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“SIG Revolution: ordenación del territorio, urbanismo y paisaje”, es un nuevo libro publicado por la Editorial Síntesis y coordinado por Rafael R. Termes, profesor en el departamento de Urbanismo de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) en el que tengo el honor de participar con un capítulo sobre “SIG y geolocalización online”.

En primer lugar quiero agradecer a Rafa Termes y a Alfonso Moya el haber confiando en mi desde hace años en la promoción online del “Máster en Sistemas de Información Geográfica aplicados a la Ordenación del Territorio, el Urbanismo y el paisaje, que ha derivado en que me permitieran aportar un capítulo a este libro junto a grandes profesionales.

Presentación de SIG Revolution

Bajo mi punto de vista existe mucha bibliografía sobre los Sistemas de Información Geográfica, pero en este libro hay un excelente compendio que resumen muy bien las posibilidades de esta herramientas en todos los ámbitos. A la rigurosidad de un trabajo científico elaborado y coordinado desde la Universidad, se une dos partes más con aplicaciones y casos prácticos, lo que hace que sea muy útil. Además, está actualizado con nuevas herramientas y conceptos para comprender cómo evoluciona su uso en estos tiempos tan dinámicos y cambiantes.La mejor forma de introducir el libro es compartiendo las palabras de Rafa Termes:

“Posiblemente nunca hubiéramos pensado que seríamos capaces de cartografiar algo tan dinámico y concreto como el vuelo de las gaviotas en su migración anual desde los fríos inviernos del mar del Norte a las cálidas costas de África. Más difícil sería afirmar que seríamos capaces de visualizar, en función del tiempo, las distintas trayectorias que las colonias describen en su viaje estacional. Sin embargo, la atractiva cartografía que da portada a este libro, precisamente muestra estos mapas. En un proyecto donde han colaborado el Flanders Marine Institute (VLIZ), la Ghent University (UGent), la University of Antwerp junto con el Research Institute for Nature and Forest (INBO), se ha podido poner en práctica un sistema de seguimiento GPS gracias a la experiencia acumulada de 15 años en el estudio de los patrones y hábitos de movilidad de estas aves. Dicho sistema ha permitido, además, eliminar el sesgo que hasta ahora existía en la identificación basada en la percepción visual de voluntarios. Estos mapas son un ejemplo más de cómo los datos específicos y la información en general constituyen una parte fundamental de nuestra vida diaria.”

SIG y geolocalización online

A continuación comparto la introducción a mi capítulo para mostrar de qué hablo y cómo reflexiono sobre la relación entre los SIG y la geolocalización online:

En los años noventa, solo los científicos y profesionales podían usar los Sistemas de Información Geográfica (en adelante SIG) por el grado de conocimiento que requerían, así como su coste, lo que limitaba el acceso a ciertos grupos. En cambio, hoy en día, cualquier persona, con un mínimo de conocimientos, puede hacer un mapa online en la nube a un coste económico prácticamente nulo.

Este cambio tiene que ver con el desarrollo de la ciencia geográfica, que ha evolucionado en los últimos años alrededor de la geografía global y de la nueva geografía, aglutinando una serie de enfoques como la geografía automatizada (Edin, 2014), la geografía colaborativa (Ruiz i Almar, 2010), cibergeografía (Barbachán, 2009), geografía virtual (Hudson-Smith et al., 2009), geografía voluntaria (Bosque Sendra, 2015) o geoinformática (Buzai, 2014b).

Por tanto, tal y como indica este último autor, coexisten dos enfoques: una geografía global desde la difusión científica y una nueva geografía o neogeografía desde la difusión social. Tradicionalmente, los SIG han pertenecido a esta geografía global y automatizada, pero, tras la aparición de internet y la web 2.0., es posible el desarrollo de SIG online por parte de cualquier usuario de la globosfera, en lo que se ha venido a denominar la neogeografía, con un claro componente social.

Este cambio entre los SIG tradicionales y los SIG online han hecho que el concepto de geolocalización tradicional, como la representación de un objeto o persona en unas coordenadas espaciales, se haya vuelto más complejo y con más posibilidades de desarrollo cuando se habla de geolocalización online, que permite conectar el mundo físico y el mundo digital en internet a través de ciertas herramientas.

Así pues, el presente texto se enmarca dentro del enfoque de la geografía global, en tanto que trabaja desde el impacto científico de esta ciencia, muy vinculado con las nuevas tecnologías, y de la nueva geografía, ya que las herramientas de estudio implican el conocimiento del impacto social y tienen que ver directamente con la capacidad de los ciudadanos de generar y compartir información geográfica.

A continuación, se analiza la importancia que tiene la geolocalización online en la etapa actual de los SIG, como la herramienta que permite la localización de la información geográfica en internet y que, a su vez, genera datos para su consumo por parte de los usuarios.

Resumen del libro

Os dejo un resumen del libro con el índice, los autores y uno de los capítulos que ha puesto a disposición la Editorial Síntesis, de forma gratuita, a modo de ejemplo:

Hace unos meses contactaron conmigo desde la Revista Mapping, en la que tengo el honor de ser miembro de su consejo de redacción, porque estaban preparando un especial para conmemorar su número 2000 y estaban pidiendo a profesionales de diversas disciplinas que “hicieran una visión, desde su punto de vista y campo profesional, de donde estábamos hace 20 años, donde estamos ahora y donde estaremos posiblemente , bajo su punto de vista, los próximos 20 años”. Para ello pensé en realizar un breve recorrido cronológico por mi desarrollo como geógrafo y el de la propia geografía en su contexto temporal.

Ayer se publicó dicho número, el  Especial Mapping 200, Vol. 29 Núm. 200 (2020): MARZO-JUNIO 2020 que está disponible para su descarga en la propia web de Revista Mapping de forma totalmente gratuita, en conjunto o, por separado, cada uno de los 50 profesionales que han escrito, entre los que se encuentran buenos amigos como Jorge del Río (Orbemapa) o Antonio Prieto, entre otros, así como parte de la comunidad Geobloggers. Una gran oportunidad para tener una visión del estado actual de las Ciencias de la Tierra y de hacia dónde pueden avanzar.

