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El pasado Sábado nos íbamos de tapas. Por circunstancias varias habíamos conseguido reunir a un grupo de amigas para salir y decidimos apoyar la gastronomía local. Habíamos visto una interesante campaña para ir a Alicante de tapeo por una decena de restaurante donde por 1,5 € podríamos tomar unas tapas con una pinta estupenda y un vinito. La campaña venía precedida de 250.000 folletos, pegatinas en los establecimientos y un dossier impresionante de 48 páginas bien maquetado y con publicidad. Quedamos a las 21:30 en uno de los restaurantes más famosos de Alicante, aunque llegamos un poco más tarde porque empezaban las fiestas de San Juan y había mucho tráfico.  Al entrar el camarero, con una sonrisa de oreja a oreja (se agradece la simpatía) nos pregunta qué deseamos a lo cual hacemos referencia a la campaña y nos dice que no, que ahí no es. Le enseñamos el folleto con el mapa y la promoción de su restaurante y dice que se han equivocado, se han salido de la campaña (pero no de la promoción que les ha supuesta gratuita claro).  Nos quedamos en cualquier caso a tomar algo y al final del 1,5 € inicial acabamos con 8 € por cabeza. De ahí nos dirijimos al siguiente restaurante, un bonito sitio lleno de gente y con un aspecto moderno y selecto. El camarero nos dice que tampoco, que no hacen la promoción. Le hago mención al caso anterior y se lava las manos, no sé de quien es la culpa pero no es cosa nuestra. Casualmente estaba lleno y nosotros, digamos que “sobrábamos” a 1,5 € de tapa pudiendo ganar mucho más. Tercer intento, otro gran restaurante donde el camarero nos dice primero que no sabe de que hablamos y luego se da cuenta que en la puerta tiene una pegatina muy mona que pone un horario hasta las 21h (ya eran casi las once). Al final acabamos en un restaurante tradicional donde, al decir, que sólo queríamos picar algo nos miraron con mala cara que no cambió ni siquiera cuando pagamos religiosamente ese jamón estupendo que nos colaron “por error”. Eso si, la comida estupenda, todo hay que decirlo, pero lógicamente no volveré porque no pago para que me miren con mala cara. Conclusión: la Comunitat Valenciana no es un sitio de tapas como no es un sitio de vacas. Es decir, intentamos importar una cultura gastronómica que funciona muy bien en el Norte y en el Sur de España pero en cutre, a lo meninfot. En cualquier caso se intenta hacer algo y resulta que se juega  a caballo ganador: campaña pública (pagada por todos) para promocionar que se vaya de tapas los días y las horas que los señores restauradores deciden que es más rentable, no sea que pierdan dinero. Los tres primeros restaurantes se niegan a darnos las tapas porque tienen el restaurante lleno y resulta que la campaña es un fiasco, una estafa o directamente mentira, excepto por el pequeño detalle de que la hemos pagado todos. Reflexión: ahora alguien dirá que en la letra pequeña del magnífico dossier maquetado en pdf ponía los horarios, es decir, que la demanda se ajuste a la oferta, vamos que si cuando llega el cliente no me interesa porque lo tengo lleno que se joda pero la propaganda me viene bien. Somos una región cutre, fuimos unos amigos alicantinos, que al fin y al cabo somos población local, pero no quiero ni imaginar la cara de algún turista de fuera, que seguro que los habría por ser fiestas, recibiendo ese trato despectivo y engañado por una campaña engañosa. Y es que así nos va, copiamos y mal, seguimos con la mentalidad-burbuja de que hay pasta y que la demanda se adapte a mi negocio, que para eso es mío. Se aprovechan de un factor ocio, es decir, estás contento con amigas y no te apetece embroncarte con la gente ni pedir el libro de reclamaciones e irte con un mal sabor de boca, no quieres echar mierda con el restaurante porque te sabe mal echar mierda sobre tu propio sector, pero al final te cabreas. Por suerte lo que no cambia es el factor humano, nos lo pasamos genial con una gente maravillosa y yo prometí que escribiría este post para denunciar al viento que así esto no funciona, que al final nos pasará como con la burbuja inmobiliaria y nos lo habremos merecido, que el día en que los turistas se vayan a sitios donde tienen el mismo sol pero mejor comida y, sobre todo, les sonríen, entonces lloraremos y diremos que hay que reciclarse. Pues no, el turismo es más sencillo, simplemente se basa en dos aspectos: sonreir y no engañar. Después de este Sábado la próxima cena propondré un chino, donde me cobran por la calidad que pago y no falta la sonrisa y la educación de ese amable chino. Es lo que hay.

