo en la cafetería de la Estación Joaquín Sorolla, luego a tomar un café con mi chica (bueno y mi mujer, mi amiga, la madre de mi pequeño, la razón de que sea feliz. No pudo venir, pero estuvo presente en todo momento), después a casa a ver qué ropa me ponía (si, lo sé, con todo el tiempo que he tenido y ahí estaba, delante del espejo probándome cosas) y últimos ensayos delante de ese mismo espejo. Luego comida ligera y al lío.

Cuando llegué me encantó ver todo el movimiento de gente alrededor de la famosa X del TEDx. Voluntarios, público, compañeros, fotos, inscripciones y, sobre todo, una energía especial en el ambiente. El escenario me ha parecido espectacular, muy cálido y acogedor, pero impresionaba. Luego, en una zona reservada comenzaba a llegar mis compañeros. A las cuatro recogí en la puerta a mi hijo mayor, Hugo, se sentó junto a mis amigos Juan y Jordi…y comenzó el espectáculo.

Me senté y, aunque me tocaba a las 19:30 se me pasó todo volando, las ponencias de mis compañeros, que ya conocía, eran espectaculares, cada uno en su registro, pero todas con una impronta única, mezcla de trabajo, experiencia y pasión. Cuando llegó mi momento estaba nervioso, aunque la foto del resto de mi familia viéndome desde casa me tranquilizó y sobre todo me hizo sonreir. Belén me presentó y salí al escenario: me encontré muy cómodo, aunque nervioso intenté que no se notara mucho y tuve que improvisar en alguna ocasión (aunque tengo mis tablas, son muchos años hablando en público…).

Dar una charla así requiere de una gran concentración y, si te despistas un momento puedes perder el hilo. Lo que más me gustó fue que me hablé pausado, para lo rápido que hablo siempre y, lo que menos, que sonreí poco. Al final son muchas cosas: recordar contenido sin repetirlo como un mono, espalda recta, voz sobria, mantener el tono pero con cambios para no aburrir, no moverme demasiado…ni demasiado poco, dar tiempo a que haya silencios, pasar las diapositivas, controlar los tiempos, etc.

Estamos hechos de lugares, TEDxUPVAlència 2020

Luego el relax, a la gente parece que le gustó y yo pude disfrutar de las charlas finales de mis compañeros más tranquilo. Luego subimos todos al escenario y a reir, abrazarnos y bailar. En definitiva, entre las utopías de Antonio, el buen rollo de los compañeros, la gente conocida y la música de fondo, tuve que apartar a un lado un cierto pesimismo punky que siempre me acompaña (no future) y disfrutar como si, de verdad, hubiera esperanza para la humanidad y el futuro fuera un lugar que construir desde nuestro presente, porque estamos hechos de lugares.

Vivir un TEDx es una experiencia única, muy intensa y que exige mucho trabajo, pero cuyo resultado siempre vale la pena. Por mi parte seguiré formándome viendo charlas de gente de todo el mundo que, de forma desinteresada, exponen al mundo sus ideas y experiencias vitales para inspirar a otros. Espero haberlo hecho, al menos esta story de Instagram de @educacionmderna_ así lo dice y resume muy bien lo que se obtiene del TEDx, algo que no se puede tocar ni medir,  gracias.

PD: el remate fue el detallazo personalizado de la dulce Coni (La Grotteria) para cada compañero y la llamada de Belén de esta mañana, sin más intención que darme las gracias y hablar del evento, recuperando el viejo hábito de conversar por el hecho de conversar.

Hace unos meses salió publicada en la editorial Doce Calles las memorias de Horacio Capel “Azares y decisiones: recuerdos personales”, a quien se le concedió en 2008 el Premio Vautrin Lud, considerado el Nobel de la Geografía. Además de haberla leído, tengo un gran aprecio por Horacio y me gustaría contar aquí cual ha sido mi relación con él, una especie de micromemorias dentro de sus memorias. De hecho, cuando salió el libro el autor me dijo por mail “a ver si hablamos de estas memorias, y de la redacción de las tuyas propias, que tienes mucho que explicar” (me gusta su idea de que cualquiera pueda hablar de su vida y, del conjunto de memorias contadas por la gente, se conforme una memoria colectiva).