Agradecer a Marta y Miguel Ángel que siempre me tengan en cuenta para estas iniciativas y, sobre todo, su generosidad a la hora de compartir información que considero muy relevante hoy en día para comprender lo que está sucediendo en este apasionante mundo de los mapas (y, por ende, a Juan Toro y Roberto Matellanes por ponerle sentido del humor y rigurosidad).

A continuación comparto mi artículo original y el texto del mismo:

Geografía 2020

Año 2020. Crisis del Covid-19. La geografía sigue siendo tan esencial como invisible en muchos ámbitos de la sociedad. El mundo ha cambiado y la geografía con él. De repente, los mapas lo invaden todo como forma de intentar ver qué sucede, alimentados por datos geolocalizados por todo el planeta. La geografía adquiere una importancia enorme, aunque siempre ha estado ahí, es ahora cuando aparece en los medios y es que, uno de los principales problemas de esta ciencia ha sido ese, aparecer, tener visibilidad, lo que implica reconocimiento: lo que no se comunica no existe.

LA GEOGRAFÍA EN EL FINAL DE UNA ERA: AÑO 1990

Hace 30 años comenzaba a perfilar lo que quería estudiar en la Universidad y valoraba muy seriamente la geografía, tras pensar también en filosofía y sociología. Al final me decanté por la geografía y fue una gran decisión, ya que, años después, se convirtió en mi profesión y en mi pasión. Cuando acabé la carrera, me dijeron que muy pocos podían trabajar profesionalmente como geógrafos mas allá de la educación en cualquier de sus vertientes, pero nunca he dejado de hacerlo. Entonces el mundo estaba lleno de ordena- dores personales, los móviles comenzaban a aparecer en escena, la tecnología ya estaba en la empresa y se imponía cada vez más en los hogares y en las personas. La formación seguía siendo muy similar a la del siglo pasado, con clases presenciales y conferencias magistrales. No había demasiados turistas en nuestras ciudades y los estudiantes erasmus comenzaban a verse con más asiduidad. La geografía profesional luchaba por hacerse un hueco en la sociedad poco a poco, conscientes de que constituíamos una masa critica muy pequeña, pero uniéndonos para defender nuestros derechos y comunicar nuestras aportaciones a la sociedad.

LA GEOGRAFÍA AL COMIENZO UNA NUEVA ERA: AÑO 2000

Hace 20 años, ya llevaba unos años ejerciendo de geógrafo profesional y como activista en el recién crea- do Colegio Profesional de Geógrafos con mi número 0147. Tras superar el supuesto apocalipsis informático del año 2000 que nunca llegó, entrábamos de lleno en una nueva era, con Internet como líder de la «Era de la Información» y enarbolando la bandera de las Nuevas Tecnologías en este nuevo campo de juego de al aldea global. Desde entonces, las cosas han sucedido con gran celeridad, tras el Internet de las páginas web, unidireccional (web 1.0.), llegó el de los blogs y las redes sociales (web 2.0.), bidireccional y conversacional, hasta llegar al de la inteligencia artificial (¿web 3.0.?), automatizado y conectado. Fue el comienzo de una era de Internet que ha tenido y tendrá un impacto profundo en la historia de la humanidad y donde la geotecnología se convertirá en una de las industrias más potentes del mundo. Hay que tener claro que estamos al comienzo de esta era y las generaciones futuras dispondrán de la suficiente perspectiva histórica como para valorar dicho impacto.

LA GEOGRAFÍA EN RED: AÑO 2010

Hace 10 años empecé a aparecer por las redes sociales, abrí un perfil de Twitter, un blog y comencé a desarrollar lo que sería mi marca personal, siempre con la geografía como bandera y realizando una labor divulgativa y comunicativa que me ha permitido acercarme y conversar con cientos de geógrafos del planeta, incorporando términos como geocomunicación, geografía informal y emprendedurismo. Estos diez últimos años he combinado mi labor como profesor asociado en la Universitat de València (que finalizó el pasado 2019) con la de consultor con diversos proyectos propios (actualmente en Play&go experience). Eso me ha hecho tener cierta equidistancia entre ambos mundos: aportar a la empresa el método científico, tan necesario, de la Universidad y, a ésta, el pragmatismo y marketing de la empresa privada aunque, he de reconocer, que es complejo nadar entre dos mundos en ocasiones tan separados por barreras invisibles.

LA GEOGRAFÍA EN EL CONTEXTO ACTUAL: AÑO 2020

Visto con la distancia que ofrece el presente, durante estos 30 años la geografía informal y la neogeografía (social) han avanzado enormemente como un complemento a la geografía académica y científica y, ambas, han evolucionado de forma divergente. La geografía sigue siendo una ciencia, pero depende desde dónde se analice su grado de evolución o disrupción es distinto. El problema no es que en la Universidad no se den contenidos aplicados al mundo empresarial, ni que en la em- presa se usen metodologías poco científicas, no es que la gente siga más los blogs que los artículos científicos, no es que Google indexe más que la más grande de las revistas, sino que no haya un análisis conjunto de todo ello. La vida es poliédrica, con muchas caras, visiones y percepciones y, por tanto, para acercarnos a la realidad e intentar objetivarla lo más posible, hemos de integrar to- das las visiones porque ninguna es la correcta y todas lo son integradas y complementadas. Al mismo tiempo, las profesiones se están desdibujando y la transversalidad en las ciencias es más necesaria que nunca: hoy en día un mapa lo hace igualmente un geomático o topógrafo, que un geógrafo, pero también un biólogo, un arquitecto, un periodista o una ciudadano con inquietudes. La riqueza viene dada por la integración de las Ciencias de la Tierra sin importar tanto etiquetas profesionales como hechos funcionales, no importa tanto el idear como el hacer, como se suele decir: no existe la profesión del futuro, sino el profesional del futuro.