Este Jueves 16 se celebró la  “Carrera Amstel Sin Blog Kart”, que formaba parte del concurso “Vive tu Valencia Street Circuit con Amstel Sin” organizado por la casa cervecera, colaboradora del circuito a la que fuimos invitados diversos bloggeros de Valencia a través de Túatú Social Media & PR. La carrera se celebró en el circuito de karting del Beach Park, la zona de ocio del VSC situada

en la valenciana playa de la Malvarrosa. En total, diecisiete blogueros compitieron por los mejores tiempos para ganar entradas dobles al Gran Premio de Europa de Fórmula 1 que se celebra del 24 al 26 de junio en Valencia.

 

La clasificación general quedo así:

 

  1. Ignacio Baixauli, del bog “Urban Circuit Valencia”
  2. Carballo, del blog “En general”
  3. Antonio Jesús, de “El blog de Antonio JHF”
  4. Enrique Moragues, de “Enriquemoragues.com”
  5. Jorge Gálvez, de “Playa de Valencia”
  6. Miguel Lopez, de “TallerSeo” y “Marketing online Valencia”

Tras ésta, los blogueros disfrutamos de un pase al exclusivo Amstel Lounge VIP, que esta noche vivió su inauguración oficial con una fiesta. Ambiente ibicenco en un entorno de diseño y con distintos ambientes para ir cogiendo el pulso a una competición, el Gran Premio de Europa de Fórmula 1, que en breve tomará las calles de Valencia.

Hasta aquí la nota de prensa, la parte oficial del evento. La interpretación como participante es mucho más cálida y subjetiva: básicamente nos juntamos allí bastantes compañeros de profesión de los cuales conocía a dos terceras partes. Fue una experiencia muy interesante correr con los Karts, aunque lo que se dice correr yo no corrí mucho, entre aprender a controlarlo y  mi prudencia como conductor, quizás influenciada por la paternidad, quedé el último de mi serie pero me lo pasé muy bien y comprobé dos cosas: que aunque parezca mentira los coches no vuelcan (estabilidad vs física) y que la gente corre mucho. Eso sí, lo mejor fue estar con la gente y disfrutar de  su compañía. Tras la carrera tomamos una cerveza sin y algo de picar invitados por la organización y luego fuimos a cenar al evento Amstel Lounge VIP en la playa de la patacona (Alboraia). Aunque había mucha gente al principio poco a poco nos hicimos sitio y pudimos cenar en un ambiente sesentero (la fiesta era Flower Power) bastante divertido. La guinda de esta noche fue que a pocos metros estaban cenando tres de las grandes mujeres del Social Media Valenciano y acabamos con ellas hablando y cerrando un magnífico encuentro de bloggueros, que más bien se convirtió en un encuentro de compañeros de los que, seguro ,derivarán buenos amigos en el futuro. Muchísimas gracias a la organización, a Amstel por la inviración pero sobre todo a la agencia Túatú Social Media & PR, a Esther por venir hasta Valencia a estar con nosotros y a Laura y Olga. Unas magníficas anfitrionas con las que queda pendiente una cerveza (Amnstel desde luego) a la luna de Valencia…

Con este juego de palabras quiero hacer una pequeña reflexión personal sobre el Congreso Web de Zaragoza. En primer lugar agradecer a la organización que me invitara a asistir y el trato recibido, que puedo calificar de exquisito. He dicho Congreso Well porque entre algunos de los asistentes, sobre todo a partir de la Mesa Redonda de Social Media Marketing, surgió la palabra Buen Rollo. ¿ Cómo crees que va a evolucionar esto? Me preguntó el moderador y yo respondí: con sexo y violencia, son odio y amor, como la vida misma. Y es que considero que ya hemos finalizado la época de risas y sonrisas del Social Media, esto es un negocio y entran en juego la dualidad humana entre el amor y el odio, las máscaras empiezan a caer y cada uno empieza a aparecer como lo que realmente es, para lo bueno y para lo malo.