Tras leer (o más bien devorar) el libro, es cierto que la vida está llena de azares y decisiones que nos han llevado a cada uno a un camino y, a mi, a tener la suerte no solo de leer al autor sino de poder hablar con él, los maestros no son sólo los que te dan clase, sino los que te enseñan día a día.

Antes de estudiar geografía estuve pensando en hacer Filosofía porque me encantaba, aunque mis padres me apoyaron en todo momento imagino que cierta presión social me hizo replanteármelo y acabar haciendo Geografía (de lo cual no sólo no me arrepiento, sino de lo que me siento muy orgulloso, tal y como intento demostrar día  a día).

Quizás por ello, cuanto estudié en la carrera la asignatura de “Teoría y Métodos de la Geografía” tuve la suerte de tener que leer el libro “Filosofía y ciencia en la geografía contemporánea” de Horacio Capel, publicado en 1981 y que unía el estudio de la geografía desde el punto de vista epistemológico y con una base filosófica muy importante que sustentaba cada uno de los paradigmas a los que se ha ido enfrentando nuestra profesión a lo largo de su reciente evolución. Eso me hizo conocer a los grandes geógrafos contemporáneos y las distintas corrientes y métodos, lo que me resultó fascinante y estimulante.

Desde que acabé la carrera siempre tuve claro que me gustaba investigar, pero sobre todo poner en práctica lo aprendido, lo que se denomina la geografía aplicada y que, de hecho, me llevó a dedicarme a la geografía como profesión o geografía profesional. En cuanto apareció el Colegio Profesional de Geógrafos (hace ya 20 años) me colegié, con el número 147 de toda España (lo que ahora me hace ser más bien vintage en esta pequeña geocomunidad) y, posteriormente, fui durante varios años el Presidente de la Delegación Valenciana del Colegio de Geógrafos.

Siempre me han interesado las nuevas tecnologías, desde el Commodore 64 que me compraron mis padres con muchísimo esfuerzo (y con una gran visión de futuro, añadiría yo) con tan sólo 10 años, que me hizo perder el miedo a la informática, hasta los libros de ciencia ficción de Isaac Asimov y la serie Cosmos de Carl Sagan.

Por eso, cuando estudié la carrera me interesé por la geografía automática para hacer mapas mediante los Sistemas de Información Geográfica, cuanto apareció internet, por hacer cursos de HTML y, cuando aparecieron los móviles, por crear guías turísticas interactivas que se descargaban por SMS o vueltos virtuales en 3D antes de que se popularizara Google Earth.

Un día cayó en mi manos el artículo “Geografía en red a comienzos del tercer milenio: para una ciencia solidaria y en colaboración”, un escrito de Horacio Capel publicado por Scripta Nova en el año 2009, lleno de referencias a todo aquello que me fascinaba, uniendo la geografía e Internet de forma alucinante, un compendio que recogía de forma científica multitud de cuestiones que estaban latiendo en el ciberespacio y que tomaban forma y adquirían sentido.

El año 2011, propuse realizar las I Jornadas de Geografía 3.0.: la nueva geografía en Internet en la Universidad de Alicante (de la que aún queda la página web que construí con un primigenio WordPress), organizadas junto a mi amigo canario Miguel Febles y apoyado por el Colegio de Geógrafos con Antonio Prieto a la cabeza, siempre dispuesto a apoyar cualquier iniciativa innovadora. Tenía claro que quería tener a Horacio como ponente estrella, sin conocerlo de nada se lo pedí y aceptó. Vino con su elegancia habitual, ya entrado en años, leyó su conferencia denominada “Nuevas geografías y neogeografía” sin apoyo visual, con hojas manuscritas donde realizó un repaso por los retos a los que se enfrentaba la geografía. Incluso nos reprendió por los pocos alumnos que había en la sala, indicando que no debían estar en clase aprendiendo sobre el pasado de la geografía, sino en las jornadas para aprender sobre el futuro.

Años después volví a contactar con él con motivo de mi articulo sobre “La geografía se rompe” en Solucions Geogràfiques e, inmediatamente me pidió que me uniera a la Red Geocrítica Internacional, cosa que acepté como un gran honor. A partir de ese momento hemos mantenido una relación constante por medio del mail, no nos hemos vuelto a ver, pero le he ido enviando algunos escritos y hemos conversado sobre la geografía, lo que me ha hecho sentirme como los antiguos discípulos griegos o los budistas, en los que el alumno está constantemente aprendiendo del maestro en cada frase. Siempre con una actitud elegante como es él, sin condescendencia, sin paternalismos, con rigurosidad y con afecto.