LA GEOGRAFÍA DEL FUTURO: AÑO 2050

¿Y dentro de 30 años?. Si hoy en día el mundo no se parece mucho al de hace treinta años en muchos aspectos, el mundo de dentro de otros tantos años será muy distinto, ya que los cambios se aceleran de forma geométrica, multiplicados de forma exponencial e impactando de lleno en la sociedad. Estamos a las puertas de la 5a Revolución Industrial y en plena Crisis del Covid-19, que marcará un antes y un después en la historia de la humanidad y en el que los datos se han afianzado como la nueva energía que mueve el mundo, si se me permite el símil ni se crean ni se destruyen, sólo se transforman y todo se convierte en datos: somos los datos que generamos.

Recientemente se ha publicado una conferencia que di en el TEDxUPValència en la que, precisamente, me preguntaba «¿La geografía del futuro depende de la tecnología?». Y en ésta me planteaba que, si queremos saber cómo será el futuro de la geografía, debíamos imaginar cómo sería la geografía del futuro. Para ello exploraba 10 tecnologías: datos geolocalizados, localización Inteligente, Inteligencia Artificial, blockchain, Internet de las Cosas, 5G, realidad aumentada, realidad virtual, robots, chatbots. La respuesta a la pregunta de cuál será la geografía del futuro que daba es que la base de la geografía sigue siendo la misma: los ríos, las montañas y los países, nuestro querido planeta tierra, pero el futuro de la geografía dependerá del equilibrio entre lo físico y lo digital, entre personas y robots, entre emociones y algoritmos.

Me gustaría acabar esta reflexión precisamente con la frase que cerraba mi conferencia y que resume muy bien la evolución de mi querida profesión: la tecnología dice que estamos hechos de bits, pero la geografía nos dice que estamos hechos de lugares.

El pasado Jueves 28 de mayo tuve el placer de participar en el webinar “Mapas, geografía informal y divulgación en red”, organizado por Kevin R. Wittmann (@kr_wittmann), moderado por Manel Alemany (@Cranemania) y junto a los divulgadores Jorge del Río (@orbemapa), Ana Rota (@letras_ciencia), Miguel García Álvarez (@Milhaud), Gonzalo Prieto (@geoinfinita)

Se trata de una iniciativa colaborativa, sin mas ambición que la de compartir experiencias en torno a los mapas, la geografía informal y la divulgación en red por parte de estos “activistas” de la geodivulgación en Internet. A algunos los conocía personalmente (Manel Alemany y Jorge del Río), con otros había colaborado online (Gonzalo Prieto) y al resto los seguía en Twitter con mucho interés (Ana Rot y Miguel García Álvarez), pero a todos nos une una pasión en común y creo que eso se transmitió en lo distendido de la charla.

Gracias al moderador logramos no hablar más de 5 min seguidos y que esta mesa redonda virtual fuera ágil y todos habláramos con un tiempo similar y aportáramos diversos puntos de vista que, aunque desde diversas disciplinas, al final derivaban en una misma forma de ver la divulgación en red.

A destacar el hilo de conversaciones que se generó en las redes sociales (alrededor del hashtag #geografíayredes), primero con el anuncio una semana atrás del webinar, durante el mismo en el chat el directo y, a posteriori, con toda la información y contenido que seguimos compartiendo encantados con aquellos interesados.

A continuación os dejo algunas respuestas a las preguntas que se nos plantearon y, al final del post, está el video del webinar para quien desee verlo. Muchas gracias a Kevin por “liarme” con estas cosas que me encantan, a mis compañeros por enseñarme tanto y hacerme partícipe de una comunidad de apasionados de los mapas y, sobre todo, a toda la gente que nos ha seguido y que nos ha animado a seguir divulgando en torno al mundo de los mapas y la geografía informal.

Presentación de los ponentes

Me llamo Gersón Beltrán, soy Geógrafo y me dedico a la Geolocalización, es lo que llamo mi Mundo Geo. Soy Doctor en Desarrollo Local y Territorio por la Universitat de València y trabajo como investigador, escritor, divulgador, formador a través de mi propia marca personal y como consultor en Play&go experience, una empresa española que conecta el mundo físico y online mediante la gamificación, la geolocalización y la realidad aumentada, obteniendo datos inteligentes para las organizaciones.

¿Por qué te apasionan los mapas? ¿Qué potencial les ves? ¿Cuándo surgió esa pasión?

Los mapas son el lenguaje natural del geógrafo que nos une con el entorno social y ambiental que nos rodea, pero también son una forma de expresión artística, una tecnología de información geográfica, un medio para encontrar nuestro lugar en el mundo.

El potencial que se le quiera dar, pero para mi el esencial es que permite contextualizarnos en el espacio a cualquier escala y en cualquier momento (dimensión espacio temporal), convierte la información geográfica en conocimiento y en inteligencia para tomar decisiones más racionales que nos ayuden a mejorar y transformar el mundo.

Supongo que como todos, de pequeño con los atlas de geografía y la bola del mundo, como dice Mafalda, viajando sin salir de casa, explorando y descubriendo que hay muchos países y fronteras, pero que al final hay un solo Planeta Tierra y una humanidad que lo habita, Gaia entiende de vida, no de fronteras

¿Cómo llegaste a la divulgación? ¿Te costó darle salida? ¿Qué herramientas usas para la divulgación geográfica y cuál es tu preferida?

Llegué a través de Internet y la tecnología, aunque llevo muchos años de formador y siempre me han dicho que soy muy didáctico a la hora de explicar las cosa (algo tendrá que ver que mis padres son ambos pedagogos), gracias a Internet entré en un nuevo mundo conectado donde comunicar mi percepción de la realidad como geógrafo, pero en un entorno digital.

Me costó sacarle rentabilidad, porque aquí se une la pasión y el dinero, la emoción y la razón, pero siempre he sido muy proactivo y he querido cumplir esa gran frase que dice que “eres lo que compartes”.

Herramientas todas, al final el contenido es siempre uno, lo que cambia es cómo comunicarlo: en conversaciones en Facebook, Twitter y Linkedin, en artículos en mi blog, en videos en Youtube, en Podcast en Spotify, en presentaciones en Slidehare, en imágenes en Pinterest e Instagram y en mapas online en cualquier plataforma.