 

Me gustaría hacer un paralelismo entre la evolución de este mundo (mundillo más bien) y cómo fue el propio Congreso Web de Zaragoza y para ello yo hablaría de tres partes:

 

–       El buenrollismo: se trata de esa época primaria del despuntocero en el que todo el mundo es bueno y todos nos queremos, nos amamos y somos amigos del alma, cuando nos acabamos de desvirtualizar después de hablar en 140 caracteres a través de Twitter y a veces ni eso…el Congreso de puso en contacto conmigo y me invitó a acudir como ponente

 

–       El buenrollete: se trata de el momento de los eventos donde suele haber un ambiente muy cómodo, no es tan falso como el anterior porque la gente se mira a los ojos pero sigue reinando una sensación de alegría general y simpatía…el Congreso se desarrollo en este ambiente, muy buen rollo diría yo

 

–       El buenrollo: se trataría de lo que puede quedar de todo esto, de la gente que estuvimos muy a gusto y que estamos deseando volver el año que viene a recrearnos con el buenrollo que vivimos. Esta fase implica lo más parecido a la amistad que puede surgir tras las fases anteriores.

 

Desde luego que en estos eventos no somos todos amigos, es más casi ninguno lo somos. Somos personas que nos relacionamos en un momento dado, para pasar a la categoría de amigo ha de pasar algo más, mucha comunicación, conversaciones, risas y lloros, confesiones, etc, pero también es verdad que esta convivencia que un día nació con un buenrollismo en las redes, pasó a ser buenrollo en el evento y estoy convencido de que el buen rollete que quedó entre algunos de nosotros derivará en amistad, al menos eso espero a tener de algunas personas extraordinarias con las que he podido convivir un par de días.

 

Así pues, podría resumir de esta forma el Congreso Web de Zaragoza, buenrollismo a la hora de invitarnos, muy buenrollete durante el mismo y buenrollo en general a posteriori, y aquí no quiero ser irónico:  ha sido uno de los mejores eventos que he asistido y no sólo por ser un Well Congres sino porque los organizadores se han desvivido por nosotros, nos han tratado con una calidez y amabilidad increíble, han estado siempre a nuestra disposición ante cualquier necesidad, no ha faltado un solo detalle. Por tanto para mí la mejor ponencia de este Congreso la viví fuera de ella y duró desde el momento en que cogí la primera golosina de la entrada hasta que cogí la última antes de ir al aeropuerto. Enhorabuena a los organizadores y gracias por hacernos vivir una experiencia humana tan cálida y agradable, como veis no he hablado de las ponencias pero no importa, lo importante son las personas y en eso habéis dejado el listón muy alto.

P.D.: no he nombrado a nadie porque dejarme a alguna persona sería una injusticia, que cada cual con el que he compartido este buenrollete tome este post como suyo.

Nunca me ha gustado demasiado la competición, casi prefiero ese eufemismo que habla de copetición, como si al final no fuera lo mismo, una lucha entre varios por un solo objetivo. La Fórmula 1 no me supone una emoción especial a esta edad en que la vida es nuestra carretera y el asfalto empieza a derretirse tras nosotros. Pero dicen que hoy en día todo se basa en emociones, en experiencias, en sentir algo diferente que por un momento nos evada de un presente no siempre tan feliz como imaginábamos. Es entonces cuando echo la vista atrás y me recuerdo en el salón de la casa del pueblo, los Domingos por la mañana, sobre las doce, viendo Estudio Estadio en esas sesiones maratonianas que no acababan nunca, escuchando las carreras de motos del gran Jorge Martinez Aspar y las de coches, donde nunca había españoles porque no llegábamos a la altura de esos monstruos de la carrera como el desaparecido Aitor Senna. Tampoco entonces me emocionaba la Fórmula 1 pero sí que me da cierta morriña pensar en época y trasladar ese sentimiento de niñez a la actualidad, esa niñez de la que quizás nunca debimos salir. En ocasiones mi padre cogía unos cacahuetes y una cerveza Águila y se sentaba junto a mí a verlo, a pesar de que no le gustaba y es que ahora me doy cuenta de que lo que le gustaba era sentarse junto a mí y compartir algo.

Treinta años después una acelerón de un coche me devuelve al presente. Ya no veo la tele sino que veo Internet, no leo periódicos sino Twitter, no hablo por teléfono fijo sino chateo y ya no leo libros sino blogs. Pero hay más cosas que han cambiado: en la Fórmula 1 resulta que hay dos españoles que suenan a todas horas, Fernando Alonso y De la Rosa, ejemplos dicen de tenacidad. Pero es más resulta que en Valencia, mi ciudad natal, existe nada menos que un circuito urbano de Fórmula 1 que todos los años hace temblar las calles de la ciudad ante los rugidos de esos leones del asfalto. Y además de todo ello resulta que tengo un pequeño blog donde hablo de mi día a día profesional salpicado de emociones personales.