En la última conversación, además de invitarme a unirme al consejo de redacción de la Revista Ar@acne (cosa que acepté encantado) me hizo sabe de la publicación de sus memorias, que precisamente acababa de conocer por Internet. Encargué el libro por Amazon, que me resultó un 5% más barato que en la librería física y llegaba en 24 horas, mientras que en la librería que consulté tardaba de 3 a 4 días (un buen ejemplo de por qué se impone el comercio electrónico al tradicional).

Una vez lo tuve en mis manos, pasé a leerlo como cuando, siendo niño, tenía entre mis manos una nueva aventura de los Hollister o similar. El libro es justo lo que esperaba, de hecho es lo que Horacio me había dicho que era, un repaso de su vida, no porque se considere nadie importante, sino porque la historia se escribe sumando las historias de todos nosotros y no sólo de algunos autores.

Así, entré de lleno en el conocimiento de los comienzos de la geografía académica en España, de cómo se fueron formando los estudios, los departamentos, de los padres de nuestra geografía, de la importancia del estudio y de las relaciones internacionales y del trabajo continuo a través de lo que el mismo autor denomina “una vida normal”. El libro tiene muchísima información, pero lo he leído como lo que es, una historia de la geografía reciente a través de los ojos de uno de sus protagonistas y, bajo este prisma, me ha encantado. Además, encontré una referencia al Congreso de Alicante en la página 226, lo que me hizo tremenda ilusión.

Conforme leía algunas frases las anotaba en el bloc de notas del móvil para no olvidarme y, de alguna forma, son un resumen en forma de tuits de lo que es esta obra.

  • La visión del geógrafo es muy específica y característica. Permite ver aspectos que otros no  perciben.
  • La geografía debía atreverse a formular leyes que le permitieran realizar predicciones
  • Los geógrafos son los únicos profesionales que cuando están de viaje, están a la vez trabajando.
  • El lenguaje matemático es univoco y solo tiene una lectura, mientras que el literario es ambiguo y posee mayor alcance y trascendencia
  • La importancia de enseñar a mirar lo cotidiano
  • Los científicos sociales deben preocuparse también por el porvenir
  • Son muchos los futuros posibles y algunos son preferibles a otros, nosotros podemos ayudar a construirlos
  • Geografía es el nombre para la descripción de la naturaleza y del conjunto del mundo (Kant)

Así pues, este libro es imprescindible para entender una disciplina como la geografía desde una perspectiva humana, una gozada para todos los amantes de la ciencia geográfica y debería ser recomendado en todas las Universidades. Además, el título de azares y decisiones hacer reflexionar a uno mismo sobre ello, sobre cómo la vida es un camino lleno de azares, de interrogantes, de preguntas, y la respuesta que demos a cada paso nos lleva a tomar unas decisiones que definen nuestra evolución y, al fin y al cabo, nuestra propia existencia.

No sé si llegué a Horacio por azar o fue una decisión consciente o inconsciente, pero para mi es un referente académico y profesional y al que estoy muy agradecido de darme la oportunidad de poder relacionarme y aprender de él. Si tuviera que definirlo de alguna forma, para mi es el Leonard Cohen de la Geografía, gracias maestro.

PD: La reseña que dejé en Amazon de este libro resume muy bien mi opinión:

Dicen que no se puede adivinar el futuro, pero que las decisiones que se toman en cada momento condicionan éste, de modo que, de alguna forma, sí somos capaces de avanzar el futuro, aunque sin conocer el resultado. Por tanto, lo importante es soñar a futuro y avanzar caminos que nos lleven a éste.

En septiembre de este año, hice público que era un geógrafo que nunca deja de enseñar y de aprender y que abandonaba voluntariamente mi puesto como profesor asociado en la Universitat de València tras 9 años, siendo consciente de que me apasiona dar clase e investigar, pero siempre que sea aplicada a la transformación social y a la resolución de problemas.

Desde el año pasado estuve preparando una propuesta para unas becas del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades denominadas Becas  Torres Quevedo. Se trata de una ayuda que se da a empresas para la contratación de doctores a partir de un proyecto específico a desarrollar durante 3 años, en primer lugar para “favorecer la carrera profesional de los investigadores” y, en segundo “a fin de favorecer la carrera profesional de los investigadores, así como estimular la demanda en el sector privado de personal suficientemente preparado para acometer planes y proyectos de I+D, y ayudar a la consolidación de empresas tecnológicas de reciente creación”.

En octubre de este año se nos comunicó que el proyecto presentado había sido aprobado como un estudio de viabilidad de I+D en el área de ciencias sociales (sub-área de Geografía) con el título “Análisis y evaluación del mercado de datos geolocalizados para el desarrollo de una línea de negocio de datos a través de la gamificación”.

Se da la paradoja de que, tras la lectura de mi Tesis Doctoral en septiembre del año 2017 y mi renuncia a la universidad dos años después, de alguna forma hacía que esta investigación que me llevó 7 años no tuviera sentido práctico, de hecho siempre dije que la acabé por orgullo y para demostrarme a mi mismo que era capaz de hacerlo compaginándolo con varios trabajos y familia. Pues bien, como bien decía Steve Jobs en el discurso de Standford los puntos se conectan siempre hacia el pasado y hoy en día observo cómo la tesis no sólo me sirvió para mucho, sino que me han permitido trabajar en la empresa que más me gusta, Play&go experience, haciendo lo que más me gusta, investigar sobre geolocalización y sobre el fascinante mundo de los datos.

Además, se da la paradoja de que he realizado un camino “supuestamente” inverso a emprender: he pasado de ser autónomo desde hace más de 20 años a ser asalariado a tiempo completo, de emitir facturas a tener nómina, del IVA al IRPF, de salir de la “caja” a entrar…y estoy encantado. Tal y como comenté en mi anterior post estoy en proceso de simplificar mi vida y darle algo más de estabilidad (que mi familia necesita). Aunque no es un trabajo al uso, al estar en una startup no hay nada asegurado, hay que ganarse el trabajo y buscar la supervivencia día a día. Pero, al mismo tiempo, no me siento un mero trabajador que hace sus 8 horas y cobra a final de mes: me permiten la flexibilidad que tenía como autónomo, al igual que me implico como si fuera mi empresa porque así lo siento, formo parte de un equipo y de todos depende que lleguemos lejos.

A continuación pongo parte del estado de la cuestión que sustentará esta investigación tal y como se presentó en la introducción a la memoria de mi proyecto:

Tal y como se comenta en el artículo Comunicación de la industria geoespacial (Beltrán & Del Río 2018) “En la era de la información y la conectividad estamos asistiendo, en tiempo real, al nacimiento de una industria alrededor de los datos. Esta nueva industria, en la que los datos geográficos o espaciales son uno de sus principales protagonistas, se ha convertido rápidamente en un elemento estratégico clave en el desarrollo de personas, empresas, administraciones, universidades y territorios”.

El documento “Tendencias futuras en la gestión de la información espacial” (VV.AA., 2013) fue publicado por Ordnance Survey a solicitud del Secretariado del Comité de Expertos de las Naciones Unidas sobre la Gestión Global de la Información Geoespacial. Este analiza dichas tendencias alrededor de cinco ámbitos: comunicación, negocio, tecnología y desarrollo, formación y legislación.

Algunas tienen que ver directamente con elementos vinculados con los datos y la geolocalización, como son:

– En 5 años habrá mercado para conjuntos de datos como los que se venden a los servicios de navegación y geolocalización, que serán superados por los datos procedentes de OpenStreetMaps y otras iniciativas

– El uso generalizado y la creación de datos geoespaciales dará lugar a la creación de una infraestructura geoespacial de la que la sociedad dependerá

– Los datos procedentes del crowdsourcing se integrarán de forma creciente con los datos de los gobiernos en los próximos 5 a 10 años

– No habrá más de diez proveedores globales de servicios de información geoespacial en el mundo

– El rápido crecimiento llevará a la confusión y a la falta de claridad sobre la propiedad de los datos, los derechos de distribución, las responsabilidades y otros aspectos

– La protección de datos procedentes de procesos como el “raspado de datos” será un problema

Más recientemente, en el pasado año 2017, han aparecidos dos excelentes documentos que analizan y explican la industria geoespacial, se trata del “Global Geoespatial Industry Outlook” (VV.AA., 2018b), editado por Geospatial Media and Communications y el “AGI Foresight Report 2020” (VV.AA., 2018a) de la Association for Geographic Information, en el que se hace una revisión del estado actual de ésta alrededor de cuatro componentes, indicando el peso específico de cada uno de ellos: análisis espacial y Sistemas de Información Geográfica (SIG) con un 17%, posicionamiento y Sistemas de Navegación por Satélite (GNSS) con un 33%, observación de la Tierra (37%) y escaneado (13%).

Tal y como se avanzaba, la geolocalización es una tendencia cada vez más importante en el mercado y la industria geoespacial es una realidad con un enorme potencial de crecimiento. (Del Río, 2015) Por tanto, los datos geolocalizados son esenciales hoy en día, numerosas empresas están integrando éstos como modelo de negocio, como empresas de telecomunicaciones (Movistar, Vodafone) o bancos (Banco Sabadell,

BBVA), siempre desde el Big Data que obtienen de sus usuarios.

Cuando se habla de geolocalización a partir de los datos que generan los usuarios en las redes sociales, se hace referencia al término geolocalización social (Beltrán López, 2015). Play&go experience, al combinar la geolocalización con el uso del juego por parte de los usuarios, se enfoca más hacia esta geolocalización social gamificada.

Un claro ejemplo de una compañía que ha pasado de ser una herramienta con gamificación social a una herramienta de servicio de datos es Foursquare, que comenzó como una herramienta de geolocalización social con elementos de gamificación y ha pasado a ser una herramienta de localización inteligente, mediante la obtención y comercialización de datos a terceros (como demuestra su reciente alianza con Tripadvisor).

La solución que aquí se presenta pasa por analizar la situación actual e identificar el valor añadido que ofrece Play&go en el mercado de datos geolocalizados y cómo puede transferir esta investigación al mercado, generando una nueva línea de negocio.

La herramienta permite establecer dinámicas de juego para obtener datos, así como encuestas y preguntas a los usuarios que cualifiquen esos datos. Esa información puede complementarse con bases de datos de información geolocalizada, de modo que se obtengan patrones de uso que sea replicables a otros escenarios (Bellovin, Hutchins, Jebara, & Zimmeck, 2013). De este modo, se están empleando técnicas de localización inteligente (CARTO, 2018), que son claves a la hora de definir estos escenarios, prever tendencias y definir acciones con un alto grado de eficiencia (Fuenzalida, Buzai, Jiménez, & de León Loza, 2015).

Bibliografía:

Bellovin, S. M., Hutchins, R. M., Jebara, T., & Zimmeck, S. (2013). When Enough is Enough: Location

Tracking, Mosaic Theory, and Machine Learning. SSRN Electronic Journal. https://doi.org/10.2139/ssrn.2320019

Beltrán López, G. (2015). La geolocalización social. Revista Polígonos, 27, 97-118.

Beltrán López, G. (2016). Geolocalización online: la importancia del dónde (1ª edición). Barcelona: UOC.

Beltrán G: Del Río, J (2018), Comunicación de la industria geoespacial en Internet: los blogs de información geográfica”, Tecnologías de la Información Geográfica,: perspectivas multidisciplinares en la sociedad del conocimiento, pag. 948-958, Universitat de València

CARTO. (2018). CARTO — Location Intelligence Software. Recuperado 15 de marzo de 2018, a partir de https://carto.com/

Del Río, J. (2015). La vía ecléctica de producción y consumo de datos espaciales. Revista Polígonos, 27, 119-163.

Fuenzalida, M., Buzai, G. D., Jiménez, A. M., & de León Loza, A. G. (2015). Geografía, geotecnología y análisis espacial: tendencias, métodos y aplicaciones (1a edición). Santiago de Chile: Editorial Triángulo.

VV.AA. (2013). Future trends in geospatial information management: the five to ten year vision. Recuperado a partir de http://ggim.un.org/docs/Future-trends.pdf

VV.AA. (2018a). AGI Foresight Report 2020. Recuperado a partir de https://www.agi.org.uk/news/foresightreport

VV.AA. (2018b). GeoBuiz 2018 Report. Recuperado a partir de http://www.geobuiz.com/geobuiz-2018-report.html