¿Cómo has valorado/valoras la divulgación en red durante épocas como la que estamos pasando (cuarentena, COVID-19…)? ¿Qué proyectos de digitalización y archivos cartográficos utilizas y recomiendas?

Ahora mismo la divulgación es esencial, pero sobre todo hay que reivindicar a la ciencia, al conocimiento y al esfuerzo, como forma de combatir los bulos o fake news (o fake maps, que también los hay). El problema es que, como sigue habiendo una cierta desconexión entre la Universidad y la sociedad, se produce una paradoja inquietante: los que hacen ciencia de forma objetiva no lo comunican de forma didáctica y llegan a la ciudadanía y los que opinan de forma subjetiva tienen capacidad de llegar a mucha gente. Las personas no le preguntan la científico con más papers e indexaciones en revistas, sino a Google y al primer Youtuber que se posicione en su 1ª página.

No podría recomendar uno en concreto, hay tantos que uno se pierde, lo que si que recomiendo son dos cosas: lo esencial es saber hacer las preguntas adecuadas y conocer a los especialistas de cada cosa, no es cuestión de saber más que nadie, sino de qué cuestión me planteo y quién puede ayudarme a encontrar la información.

Datos geolocalizados, la moneda de la geotecnología es un artículo que ha sido publicado en el cuaderno del número 110 de la Revista Telos, de la Fundación Telefónica, dedicada a la Geotecnología. Hace unos meses vi un tweet en el que buscaban a investigadores sobre la temática de geotecnologías, alguien me citó por si me interesaba, el formato y contenidos de la Revista Telos me encantó y decidí elaborar una artículo que condensara mis últimas investigaciones en este ámbito. Desde aquí quiero agradecerles la oportunidad de participar junto a profesionales y permitirme compartir mi artículo en este blog, aunque os invito a leer toda la revista para tener una visión global de este nuevo y apasionante mundo en el que nos encontramos.

A continuación muestro el resumen del artículo y he incorporado el texto completo en su formato original, que se puede obtener en el siguiente enlace:

Extracto: Vivimos en la era de los datos y uno de los aspectos que más valor aportan a un dato es la variable espacial. La industria geoespacial crece cada día más gracias a las tecnología y los datos se han convertido en su moneda. Las personas los generan  al usar sus dispositivos móviles y las empresas y gobiernos los usan, lo que implica aspectos positivos, como la personalización de las experiencias, pero también negativos, afectando directamente a su privacidad.

Abstract:  We live in the age of data and one of the aspects that contribute the most value to a data is the spatial variable. The geospatial industry is growing every day thanks to technology and data have become its currency. People generate them by using their mobile devices and companies and governments use them, which implies positive aspects, such as the personalization of experiences, but also negatives, directly affecting their privacy.

Datos geolocalizados, la moneda de la geotecnologia from Gersón Beltran

La geografía es una ciencia viva y ha ido evolucionando a lo largo de la historia, siendo necesario conocer no sólo en qué momento se encuentra sino qué corrientes se desarrollan en la época actual y que, por tanto, aportan un valor y un conocimiento a la ciencia geográfica.

El análisis epistemológico de la geografía como ciencia ha sido estudiado por numerosos autores, desde la obra de Capel Sáez (1981) hasta artículos más recientes como el de Edin (2014) o Buzai (2014), en los que se reflexiona sobre cómo se ha desarrollado la ciencia geográfica.

A través de su evolución en el último siglo, se puede identificar el camino conceptual que ha seguido hasta el momento actual en el que se habla de la Geografía Global y de la Nueva Geografía (Neogeografía).

Todos ellos coinciden en afirmar que la geografía contemporánea nació con la ilustración y autores como Humbolt, Ritter y Ratzel entre otros (Edin, 2014). A partir de esta época numerosas corrientes han ido coexistiendo hasta llegar a la situación actual que se podría denominar de postmodernidad y cuyo comienzo, aunque no existe un consenso sobre el mismo, podría establecerse a finales del siglo pasado en 1989, con la caída del Muro de Berlín y todo lo que ello significó.

La evolución reciente de la geografía

La geografía global se ha desarrollado en los últimos años de forma cronológica en función de los cambios vinculados a las nuevas tecnologías y por tanto se pueden establecer una serie de etapas desde hace cincuenta años:

  • Una primera etapa (1964-1989), abarca desde la aparición del primer Sistema de Información Geográfica el año 1964 hasta la caída del muro de Berlín en 1989, en la que la geografía comienza a utilizar tecnologías de lo que se ha denominado la geografía automatizada, vinculada con el uso de ordenadores y de grandes volúmenes de información que permiten análisis espaciales complejos y multivariables.
  • Una segunda etapa (1989-1999), está vinculada con la Geografía Global a la que Buzai hace referencia cuando indica su impacto científico y que se desarrolla fundamentalmente en la década de los noventa del siglo pasado cuando a la evolución de la geografía automatizada y la generación del uso de los Sistemas de Información Geográfica se le une la aparición de Internet de forma global. Dentro del análisis de los cambios que ha producido Internet algunos autores habla de dos etapas diferenciadas, la aparición de Internet de forma global entre 1997 y 1999 y, posteriormente, la aparición de la web 2.0. en el año 2005 que permitía una bidireccionalidad (Capel, 2009) y por tanto se pueden establecer tres etapas más a partir de la aparición de Internet.
  • Una tercera etapa (1999-2005), aparece con el desarrollo de Internet y la capacidad de generar información que se distribuye de forma global por la red a los usuarios a través del ciberespacio. Esta etapa se sustenta en la geotecnoesfera y la geoinformación y coincide con la etapa denominada web 1.0. en la que existe una unidireccionalidad de la información.
  • La cuarta etapa (2006-2009), es la de la nueva geografía basada en la capacidad de generar y compartir información por parte del usuario, coincidiendo con la etapa de la web 2.0. basada en la bidireccionalidad de la información. Esta nueva geografía aparece con una nueva visión de la geografía con Google Maps y Google Earth y donde los usuarios participan de forma voluntaria en la información geográfica y donde aparece la geosemántica.
  • La quinta etapa (2009-2015), tiene que ver con la aparición de los medios sociales donde la participación de los usuarios es activa y los dispositivos móviles comenzarán a tener tanta importancia como para superar el uso de los ordenadores de sobremesa. Es en este momento cuando aparece el concepto de un mundo social, local y móvil (SoLoMo) y de la geolocalización social como herramienta de comunicación entre el mundo físico y el mundo digital.
  • La sexta etapa (2015-actualidad), en la que estamos inmersos y que tiene que ver con la inteligencia artificial, los nuevos sensores, los gadgets, la realidad virtual, la realidad aumentada, etc., básicamente en una integración total entre ambos mundos (físico y digital) y con la explosión del Internet de las cosas.