Levanto la vista y veo un email en mi bandeja de entrada: concurso “Vive tu Valencia Street Circuit con Amstel”, en el que me invitan a participar en la I Carrera Amstel Sin Blog Kart el próximo Jueves 16 de junio con un suculento premio tras una verdadera competición sin eufemismos. Decido que voy a participar básicamente porque de repente llegan a mi cabeza las carreras de mi infancia de pilotos con nombres impronunciables en circuitos imposibles y ahora me encuentro con pilotos españoles en el circuito de mi ciudad; recuerdo la cerveza de mi padre en su mano y resulta que este evento lo patrocina la heredera de aquella marca, actualmente Amstel y encima con el apellido Sin que permite disfrutar de una buena cerveza sin alcohol; me recuerdo de pequeño con siete años y medio y miro ahora a mi hijo mayor de siete años y medio y me veo reflejado en sus ojos caídos y bondadosos, recuerdo a mis amigos con los que jugaba en la calle y veo ahora a mis nuevos amigos de Internet a los que retaré y jugaré ese día como Raquel Gómez o Carballo, recuerdo los libros del escritor Alejandro Dumas y resulta que ahora el jurado será el bloggero Octavio Rojas…

Y definitivamente voy a participar porque quiero dejar el pasado donde está, quiero  disfrutar el presente tal y como llega y quiero construir el futuro junto a una persona maravillosa a la que he conocido y con quien quiero ver el Gran Premio de Europa el próximo día 26 de junio, porque representa la esperanza en mi futuro y quiero sentarme junto a ella a ver la carrera y a contarle lo que la Fórmula 1 y lo que ella han supuesto en mi vida casi sin quererlo, sigilosamente, como el sonido de los coches que se pierden en el horizonte de sus pupilas.

 

Ayer impartí la conferencia “Geoposicionamiento” dentro del evento Gastronomía #ypunto, celebrado en el palacio de Congresos de la Ciudad de Valencia. Aquí os dejo la presentación, como siempre compartida en slideshare:

 


¿El Community Manager nace o se hace? ¿Se puede enseñar o se deben tener habilidades innatas? ¿Externo o interno a la organización? ¿Se vende un servicio, un producto, humo o motos?

Estas son algunas de las preguntas que surgen siempre que se nombra la controvertida figura del famoso CM. El problema principal es que se trata de un concepto nuevo que se está definiendo y por tanto ni tenemos una base en que apoyarnos ni suficiente perspectiva para analizarlo. Aun así las cosas están cambiando y, bajo mi punto de vista, a mejor. Nos encontramos en un momento de posible “burbuja 2.0.” y hay muchísima gente que se hace llamar CM y otros que dan cursos o ponencias bajo este concepto. Me parece muy interesante porque creo que estamos viviendo un cambio de paradigma desde el punto de vista científico y, dentro de éste, asistimos a la creación (o integración) de una nueva profesión o al menos de nuevas “habilidades” en palabras de la nueva pedagogía. Y lógicamente una cambio de estas características supone un momento convulso en el que la confusión reina, aumentada por la división entre el mundo profesional y el mundo universitario, ya que los ritmos son distintos.

 

Pero dentro de esta confusión se empieza a ver algo de luz y se empieza a separar lo que es el negocio puro del corpus universitario. Miles de cursos y seminarios que da todo tipo de profesionales, algunos docentes metidos a hablar de la profesión de CM que nunca han ejercido, otros profesionales metidos a docentes sin tener ni idea de metodologías docentes y además algunos fantasmas y otros aspirante a especuladores o ladrones de poca monta. ¿Cómo diferenciar a todos ellos y tomarnos esto en serio?. En mi opinión siguiendo los criterios de la ciencia moderna que nos ha permitido avanzar como sociedad: observando, analizando, generando hipótesis, investigando, probando, evaluando y, sobre todo, sometiendo a crítica. Y para ello qué mejor sitio que la universidad, el lugar donde se crea la ciencia o al menos se le dota de unos criterios y, sobre todo, donde se somete a la crítica de la Comunidad Científica que le de validez y que genere unos aspectos homogéneos en los que basarnos.