Investigaciones y conceptos alrededor de la nueva geografía

Bajo mi punto de vista, el geógrafo que más ha aportado a estos análisis ha sido Buzai (2015a), (2015b), (2014a), (2014b) (2014), (2015b), con investigaciones sobre la evolución del pensamiento geográfico hacia la Geografía Global y la Neogeografía. Pero además el concepto de neogeografía ha sido estudiado por otros autores como Hudson-Smith, Crooks, Gibin, Milton & Batty (2009), M. Goodchild (2009), Jiménez Chávez & Jiménez (2011), Elwood, Goodchild & Sui (2013), Leszczynski (2013), Cortizo (2015), Sendra (2015) o Balaguer Mora (2016). 

Así pues, se habla de diversos conceptos de esta geografía global, como la geografía digital (Hudson-Smith, 2008), de la geografía en red (Capel Sáez, 2009), de la sociedad de la geoinformación (Moreno, 2015), de la visión geográfica del ciberespacio (Barbachán, 2009), de la geografía colaborativa (Ruiz i Almar, 2010), de los geoportales (Hochsztain, Vázquez & Bernabé, 2012), de la geografía en la nube (Silva & Donert, 2015), de la geoinformación (Beltrán G, Del Río, J, 2018 y Díaz Díaz, 2010), de los mapas en Internet (Del Río, 2011) y de los datos espaciales (Del Río, 2015).

También se han producido interesantes aportaciones a esta nueva geografía desde la sociología, con investigaciones de Cerdá alrededor de la geosemántica, los mapas digitales y la sociedad a través del poder del sentido de lugar (Cerdá, 2015).

Esta nueva geografía ha permitido a su vez el desarrollo del concepto de geolocalización (Rodríguez Benito, 2010), basado en los denominados LBS o Local Based Services  (Junglas & Watson, 2008) y de geolocalización online y geolocalización social (Beltrán López, 2016), como parte de un entorno social, local y móvil (Beltrán López, 2012) en el que la interactividad de los dispositivos móviles geolocalizados conforma una nueva relación entre personas y cosas (Fombona Cadavieco, 2014) y que está derivando a un entorno donde lo local es substituido por el contexto (Buhalis & Foerste, 2015).

Otro aspecto derivado de la geolocalización es el desarrollo del geomarketing basado en las nuevas fuentes de información en turismo (Carlos, Palomares, Mínguez & Gutiérrez, 2014) o en la movilidad (Sanz de Castro, 2014),

El estado actual de la nueva geografía

Desde el punto de vista del paradigma de la geografía como ciencia contemporánea, algunos autores afirman que en estos momentos coexisten dos paradigmas de la geografía, el neopositivista y el historicista, que han producido una alternancia en el desarrollo de la ciencia geográfica en el último siglo de forma cíclica (Buzai, 2014b).

Dentro de estos grandes paradigmas se han desarrollado distintos enfoques de la geografía a través de distintas corrientes de pensamiento, pudiendo establecer una división entre los enfoques tradicionales (geografía general, geografía regional, anarquista, ecológica humana y cultural entre otros) y los enfoques actuales que surgen tras la segunda Guerra Mundial (cuantitativo, sistémico, cultural, de la percepción, radical, humanista, ambiental y automatizada).

Una de las corrientes más recientes en la que se podría adscribir esta investigación es esta última. Un primera cuestión es que no existe un consenso sobre el nombre que se le puede dar a esta geografía y, aunque no se refieren exactamente a los mismos aspectos se habla de muchos tipos de enfoques como la geografía automatizada (Edin, 2014), la geografía colaborativa (Ruiz i Almar, 2010), cibergeografía (Barbachán, 2009), geografía virtual (Hudson-Smith et al., 2009), geografía voluntaria (Bosque Sendra, 2015) o geoinformática (Buzai, 2014b).

Por tanto, nos encontramos en un momento fascinante en la historia de la ciencia geográfica, en la que una nueva geografía se abre paso para aportar valor en la sociedad, ofreciendo su capacidad de integración de otras disciplinas cuando se analiza el espacio y donde hemos de tener en cuenta que, no sólo se habla de espacio físico, sino de ciberespacio.

Sólo podremos analizar este momento con una perspectiva histórica, pero desde luego, el mundo actual sigue necesitando del análisis e interpretación de la geografía como una ciencia global.

Nota: este texto es una adaptación de un pequeño extracto de la Tesis Doctoral del autor sobre “Los municipios turísticos del interior de la Comunitat Valenciana en Internet”, donde analiza el ámbito de la ciencia geográfica en el que se inscribe esta investigación.

Citar este artículo: Beltrán López, G. 15/01/2019. “La nueva geografía” en gersonbeltran.com, (Consulta:15/01/2019]. Disponible en: https://gersonbeltran.com/2019/01/15/la-nueva-geografia-y-la-geografia-global/)

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La geolocalización como necesidad

La pirámide de Maslow, o jerarquía de las necesidades humanas, es una teoría psicológica propuesta por Abraham Maslow en 1943, en la que formula “una jerarquía de necesidades humanas y defiende que conforme se satisfacen las necesidades más básicas (parte inferior de la pirámide), los seres humanos desarrollan necesidades y deseos más elevados (parte superior de la pirámide)”. Así pues, en la parte inferior de la misma estarían las necesidades fisiológicas básicas, seguidas de la seguridad, la afiliación, el reconocimiento y la autorrealización.

La geolocalización como necesidad

Posteriormente, se ha desarrollado esta teoría aplicándolo al mundo digital identificando las herramientas y aplicaciones más utilizadas y dónde se distribuyen dentro de dicha pirámide, de manera que podemos encontrar el disponer de Wifi como una necesidad básica para el mundo digital o el disponer de un blog en WordPress como parte de la autorrealización.

La geolocalización como necesidad

 

Lejos de discutir la teoría de la pirámide de Maslow (que tiene sus críticas) y de discutir la adaptación al mundo digital (ya que lo que he leído no tiene un fundamento científico, sino pragmático), sí que me interesa relacionarlo con la geolocalización.

Esta reflexión no es nada nuevo, sino que surge de la lectura de un interesante documento de octubre del año 2010 denominado “La Geolocalización, Coordenadas hacia el Éxito: el potencial de la aplicación de una herramienta social de geolocalización en la comunicación institucional y corporativa”, de Elena Rodríguez Benito.

Cuando habla del porqué de la sociedad de la información, la autora plantea identificar cómo afecta la geolocalización social a la pirámide en el mundo digital a través de cada fase, basado en este documento me gustaría desarrollar mis reflexiones al respecto identificando cómo afecta la geolocalización a cada una de estas fases y las aplicaciones móviles y redes sociales implicadas en cada una de ellas:

Fisiología: la geolocalización deriva de la geografía, que a su vez es la ciencia que analiza la dimensión espacial del ser humano, su relación con el entorno. Se trata de la dimensión complementaria a la temporal y junto a la que cual es establece la relación del ser humano con el espacio que habita y el momento en que lo hace.

Entre las aplicaciones destacadas identificamos el tiempo, las de salud, de alojamiento (Airbnb), de restauración o la brújula del móvil. Todas ellas están relacionadas con la geolocalización: para saber el tiempo es necesario identificar dónde nos encontramos, cuando realizamos ejercicio lo hacemos en un lugar concreto, para alojarnos utilizamos aplicaciones online que nos muestran los alojamientos más cercanos y, desde luego, la brújula es la herramienta básica que identifica dónde estamos en relación a los cuatro puntos cardinales de nuestro entorno.

Seguridad: conocer el entorno en el que nos movemos nos da seguridad o, si se quiere, reduce nuestra incertidumbre. Si nos vamos muchos años atrás observamos que, en la Revolución Neolítica, el paso del nomadismo al sedentarismo tuvo mucho que ver con esto, con asentarnos en un territorio que conocíamos y reconocíamos, lo que nos permitió comenzar la domesticación de plantas y animales, los primeros asentamientos que derivarían en urbanos y la división del trabajo.

Las aplicaciones están relacionadas sobre todo con aspectos como la movilidad (Waze) y los mapas (Google Maps), es decir, la traslación del mapa al mundo digital, un mapa dinámico vinculado con nuestra posición GPS a través del móvil que nos sitúa en el espacio, relacionando el mundo offline con el mundo online. Podemos ver un lugar antes de estar allí gracias a Google Street View o a las fotos 360 y, una vez allí, reconocerlo. Igualmente podemos contextualizar dónde estamos al geolocalizarnos con el móvil, lo que nos sitúa en el espacio. Tal y como he comentado, ambos aspectos nos dan seguridad y reducen la incertidumbre.

Afiliación: el ser humano es social por naturaleza, de hecho, uno de los peores castigos en la sociedad griega era el ostracismo, que apartaba a una persona de su comunidad y, por tanto, le privaba del afecto de los suyos. Además, el sentimiento de pertenencia tiene que ver con la gente que nos rodea en un entorno dado.

Aquí es donde entran en escena las aplicaciones sociales (Facebook, Twitter, Youtube), aquellas en las que la gente se une a través de los medios sociales para generar redes digitales donde generan información, conversan y las comparten. Hoy en día no se entiende la vida social sin los medios sociales, de hecho, se les llama redes sociales (aunque es una mala traducción del inglés como bien dijeron Juan Sobejano y Johanna Cavalcanti) y se confunde el medio con el fin. Igualmente, tampoco se entienden las redes sociales sin la geolocalización, compartimos no sólo lo que hacemos y cuándo lo hacemos, sino desde dónde lo hacemos.

Reconocimiento: a todo el mundo le gusta destacar de alguna forma o ser reconocido, que otras personas lo valoren, lo que aumenta su autoestima y, en ocasiones, otorgan sentido a cómo viven en comunidad.

Los medios sociales han evolucionado de la fase anterior, de afiliación, a algunas en las que el reconocimiento es esencial, a modo de “likes” en redes como Instagram (algo que se ve muy claramente en el comportamiento de los jóvenes) o a modo de contactos en redes como Linkedin, que otorgan una posición en las relaciones digitales. La geolocalización es esencial porque el reconocimiento se da en una comunidad de usuarios que, en muchas ocasiones, tiene que ver con el lugar en el que vivimos o trabajamos. Aunque la globalización y la sociedad de la información hayan ampliado este ámbito, el lugar de pertenencia sigue siendo esencial para dicho reconocimiento.

Autorrealización: es la fase situada en la parte mas alta de la pirámide y a la que sólo se llega tras cubrir las fases anteriores. Es la satisfacción máxima en la que nuestra vida tiene coherencia entre la parte familiar, social y profesional y en la que sentimos que aportamos a la comunidad.

En el mundo digital tenemos la posibilidad de poner comentarios, opiniones o reseñas, de comentar en distintas plataformas qué nos ha parecido un producto o servicio y eso ayuda a los demás, de forma que es muy sencillo hacerlo. Aplicaciones como los blogs (WordPress), además, permiten disponer de una ventana al mundo donde expresarnos. La reputación online tiene que ver con elementos objetivos como las puntuaciones (las estrellas) y subjetivos como las opiniones (el texto) y casi siempre se utiliza sobre un producto o servicio que está en un lugar concreto y, para ello, la geolocalización es el elemento clave.