 

Todo esta reflexión viene  a colación de la puesta en marcha de una nueva página web  http://cursocommunitymanager.com/, que surge alrededor del Curso #CMUA (Curso de Experto Universitario en Redes Sociales de la Universitat d’Alacant). Se trata de una magnífica iniciativa que, para mi, es un ejemplo de cómo hacer un trabajo con la seriedad que requiere: primero surgió una necesidad en que la Universitat formara a profesionales en este ámbito y se creó un curso de Comunitty Manager de la Universitat d’Alacant, después este curso se amplió estableciendo tres niveles de conocimiento, posteriormente se ha descentralizado en otros municipios y por último se ha creado un curso online para extenderlo fuera de nuestras fronteras o bien para gente que no puede (o no quiere) desplazarse.

 

Además de ello resulta que los profesores son en su mayoría profesionales de los distintos aspectos que se explican, por lo que los alumnos/as se aseguran que van a aprender cómo se está gestando esta profesión. Me parece una magnífica iniciativa porque ha ido poco a poco, sin buscar dinero fácil, sin generar falsas expectativas, evaluando cada paso para intentar mejorar. Y todo ello se nota en los alumnos, en la forma en que han vivido los cursos, en la comunidad que se ha gestado alrededor de éstos, en la pasión que desprenden sus comentarios y la seriedad de sus razonamientos…y eso no quiere decir que salgan CM del curso, no existe aún como profesión consolidada, pero saldrá gente preparada para adaptarse a las necesidades de gestionar nuevas comunidades online y sobre todo tienen el suficiente criterio como para saber incorporar lo aprehendido en el curso en su futuro desarrollo profesional.

 

¿Se puede enseñar a ser Community Manager? Pues claro que sí, se puede enseñar con el ejemplo, porque, sin darse cuenta (o si) los hermanos Carrión (Oscar Carrión y Noel Carrión) crearon un nombre: #CMUA, y una pequeña comunidad de alumnos alrededor de este hastag que representa al curso en sí, el año siguiente supieron ampliar equipo junto a Altea Ortiz, pero también ampliaron alumnos y profesores, empezaron a generar conocimiento y conversación, un valor añadido, un curso vivo que no depende ya de ellos sino de sus usuarios, que cada día son más, un ejemplo de cómo generar una comunidad online alrededor de un proyecto común alimentado por el esfuerzo y el interés de todos y el resultado es la demostración de que no sólo se puede enseñar a ser CM sino que se debe enseñar. Herramientas y metodologías para un nuevo escenario en la red de redes, una nueva generación a la que ya no se le preguntará qué es sino qué sabe hacer y que, posiblemente, pueda decir aquello que nos enseñaban en una de tantas reformas educativas: Aprender a aprender.

P.D.: gracias por dejarme participar de este proyecto colectivo en el que, en ocasiones, aún se sueña despierto.

 

Aquí os dejo el seminario impartido el pasado 21 de Mayo de 2011 junto a Mayte Vañó sobre “Taller 2.0. para PYMES” en el Master de Dirección y Gestión de PYMES de la Universitat d’Alacant. Fue un placer compartir ese espacio con las PYMES a quien enseñamos, desde el sentido común, a entrar en este apasionante mundo y cómo puede ayudarles en sus negocios.

 

 


Esta semana está marcada por dos salidas de campo: por una parte a la zona de Allepuz (Teruel) junto a los alumnos de 4º de Geografía para ver los impactos que produce la minería sobre el territorio y el Congreso Web de Zaragoza. Por tanto una visita a Aragón, que es una tierra que adoro y donde he hecho algunos de los proyectos más bonitos de mi vida.

El Congreso Web de Zaragoza se va a celebrar los próximos días 4,5 y 6 de junio en el World Trade Center Zaragoza y, como reza en su web, “Hacemos el congreso al que nos gustaría asistir”. Se trata de un encuentro que nació de una forma humilde pero con un objetivo y una idea muy clara y poco a poco a ido creciendo hasta convertirse, estoy convencido, en uno de los grandes encuentros de este año 2011. Más de 60 ponentes y más de 500 asistentes para hablar de todo el mundo web con conferencias, talleres, seminarios, etc.

En mi caso estaré dando una conferencia el Sábado sobre “Geoposicionamiento” de 10 a 10:30 en el Auditorio y un taller sobre “Geoturismo: los destinos turísticos en Internet” el Domingo de 12:15 a 14:30 en la Sala 3. Además espero poder presentar o al menos anunciar un proyecto muy interesante sobre mapas con un contenido social como una nueva línea de desarrollo de Geoturismo, además de algunas herramientas de Realidad Aumentada.

En definitiva un congreso que me hace mucha ilusión y donde voy a coincidir con alguno de los mejores profesionales de este sector y sobre todo con compañeros y amigos de este mundo dospuntocero.

Espero veros a alguno por allí…