 

Así pues, la geolocalización no es sólo un concepto o una moda, es mucho más que eso, es una necesidad básica del ser humano porque afecta a las necesidades fisiológicas básicas, la seguridad, la afiliación, el reconocimiento y la autorrealización. En cada una de las fases de la pirámide de Maslow podemos identificar las herramientas que están directamente relacionadas con la geolocalización y que le dan sentido a nuestra vida física y digital, ya que, nos hacen encontrar nuestro lugar en el mundo.

 

Los geoportales como herramienta de información geográfica: los mapas turísticos de Peñíscola

Hace unos días publicaba un artículo sobre los blogs de información geográfica, escrito junto a Jorge del Río, de Orbemapa, en el XVIII Congreso de Tecnologías de la Información Geográfica: perspectivas multidisciplinares en la sociedad del conocimiento. 

En este mismo congreso también presenté otra comunicación, esta vez sobre un proyecto real ejecutado el pasado año en la localidad valenciana de Peñíscola y del que me siento especialmente orgulloso. Primero por haberlo hecho junto a mi amigo Agustín Arambul (@bulbulsuperbul) y que haya publicado un artículo científico. Segundo, por lograr desarrollar un proyecto de éxito y eficiente. Por éxito entendemos que se han cumplido las expectativas generadas y los objetivos planteados, por eficiente porque mostramos y demostramos que no es necesario gastar grandes cantidades de dinero en aparatosos y complejos Sistemas de Información Geográfica (SIG), en ocasiones menos es más y los más sencillo es lo más efectivo y eficiente.

Al igual que el pasado artículo está disponible en los medios científicos como Academia.edu y Research Gate para su descarga totalmente gratuita. A continuación os dejo el resumen, las conclusiones y agradecimientos del proyecto, así como el póster presentado.

Resumen:

Uno de los principales canales de distribución de la oferta turística de un destino es Internet y es esencial a la hora de hacer que un turista se decida a viajar en función de múltiples factores. Éste realiza varias fases en su proceso de viaje: desde la inspiración sobre dónde va a ir a viajar hasta realizarlo y compartir la experiencia en Internet. La fase esencial se encuentra en medio del proceso, en la decisión de compra del destino y de la experiencia. Los geoportales son herramientas de comunicación que permiten unir la oferta turística de un destino inteligente con el turista conectado.

El presente estudio se centra en la localidad castellonense de Peñíscola, que ofrece productos experienciales de turismo familiar y de cine, pero que no disponía de ningún mapa en la página web que localizara sus recursos de forma interactiva. El objetivo es mostrar cómo se ha aplicado la geolocalización al municipio, para que sus infraestructuras y recursos estén localizados y mostrar las experiencias turísticas a través de unos mapas online unidos a visitas virtuales en 360. Todo ello a través de tres elementos básicos de la experiencia turística: el storytelling, la creatividad y la inspiración 360.

La metodología para el desarrollo de un geoportal consta de cuatro fases: elaborar una estrategia seleccionando las experiencias a georreferenciar, una base de datos de los recursos y la información, una historia en torno a esas experiencias y, por último, un mapa que una las experiencias con las fotos 360 y los lugares donde se encuentran. Los resultados obtenidos han logrado miles de visualizaciones a cada uno de los mapas turísticos publicados.

Conclusiones

El presente proyecto, aplicado a la realidad turística de Peñíscola, muestra que los geoportales son una potente herramienta de información geográfica. Pero, además, se propone una nueva forma de visualizar los mismos. Como sitio web pensado para el acceso a la información geográfica, tradicionalmente, los geoportales se han desarrollado desde el punto de vista de la oferta, es decir, mostrando dicha información al usuario de una sola forma. Pero hoy en día, el turista es muy heterogéneo y usa estas herramientas en cualquier momento del proceso de viaje (antes, durante y después), así como en cualquier lugar (en el destino o fuera del mismo). El turista debe ser el elemento clave en el desarrollo del destino y, por tanto, hay que ofrecerle esta información geográfica de múltiples formas para que sea él quien la consuma de la manera que desee. De este modo, empatiza con el destino porque tiene la información que quiere, en el momento que quiere y desde el lugar que quiere, adaptándose a su realidad social, local y móvil. Además, todo ello pudiendo ser medido para comprobar la efectividad de las acciones.

En definitiva, un proyecto innovador, que aporta una nueva forma de ofrecer información geográfica del destino a través de un geoportal, compuesto a su vez de múltiples mapas turísticos en torno a dos experiencias concretas, Peñíscola familiar y de cine, desarrollando un proyecto turístico aplicado a un destino turístico inteligente.

Agradecimientos

Los autores quieren mostrar su agradecimiento al Ayuntamiento de Peñíscola y, en especial, a Laura Hidalgo y Belén Miguel por apostar por realizar proyectos de este tipo, pensando en la mejora de la estancia de los turistas en su localidad.

Comunicación de la industria geoespacial en Internet: los blogs de información geográfica

En el año 2012 publiqué una reseña en este mismo blog sobre el libro Mapas invisibles, del blog de información geográfica Orbemapa, que hablaba sobre el mundo de los mapas en Internet, pero bajo la perspectiva de la importancia del marketing. Esto supuso una innovación en su momento ya que nadie, al menos que yo conozca, había integrado estas dos disciplinas haciendo que sólo tuvieran sentido interrelacionadas: en la Era de Internet, la relevancia de los mapas viene dado por la relación entre la accesibilidad de los productores de dichos mapas y la popularidad otorgada por los consumidores, de manera que se aplicaban los principios del posicionamiento natural (SEO) y tenían todo el sentido de una forma completamente natural.

Hacía tiempo que seguía el blog Orbemapa por lo interesante y novedoso de sus contenidos y, tal y como cuento en el artículo referido, fue un placer encontrarme con este libro en la pantalla de mi móvil. Releyéndolo me encuentro con una frase premonitoria “algún día estas cosas se estudiarán en la Universidad”, seis años después de esta afirmación puedo afirmar que si se estudian en algunas universidades, aunque quizás no con la transversalidad necesaria, pero al menos ya no es una simple tendencia, sino una realidad innegable.

El 5 de julio del pasado año 2017 se celebró en valencia el I Encuentro Nacional de Geobloggers y desvirtualicé por primera vez al profesional que está detrás de Orbemapa. El primer saludo fue un choque de manos, pero tras el que había un gesto de admiración mutua por conocernos. Yo acababa de depositar mi Tesis Doctoral y estaba intentando reencontrar mi camino profesional, en el café pude hablar con él y me habló de la geocomunicación y cómo apreciaba mi trabajo, son esas pequeñas cosas de las que uno nunca dejará de estar agradecido, fue muy especial para mi recibir ese cariño profesional y una subida de autoestima.

Tras este encuentro tan especial (y al que debemos en gran parte este artículo, tal y como mostramos en los agradecimientos), volvimos a retomar el contacto y hablamos de colaborar. Normalmente cuando uno dice eso si, en menos de dos semanas, no ha habido contacto por alguna parte se queda en meras palabras. Pero este no fue el caso y surgió la oportunidad de elaborar un ambicioso capítulo para una publicación europea sobre el ámbito de la geografía informal, presentamos una propuesta y nos la aceptaron, trabajamos sobre Google Docs de forma colaborativa y, en estos momentos, está pendiente de revisión.

Paralelamente, se publicitó el XVIII Congreso de Tecnologías de Información Geográfica: perspectivas pluridisciplinares en la sociedad del conocimiento, de la Asociación de Geógrafos Españoles (AGE) , a celebrar entre los días 20-22 junio de 2018 en la Facultad de Geografía e Historia (Universitat de València). Volvimos a hablar y preparamos una comunicación sobre la “Comunicación de la industria geoespacial en Internet: los blogs de información geográfica”, en el que intentamos acercarnos a un tema tan apasionante para ambos y que resumimos en que lo que no se muestra no existe, es decir, la importancia de la comunicación y de los blogs como una herramienta de geografía informal muy presente en la blogosfera, pero poco estudiada de forma académica y formal.

Además, el Lunes 28 de mayo fui a Segovia por temas profesionales con Play&go experience y me acerqué a comer con Jorge a Valladolid, donde volvimos a reflexionar y plantear proyectos muy interesantes. Al final nos mueve la pasión por el mundo de los mapas, que de nuevo releoo en mi post de hace 6 años, donde concluyo que este libro es “Para todos ellos, para los estudiantes eternos, para los exploradores, para los amantes de las fronteras difuminadas, para los soñadores de mundos”. Me permito decir que este artículo que compartimos también es para ellos y que esta frase es extrapolable a todos los geobloggers.

A continuación, expongo el resumen del artículo que hemos publicado, las conclusiones a las que llegamos, los agradecimientos, los enlaces para su descarga en las plataformas académicas Research Gate y Academia.edu y, por último, la presentación que realizamos en el Congreso TIG.

Resumen

En la era de la información y la conectividad estamos asistiendo, en tiempo real, al nacimiento de una industria alrededor de los datos. Esta nueva industria, en la que los datos geográficos o espaciales son uno de sus principales protagonistas, se ha convertido rápidamente en un elemento estratégico clave en el desarrollo de personas, empresas, administraciones, universidades y territorios.

El presente artículo presentará el estado de la cuestión sobre geocomunicación e industria en esta materia, identificando qué medios sociales son los más utilizados por los profesionales de la industria geoespacial, cómo se conectan a través de hashtags específicos y cómo se relacionan en la red. Además, se mostrará el caso de éxito del I Encuentro Nacional de Geobloggers, que logró congregar en València el año 2017 a decenas de profesionales en un entorno físico en el que se debatió sobre la situación actual de la blogosfera.

Conclusiones

Hoy en día la comunicación es un elemento esencial para cualquier aspecto, lo que no se comunica no existe y esto se aplica también a todos los elementos de la industria geoespacial. Ciencia, universidad, y administración están descubriendo el potencial de la geocomunicación formando una red informal de divulgación en torno la tecnología geoespacial, con muchas sinergias en su objetivo: fomentar una actitud científico y tecnológica en la toma de decisiones.

Los esloganes de la industria, y los discursos de los blogs visibilizan algunos de los fenómenos que están sucediendo alrededor de los datos espaciales. Los blogs son herramientas de comunicación en la era de Internet que han permitido a profesionales de muy diversas disciplinas compartir sus investigaciones y reflexiones alrededor de la tecnología geoespacial.

Un ejemplo de esta actividad fue el I Encuentro Nacional de Geobloggers celebrado en València y que fue, en sí mismo, un ejemplo de la nueva geocomunicación y de cómo, de forma colaborativa, se puede tener un gran alcance en las ideas compartidas.

Agradecimientos

En primer lugar a los organizadores del XVIII Congreso de Tecnologías de Información Geográfica: perspectivas pluridisciplinares en la sociedad del conocimiento, mis compañeros de departamento de Geografía: Maria José López, Pilar Carmona, Julia Salom y Juan Miguel Albertos, que nos han permitido hacer esta aportación al mundo científico sobre los blogs de información geográfica, así como por el éxito obtenido en congreso.

En segundo lugar, a los impulsores del I Encuentro Nacional de Geobloggers: Miguel Ángel y Marta (Revista Mapping), Juan Toro y Roberto (Gis&Beers), por ser capaces de aunar a tantos profesionales de tantas disciplinas en torno a unas inquietudes comunes, así como a la E.T.S. Ingeniería Geodésica, cartográfica y Topográfica, por acogernos en su congreso y cedernos las instalaciones y el streaming. Por último, a todos los participantes de esta iniciativa, citados a lo largo de este artículo y a todos los participantes en torno al hasthtag #geobloggers, que son los verdaderos impulsores de un movimiento muy humilde, pero que será muy potente por la trascendencia de las ideas que contiene.

Artículo completo:

Research Gate

Academia.edu

Presentación: