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El futuro es un lugar es uno de los títulos que barajé para mi charla de TEDxUPValència y que, casualmente, escuché a posteriori en el ensayo general dentro del discurso de Antonio Rodriguez de las Heras, lo que me confirmó que no iba desencaminado en mis reflexiones cuando coincidía con alguien de su sabiduría.

Noticias que duelen en cualquier lugar

Hay veces en que las noticias se parecen más a las balas, te atraviesan sin que tengas tiempo de reaccionar y no las ves venir. El Viernes 5 de junio llegó al grupo de Whatsapp del #TEDxUPValència la terrible noticia:

“Familia, tengo una muy mala noticia para vosotros. Hoy somos uno menos en la familia de TEDxUPValencia, nos ha dejado Antonio Rodriguez de las Heras, víctima del COVID-19…”

Rápidamente pensé en mis últimas conversaciones con él, con cierto miedo me acerqué al whatsapp y busqué:

“Estimado Antonio, te adjunto mi última reflexión, donde tengo el placer de citarte, un fuerte abrazo y espero que estés bien y que te resulte interesante “Geografía de los balcones en tiempos de crisis Covid-19

Revisando este post encontré la cita que no recordaba del todo bien y me confirmó lo que puse, que ha sido una persona que me ha influenciado de manera notable desde que lo conocí.

“Hace unas semanas tuve el placer y el privilegio de conocer al catedrático de la Universidad Carlos III de Madrid Antonio Rodríguez de las Heras y, tanto sus reflexiones sobre la sociedad digital y el sentido del espacio en el Pais Retina, como su charla final del TEDxUPValència, me han impactado profundamente a la hora de hacer pública mis reflexiones sin buscar ningún pragmatismo o utilitarismo en las mismas”.

Lugares comunes

Y es que no hace tanto de eso. He de reconocer que no conocía a Antonio mucho antes de este año 2020. Cuando se hizo pública la lista de colaboradores de la 5ª edición del TEDxUPValència fui buscando a mis futuros compañeros y añadiéndolos a mis redes sociales para conocerlos. Las semanas posteriores me llegó un artículo escrito en El País Retina y lo leí, descubriendo una reflexiones que me hicieron pensar (para eso son reflexiones) y sentir (para eso son los escritores). Encontré lo que vulgarmente se llaman lugares comunes, es decir, aspectos del artículo en el que me encontraba muy identificado, sobre todo en las referencias al sentido del lugar en esta sociedad red y a la importancia del humanismo en esta sociedad tecnificada. Luego descubrí que también escribía en la Revista Telos, lo que me hizo mucha ilusión al saber que compartíamos algo en este lugar.

Al comentarlo con Belén Arrogante, licenciataria del TEDxUPVAlència, me habló maravillas de él y poco a poco fui siguiendo sus escritos, compartiéndolos e intercambiando mensajes con Antonio en Twitter y Linkedin sobre los mismos, lo que hizo que creciera mi curiosidad por conocerlo.

El día anterior al evento, en el ensayo general, se abrió la puerta y apareció un hombre mayor, pero no viejo. Se acercó hacia nosotros saludándonos uno a uno y, cuando nos encontramos, le miré fijamente a los ojos, le estreché la mano, le dije mi nombre e hizo una sonrisa de complicidad de quien desvirtualiza a alguien que no conoce físicamente, pero con quien ha conversado en la red.

Después de mi ensayo me felicitó y pasó a hacer el suyo: llenaba todo el escenario con su presencia y empezó a hablar de utopías y de la humanidad, ¿sabéis esa sensación cuando algo te absorbe y el mundo desaparece?: cuando besas a alguien por primera vez, cuando acabas una novela que te deja exhausto, cuando escuchas a tu músico favorito acariciar las teclas del piano, cuando un hijo te mira fijamente y sonríe…disfruté ese ensayo como algo mágico porque no sólo me metió en la historia que esta contando, sino que la hice mía y creí en su utopía, creí en su palabra, no desde la fe, sino desde la ciencia.

El futuro es un lugar

Al día siguiente se celebraba el evento y era consciente que el impacto no iba a ser el mismo, pero cuando algo se comparte crece y, en mi caso, tenía una ilusión enorme en que pudieran escucharlo en directo mis amigos Jordi y Juan, así como mi hijo mayor Hugo. De nuevo fue una actuación sublime, un cierre perfecto a una jornada intensa y el público estuvo varios minutos de pie aplaudiéndolo, ahora que lo pienso, quizás su última ovación, que triste y hermoso homenaje.

El futuro es un lugar 3

Estuvimos tomando algo al acabar el acto y me acerqué con mi hijo a saludarle y a presentárselo, quería que fuera consciente de que conocer en primera persona a alguien como Antonio es un privilegio. Estuvimos charlando, Hugo nos hizo unas fotos y Antonio se despidió porque al día siguiente tenía 5 horas de clase en Madrid. Días después hablamos por Whatsapp como he comentado y le envié por mail algunos materiales, a lo que me respondió (6 de marzo):

¡Qué estupendo regalo, querido amigo! Muchas gracias. Los leeré y escucharé con mucha atención e interés. Y seguro que habrá pronto ocasión de que charlemos sobre estos temas.

Un cordial abrazo

Antonio

El futuro es un lugar 2

Lugares inolvidables

Cuando me enteré de la noticia no lloré (tampoco habría pasado nada por hacerlo y contarlo), directamente puse a Leonard Cohen en Spotify, mi particular homenaje, ya que el día anterior de la charla compartí en el grupo el video de “Happens to the Heart”, del disco póstumo de este poeta y comentamos poco antes de las conferencias que esta maravilla de canción era un mantra muy relajante:

El Sábado por la mañana estaba dándole el biberón a mi hijo pequeño y de repente una lágrima bajó lentamente hacia mi mejilla, no estaba pensando en él, pero supongo que estaba esperando para bajar en algún momento hermoso y este fue uno de ellos. Esa noche me acosté pensando en él y se pasó por mis sueños a saludar, aunque, con algo de ironía, en el sueño no me conocía, pero fue una hermosa despedida el recordarlo al despertarme.

El fin de semana estuve viendo las múltiples muestras de afecto hacia Antonio en Internet, confirmando lo que me transmitió desde el primer momento, que era una persona que quería y que era querida, creo que al final nos queda eso.

He de volver a nombrar a Belén, sé que a ella le ha dolido especialmente, porque lo conocía hace mucho y lo quería hace más. Desde aquí me gustaría darte las gracias por habernos dado la oportunidad de conocerlo, él era un optimista convencido, me quedo con que su última actuación fue encima de ese escenario que ella imaginó y llenó de palabras y utopías alcanzadas. Igualmente lanzar un beso a mis compañeros de #TEDxUPValència con quienes compartí su compañía y enseñanzas.

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El futuro es un lugar

Dicen que cuando alguien se va queda un vacío enorme, en mi caso no lo siento así, porque tengo tanto que leer aún de él, que va a hacer que siga presente. La gente quiere ser de mayor Youtuber, futbolista o rico, yo pienso que de mayor me gustaría parecerme (en mi utopía particular) a Leonard Cohen, Horacio Capel o Antonio de las Heras: un anciano respetable, cariñoso, que transmite paz y serenidad con su experiencia y cuyas arrugas son como los surcos de los discos, una huella de su paso por la vida que, si se escucha con atención, suena a música, a poesía, a ciencia, a tecnología y, sobre todo, a humanidad.

Pensando en Antonio me vino a la cabeza “El rey se ha ido, pero no se ha olvidado”, la frase que cantaba Neil Young en su canción “Hey  hey, my my” de 1.979, la misma canción que citaría Kurt Cobain, de Nirvana, 15 años después, en 1.994 “Es mejor quemarse que oxidarse”, todo un homenaje al “no future” del movimiento punk. Siempre he sido un utópico, pero la vida me hizo práctico y algo más pesimista, escondiendo al neorromántico adolescente. Antonio nos habló de utopías, de lugares que alcanzar, de sueños, de futuro, de mirar siempre hacia delante, de dar, de compartir, de aprender, de la vida, al fin y al cabo, me reconcilió con muchos ideales que tenía escondidos, aunque nunca perdidos.

Gracias Antonio, lo nuestro fue breve, pero intenso, tan intenso que nunca podré olvidar a ese adorable profesor que nunca me dio clase, pero que me confirmó lo que siempre había sospechado: que el futuro es el lugar al que nos dirigimos.

Nos veremos en algún lugar del futuro: en el País de Nunca Jamás, en el País de las Maravillas, en Cicely, el pueblo utópico de Doctor en Alaska, en el País de los sueños del grupo 713avo Amor, en la isla de Tomás Moro, en la geografía del futuro, en cualquier lugar donde la utopía se alimente de la fantasía para soñar, como tú nos enseñaste, en un mundo mejor.

Bonus track:

Utopías: para salir del presente | Antonio Rodriguez de las Heras | TEDxUPValència

“Con frecuencia las utopías se consideran ensoñaciones, propuestas irrealizables, incluso engaños, pero y ¿si fueran necesarias para salir del presente para tener una actitud crítica y una motivación creativa para remover lo establecido? Las utopías reflejan la manera en que nos situamos en el tiempo, cómo interpretamos el futuro, el presente y el pasado. Hoy se atiende más a las distopías que a las utopías, ¿por qué?”

El pasado Jueves 28 de mayo tuve el placer de participar en el webinar “Mapas, geografía informal y divulgación en red”, organizado por Kevin R. Wittmann (@kr_wittmann), moderado por Manel Alemany (@Cranemania) y junto a los divulgadores Jorge del Río (@orbemapa), Ana Rota (@letras_ciencia), Miguel García Álvarez (@Milhaud), Gonzalo Prieto (@geoinfinita)

Se trata de una iniciativa colaborativa, sin mas ambición que la de compartir experiencias en torno a los mapas, la geografía informal y la divulgación en red por parte de estos “activistas” de la geodivulgación en Internet. A algunos los conocía personalmente (Manel Alemany y Jorge del Río), con otros había colaborado online (Gonzalo Prieto) y al resto los seguía en Twitter con mucho interés (Ana Rot y Miguel García Álvarez), pero a todos nos une una pasión en común y creo que eso se transmitió en lo distendido de la charla.

Gracias al moderador logramos no hablar más de 5 min seguidos y que esta mesa redonda virtual fuera ágil y todos habláramos con un tiempo similar y aportáramos diversos puntos de vista que, aunque desde diversas disciplinas, al final derivaban en una misma forma de ver la divulgación en red.

A destacar el hilo de conversaciones que se generó en las redes sociales (alrededor del hashtag #geografíayredes), primero con el anuncio una semana atrás del webinar, durante el mismo en el chat el directo y, a posteriori, con toda la información y contenido que seguimos compartiendo encantados con aquellos interesados.

A continuación os dejo algunas respuestas a las preguntas que se nos plantearon y, al final del post, está el video del webinar para quien desee verlo. Muchas gracias a Kevin por “liarme” con estas cosas que me encantan, a mis compañeros por enseñarme tanto y hacerme partícipe de una comunidad de apasionados de los mapas y, sobre todo, a toda la gente que nos ha seguido y que nos ha animado a seguir divulgando en torno al mundo de los mapas y la geografía informal.

Presentación de los ponentes

Me llamo Gersón Beltrán, soy Geógrafo y me dedico a la Geolocalización, es lo que llamo mi Mundo Geo. Soy Doctor en Desarrollo Local y Territorio por la Universitat de València y trabajo como investigador, escritor, divulgador, formador a través de mi propia marca personal y como consultor en Play&go experience, una empresa española que conecta el mundo físico y online mediante la gamificación, la geolocalización y la realidad aumentada, obteniendo datos inteligentes para las organizaciones.

¿Por qué te apasionan los mapas? ¿Qué potencial les ves? ¿Cuándo surgió esa pasión?

Los mapas son el lenguaje natural del geógrafo que nos une con el entorno social y ambiental que nos rodea, pero también son una forma de expresión artística, una tecnología de información geográfica, un medio para encontrar nuestro lugar en el mundo.

El potencial que se le quiera dar, pero para mi el esencial es que permite contextualizarnos en el espacio a cualquier escala y en cualquier momento (dimensión espacio temporal), convierte la información geográfica en conocimiento y en inteligencia para tomar decisiones más racionales que nos ayuden a mejorar y transformar el mundo.

Supongo que como todos, de pequeño con los atlas de geografía y la bola del mundo, como dice Mafalda, viajando sin salir de casa, explorando y descubriendo que hay muchos países y fronteras, pero que al final hay un solo Planeta Tierra y una humanidad que lo habita, Gaia entiende de vida, no de fronteras

¿Cómo llegaste a la divulgación? ¿Te costó darle salida? ¿Qué herramientas usas para la divulgación geográfica y cuál es tu preferida?

Llegué a través de Internet y la tecnología, aunque llevo muchos años de formador y siempre me han dicho que soy muy didáctico a la hora de explicar las cosa (algo tendrá que ver que mis padres son ambos pedagogos), gracias a Internet entré en un nuevo mundo conectado donde comunicar mi percepción de la realidad como geógrafo, pero en un entorno digital.

Me costó sacarle rentabilidad, porque aquí se une la pasión y el dinero, la emoción y la razón, pero siempre he sido muy proactivo y he querido cumplir esa gran frase que dice que “eres lo que compartes”.

Herramientas todas, al final el contenido es siempre uno, lo que cambia es cómo comunicarlo: en conversaciones en Facebook, Twitter y Linkedin, en artículos en mi blog, en videos en Youtube, en Podcast en Spotify, en presentaciones en Slidehare, en imágenes en Pinterest e Instagram y en mapas online en cualquier plataforma.

¿Cómo has valorado/valoras la divulgación en red durante épocas como la que estamos pasando (cuarentena, COVID-19…)? ¿Qué proyectos de digitalización y archivos cartográficos utilizas y recomiendas?

Ahora mismo la divulgación es esencial, pero sobre todo hay que reivindicar a la ciencia, al conocimiento y al esfuerzo, como forma de combatir los bulos o fake news (o fake maps, que también los hay). El problema es que, como sigue habiendo una cierta desconexión entre la Universidad y la sociedad, se produce una paradoja inquietante: los que hacen ciencia de forma objetiva no lo comunican de forma didáctica y llegan a la ciudadanía y los que opinan de forma subjetiva tienen capacidad de llegar a mucha gente. Las personas no le preguntan la científico con más papers e indexaciones en revistas, sino a Google y al primer Youtuber que se posicione en su 1ª página.

No podría recomendar uno en concreto, hay tantos que uno se pierde, lo que si que recomiendo son dos cosas: lo esencial es saber hacer las preguntas adecuadas y conocer a los especialistas de cada cosa, no es cuestión de saber más que nadie, sino de qué cuestión me planteo y quién puede ayudarme a encontrar la información.

Por qué me gustan los mapas

Escribir un artículo de divulgación requiere tiempo y dedicación, pero, en ocasiones, me gusta escribir sobre cosas que me apetece contar, sin más pretensión que aportar mi visión sobre algún aspecto de mi vida profesional. La semana pasada estuve casi todo el día trabajando con unos mapas y, por la noche, me vino esta reflexión a la cabeza que quería compartir con quién la quiera leer.

Me gustan los mapas, aunque, como geógrafo, he de decir que no nos dedicamos sólo a hacer mapas, en realidad, para nosotros, son una herramienta de trabajo como puede ser la estadística, no son un fin en sí mismo. También es cierto que son una herramienta de comunicación en dos aspectos: en primer lugar, permiten mostrar de una forma muy visual y sencilla un trabajo geográfico complejo y, en segundo lugar, son la herramienta que une a las personas con el espacio en el que se mueven. Luego están los mapas como elemento artístico que también nos suele fascinar a los geógrafos, desde los primeros mapas sobre piedras hasta los mapas online que llevamos en los bolsillos dentro del móvil.

Pero mi reflexión no iba por aquí, cada vez estoy más pensativo (creo que se nota en mis últimas publicaciones) y más convencido de que no hay que buscar respuestas, sino saber formular bien las preguntas. Aunque no me dedico a hacer mapas, de vez en cuando “juego” con algunos mapas online, sin saber programar ni ser un experto en cartografía si que es verdad que tengo los fundamentos básicos que aprendí con los Sistemas de Información Geográfica (SIG) y que me sirven de base para muchos proyectos, tal y como le dije a una profesional en Linkedin, veo la vida en capas de información.

Un mapa es mucho más que una representación de la realidad, es todo un proceso en el que se ha de identificar qué se quiere mostrar, obtener la información de la realidad digitalizada (o digitalizarla, en su caso), organizar dicha información, gestionarla y analizarla para obtener información relevante y, finalmente, mostrarla de la mejor forma posible centrándose en lo importante y teniendo en cuenta el diseño y la usabilidad. Al final, un mapa es en sí mismo un sistema abierto, con una serie de entradas (inputs) de información geolocalizada, una gestión de ésta mediante las matemáticas y una salida gráfica (output).

Volviendo al comienzo del post, ayer me di cuenta que, lo me gusta de los mapas es que generan preguntas de forma constante, me hacen pensar, provocan curiosidad e interés por obtener respuestas. Pienso en qué variables son mejores para utilizar, como puedo cruzar esas variables con otras, interpretar los resultados, plasmarlo de una forma útil para que lo pueda interpretar cualquier persona. Porque los mapas son un lenguaje en sí mismo, como la música, como las matemáticas, como la pintura.

Además, en muchas ocasiones uno se encuentra con problemas que no sabe resolver y se hace preguntas de por qué sucede esto o aquello, investiga cómo se podría solucionar y, si lo logra, qué sacrificios debe hacer el mapa, porque no siempre se puede mostrar lo que uno quiere. Y así pasa el tiempo, mucho tiempo, cruzando capas de información, cambiando colores, probando soluciones, borrando, rehaciendo, creando.

Me gustan los mapas porque me cuentan historias, me permiten hablar con quien los lee sin estar presente, puedo ser tan atrevido como para intentar predecir el futuro, reducen la realidad a lo realmente esencial que pueda ser plasmado y, al fin y al cabo, nos permiten encontrar nuestro lugar en el mundo.

La geolocalización como necesidad

La pirámide de Maslow, o jerarquía de las necesidades humanas, es una teoría psicológica propuesta por Abraham Maslow en 1943, en la que formula “una jerarquía de necesidades humanas y defiende que conforme se satisfacen las necesidades más básicas (parte inferior de la pirámide), los seres humanos desarrollan necesidades y deseos más elevados (parte superior de la pirámide)”. Así pues, en la parte inferior de la misma estarían las necesidades fisiológicas básicas, seguidas de la seguridad, la afiliación, el reconocimiento y la autorrealización.

La geolocalización como necesidad

Posteriormente, se ha desarrollado esta teoría aplicándolo al mundo digital identificando las herramientas y aplicaciones más utilizadas y dónde se distribuyen dentro de dicha pirámide, de manera que podemos encontrar el disponer de Wifi como una necesidad básica para el mundo digital o el disponer de un blog en WordPress como parte de la autorrealización.

La geolocalización como necesidad

 

Lejos de discutir la teoría de la pirámide de Maslow (que tiene sus críticas) y de discutir la adaptación al mundo digital (ya que lo que he leído no tiene un fundamento científico, sino pragmático), sí que me interesa relacionarlo con la geolocalización.

Esta reflexión no es nada nuevo, sino que surge de la lectura de un interesante documento de octubre del año 2010 denominado “La Geolocalización, Coordenadas hacia el Éxito: el potencial de la aplicación de una herramienta social de geolocalización en la comunicación institucional y corporativa”, de Elena Rodríguez Benito.

Cuando habla del porqué de la sociedad de la información, la autora plantea identificar cómo afecta la geolocalización social a la pirámide en el mundo digital a través de cada fase, basado en este documento me gustaría desarrollar mis reflexiones al respecto identificando cómo afecta la geolocalización a cada una de estas fases y las aplicaciones móviles y redes sociales implicadas en cada una de ellas:

Fisiología: la geolocalización deriva de la geografía, que a su vez es la ciencia que analiza la dimensión espacial del ser humano, su relación con el entorno. Se trata de la dimensión complementaria a la temporal y junto a la que cual es establece la relación del ser humano con el espacio que habita y el momento en que lo hace.

Entre las aplicaciones destacadas identificamos el tiempo, las de salud, de alojamiento (Airbnb), de restauración o la brújula del móvil. Todas ellas están relacionadas con la geolocalización: para saber el tiempo es necesario identificar dónde nos encontramos, cuando realizamos ejercicio lo hacemos en un lugar concreto, para alojarnos utilizamos aplicaciones online que nos muestran los alojamientos más cercanos y, desde luego, la brújula es la herramienta básica que identifica dónde estamos en relación a los cuatro puntos cardinales de nuestro entorno.

Seguridad: conocer el entorno en el que nos movemos nos da seguridad o, si se quiere, reduce nuestra incertidumbre. Si nos vamos muchos años atrás observamos que, en la Revolución Neolítica, el paso del nomadismo al sedentarismo tuvo mucho que ver con esto, con asentarnos en un territorio que conocíamos y reconocíamos, lo que nos permitió comenzar la domesticación de plantas y animales, los primeros asentamientos que derivarían en urbanos y la división del trabajo.

Las aplicaciones están relacionadas sobre todo con aspectos como la movilidad (Waze) y los mapas (Google Maps), es decir, la traslación del mapa al mundo digital, un mapa dinámico vinculado con nuestra posición GPS a través del móvil que nos sitúa en el espacio, relacionando el mundo offline con el mundo online. Podemos ver un lugar antes de estar allí gracias a Google Street View o a las fotos 360 y, una vez allí, reconocerlo. Igualmente podemos contextualizar dónde estamos al geolocalizarnos con el móvil, lo que nos sitúa en el espacio. Tal y como he comentado, ambos aspectos nos dan seguridad y reducen la incertidumbre.

Afiliación: el ser humano es social por naturaleza, de hecho, uno de los peores castigos en la sociedad griega era el ostracismo, que apartaba a una persona de su comunidad y, por tanto, le privaba del afecto de los suyos. Además, el sentimiento de pertenencia tiene que ver con la gente que nos rodea en un entorno dado.

Aquí es donde entran en escena las aplicaciones sociales (Facebook, Twitter, Youtube), aquellas en las que la gente se une a través de los medios sociales para generar redes digitales donde generan información, conversan y las comparten. Hoy en día no se entiende la vida social sin los medios sociales, de hecho, se les llama redes sociales (aunque es una mala traducción del inglés como bien dijeron Juan Sobejano y Johanna Cavalcanti) y se confunde el medio con el fin. Igualmente, tampoco se entienden las redes sociales sin la geolocalización, compartimos no sólo lo que hacemos y cuándo lo hacemos, sino desde dónde lo hacemos.

Reconocimiento: a todo el mundo le gusta destacar de alguna forma o ser reconocido, que otras personas lo valoren, lo que aumenta su autoestima y, en ocasiones, otorgan sentido a cómo viven en comunidad.

Los medios sociales han evolucionado de la fase anterior, de afiliación, a algunas en las que el reconocimiento es esencial, a modo de “likes” en redes como Instagram (algo que se ve muy claramente en el comportamiento de los jóvenes) o a modo de contactos en redes como Linkedin, que otorgan una posición en las relaciones digitales. La geolocalización es esencial porque el reconocimiento se da en una comunidad de usuarios que, en muchas ocasiones, tiene que ver con el lugar en el que vivimos o trabajamos. Aunque la globalización y la sociedad de la información hayan ampliado este ámbito, el lugar de pertenencia sigue siendo esencial para dicho reconocimiento.

Autorrealización: es la fase situada en la parte mas alta de la pirámide y a la que sólo se llega tras cubrir las fases anteriores. Es la satisfacción máxima en la que nuestra vida tiene coherencia entre la parte familiar, social y profesional y en la que sentimos que aportamos a la comunidad.

En el mundo digital tenemos la posibilidad de poner comentarios, opiniones o reseñas, de comentar en distintas plataformas qué nos ha parecido un producto o servicio y eso ayuda a los demás, de forma que es muy sencillo hacerlo. Aplicaciones como los blogs (WordPress), además, permiten disponer de una ventana al mundo donde expresarnos. La reputación online tiene que ver con elementos objetivos como las puntuaciones (las estrellas) y subjetivos como las opiniones (el texto) y casi siempre se utiliza sobre un producto o servicio que está en un lugar concreto y, para ello, la geolocalización es el elemento clave.

 

Así pues, la geolocalización no es sólo un concepto o una moda, es mucho más que eso, es una necesidad básica del ser humano porque afecta a las necesidades fisiológicas básicas, la seguridad, la afiliación, el reconocimiento y la autorrealización. En cada una de las fases de la pirámide de Maslow podemos identificar las herramientas que están directamente relacionadas con la geolocalización y que le dan sentido a nuestra vida física y digital, ya que, nos hacen encontrar nuestro lugar en el mundo.

 

Los amigos del mapa

Los mapas son herramientas que siempre han fascinado a muchas personas y que muchos han convertido en parte esencial de su profesión: diversos estudios distintos pero complementarios como la geografía, geomática y la geodesia, la topografía, la cartografía, etc, elaboran, diseñan, comparten y analizan los mapas como una forma de representación física de la realidad.

Además, tras la llegada de la informática e Internet a nuestras vidas, se han amplificado las herramientas y se habla de mapas online, de la infraestructura de datos espaciales (IDEs), de la geolocalización, del geomarketing, etc, pero siempre con tres letras en común que nos ayudan a configurar los mapas: x,y,z (longitud, latitud y altura).

Según la RAE, amigo/a se define como “que gusta mucho de algo”, en nuestro caso, ese algo son los mapas, que este mismo diccionario define como “representación geográfica de la Tierra o parte de ella en una superficie plana”. Los amigos del mapa son una comunidad de profesionales a los que les fascinan los mapas y, por tanto, todo tipo de formas de presentación geográfica de la Tierra. No son una empresa, no son una universidad, no son una asociación, simplemente profesional y aficionada con estas fascinantes herramientas que son los mapas.

Se trata pues, de un grupo de personas que se reúnen alrededor de su pasión, conscientes de que las fronteras profesionales se han desdibujado y de que no existe la profesión del futuro, sino el profesional del futuroAmigos del mapa, de momento, es un espacio de encuentro de profesionales y aficionados a la cartografía, la geomática, la geografía, la topografía, etc, que se reúnen en elAteneo Mercantil de València,. Un espacio donde el último Lunes de cada mes, un profesional vinculado al mundo de los mapas, ofrece una conferencia y se genera un debate posterior sobre la misma entre los asistentes.

Este proyecto comenzó en el año 2016, pero fue el 26 de septiembre cuando se pudo comenzar a grabar las sesiones para, posteriormente, compartirlas en Internet, de manera que, en estos momentos, se puede disfrutar de diez conferencias de forma gratuita, colgadas en Internet y al alcance de todos.

No hemos hablado de cómo surge esta iniciativa, sabemos de qué se trata, dónde y cuándo se desarrolla, pero ¿cómo surge?, ¿quién la crea?. En este caso la respuesta tiene nombre y apellidos y es el de Emilio Forcén que, en este contexto, podríamos definir como el amigo del mapa.

Emilio es un gran profesional de la cartografía desde hace muchos años y su trabajo más conocido/reconocido fue el de Director del Instituto Cartográfico Valenciano (ICV) durante muchos años. Sé que no le gusta nada que le alaben en público y tiene la suficiente humildad como para saber ceder el protagonismo a la gente que tiene al lado, pero por eso mismo quiero hablar aquí de él, porque lo aprecio mucho, lo respeto y, sobre todo, lo admiro.

Para ello he de volver la vista atrás, bastante más, al 26 de octubre de 2011, fecha en que se celebraron las I Jornadas de Geografía 3.0.: la nueva geografía en Internet en la Universidad de Alicante. Cuando Miguel Febles y yo pensamos en esa jornada quisimos, de alguna forma, ser pioneros en estos análisis desde un ámbito más profesional que universitario y, aunque no tuvo una repercusión espectacular, tuvo unos invitados de lujo, empezando por D. Horacio Capel y todos los profesionales que siguieron su ponencia inaugural.

En dichas jornadas el geógrafo Alfredo Ramón invitó a dar una ponencia al entonces director del Instituto Cartográfico Valenciano (ICV), Emilio Forcén. No sólo la dio con esa facilidad que tiene en explicar de forma sencilla cosas que tienen un trasfondo mucho más complejo, sino que vino acompañado de Laura Cabezudo y ambos, a punto de irse, se dieron la vuelta y decidieron quedarse al resto de la jornada y a comer.

Ese fue un punto de inflexión para mí, ya que acabé colaborando con el ICV en el desarrollo de un plan estratégico de presencia online y dinamizando los medios sociales de esta institución durante muchos años, un tiempo en el que pude trabajar con grandes profesionales y con algunos, como Alfonso Moya, tengo el placer de seguir haciéndolo periódicamente.

La primera vez que me contrató me lo dijo claramente “somos un organismo que ofrecemos información muy técnica y precisa al 5% de la población valenciana, yo quiero llegar al otro 95%”. Esa frase tiene muchas más implicaciones de lo que parece, significa ser consciente de que los mapas ya no pertenecen a nadie, que son de todos, que la cartografía profesional ha dado paso a la neogeografía, en el que cualquier puede hacer un mapa, en el paso de la escala al zoom, en el impacto para la sociedad que tienen los mapas online y, sobre todo, en la necesidad de las organizaciones públicas y privadas de adaptarse a estos cambios.

No se trata de ofrecer lo que uno considera que es lo mejor, sino de empatizar con los usuarios y ofrecerles lo que estos necesitan, porque, en caso contrario, los usuarios lo conseguirán por sus medios. En ocasiones se necesita una precisión milimétrica en un mapa, pero en otras ocasiones simplemente se necesita una representación espacial en la nube. Los mapas se siguen creando con capas, pero ahora se muestran por temas, ya no atienden tan sólo a aspectos generales, sino a cuestiones puntuales, solucionando problemas concretos de la sociedad.

Durante los últimos años he intentado reflexionar sobre todos estos cambios y condensarlos en algunas conferencias haciéndolos accesibles al público: en el año 2016 desarrollé algunos aspectos en mi conferencia de Ignite 12 “Sin la geografía no estás en ningún sitio”.

y el año pasado en mi conferencia de TEDxAlcoi “Los nuevos mapas: todo sucede en algún lugar”.

En medio de ambas conferencias, Emilio se puso en contacto conmigo y me pidió que diera una conferencia sobre “Geolocalización online en un mundo social, local y móvil” en el Ateneo de Valencia para los “Amigos del mapa”. Así lo hice y, gracias a este video, contactó conmigo el fundador de la empresa en la que trabajo actualmente: Play&go experience, una historia que ya conté en este mismo blog.

Él siempre ha creído en los medios sociales como herramienta de comunicación y, por ello, creó un grupo de Whatsapp para difundir estas conferencias y donde se han ido generando interesantes debates entre un nutrido grupo de profesionales que crece día a día. Muchas veces hemos comentado la necesidad de ampliar este debate en Internet, sobre todo relacionado con la formación reglada y sus dificultades para adaptarse a este mundo tan líquido (citando al gran Bauman), donde la sociedad avanza mucho más rápido que la legislación y las instituciones, produciendo una distorsión en la comunicación (ruido) que puede derivar en ruptura si no somos capaces de ajustar la oferta y la demanda.

De hecho, el tema de la geocomunicación ha sido objeto de mis últimas investigaciones con Jorge del Río, responsable del magnífico blog Orbe Mapa, y cuyos resultados saldrán en unos meses presentados y publicados en el mundo académico. Además, hace unos meses se celebró en València en I Encuentro Nacional de Geobloggers, donde un grupo de profesionales nos unimos para reflexionar sobre todos estos aspectos y compartir nuestras experiencias en la red, llegando a similares conclusiones (Miguel Ángel, Marta, Juan y Roberto se sentirán muy identificados con estas reflexiones, ya que son activistas del mundo geo).

Por tanto, desde amigos del mapa hemos dado un paso para ampliar nuestro ámbito de encuentro, superando todo tipo de fronteras, haciendo que ese espacio de reflexión se traslade de forma natural a los medios sociales, de manera que ya tenemos presencia a través del blog Los amigos del mapa  (de momento abierto aunque sin contenido), así como en Facebook, Twitter e Instagram y donde os invitamos a uniros y a seguirnos, pero sobre todo a aportar y compartir alrededor del hasthtag #amigosdelmapa.

Además, se ha creado un logotipo por parte de mi amigo y socio en Marketingeo, Agustín Arambul, donde se representa el espíritu de esta comunidad con un marcador de geolocalización (el símbolo más utilizado en los mapas online) en tres dimensiones (lo que representa las coordenadas x,y,z), en movimiento (lo que representa el dinamismo, no está apoyado sobre el mapa, sino en el aire porque todo cambia), con un color marrón, que es el color de la Tierra (objeto de representación del mapa) y con un icono de un personaje con gafas (que representan el estudio, el análisis, la formación), que puede verse en femenino o en masculino, que además está  con la boca abierta, porque nuestro objetivo es la comunicación y sonriendo, porque somos amigos del mapa y, aunque los planteamientos que hacemos son serios y profesionales, el espíritu que hay detrás es el de disfrutar de nuestra pasión por los mapas como amigos, con una sonrisa.

Bienvenidos a la comunidad de amigos del mapa, un espacio de encuentro de los amigos del mapa, profesionales y aficionados de la cartografía, la geomática, la geografía y la topografía #amigosdelmapa

El futuro de los mapas

El futuro de los mapas depende del momento en que nos planteemos esta cuestión. La nueva geografía de los años ochenta no tiene nada que ver con la nueva geografia del siglo XXI. Todo cambia y a una velocidad vertiginosa, podríamos aplicar la Ley de Moore a cualquier disciplina y profesión, ya que los cambios se suceden casi de forma exponencial.

En este sentido realicé una reflexión sobre los nuevos mapas online y cómo se diferencian de los mapas que estudié hace tan sólo dos décadas. Este artículo se llama el futuro de los mapas porque, en estos momentos, estos nuevos mapas conviven con los tradicionales (tanto en la formación universitaria como en algunos usos como el turismo, por ejemplo).

Como dice Bob Dylan en The times they are a-changing “As the present now
Will later be past” (el presente ahora será pasado después), por tanto no podemos conocer el futuro de los mapas pero podemos observar de dónde venimos (el pasado), dónde estamos (presente) y así averiguar hacia dónde vamos (futuro).

El pasado 3 de marzo de este año 2017 tuve el honor de dar mi primera conferencia TEDx en e TEDXAlcoi “Los nuevos mapas: todo sucede en algún lugar”. De mi experiencia hablé en mi post “Mi experiencia en TEDxAlcoi 2017“ y el resultado está publicado tanto en video en el canal oficial de TEDx como en pdf en Slideshare.

Fue un arduo trabajo que me llevó meses y donde intenté “jugar” con contrarios, es decir, confrontar ideas (en ocasiones forzándolo porque no siempre hay blancos y negros) para entender cómo han cambiado los mapas que conocíamos antes y después de Internet.

Por ello quiero compartir el texto íntegro de mi presentación, no se trata de un artículo científico ni divulgativo, sino de un guión con el texto que, más o menos, reproduje en mi conferencia. Antes del mismo pongo una breve introducción:

¿Alguien no ha utilizado un mapa en su vida? Todos hemos usado un mapa alguna vez porque todo sucede en algún lugar. Pero el mundo ha cambiado, con Internet hay una nueva forma de representar el mundo y los nuevos mapas son muy distintos a los de hace veinte años. Hoy en día los mapas se hacen en 3D, con imágenes de satélite, en 360 grados, con realidad aumentada, con realidad virtual y se pueden consultar en las tablets, en el móvil, en los relojes inteligentes, en pulseras, en gafas, en hologramas, etc. Ya no existe un mapa general que lo explique todo, ahora hora cada persona, al igual que construye su propia realidad, dispone de su propio mapa, personalizado e individual. En esta conferencia vamos a ver las diferencias entre los mapas de antes y los mapas de ahora que nos muestran cuál es nuestro lugar en el mundo.

Los nuevos mapas: todo sucede en algún lugar

LIBROS/MAPAS: ¿Conocéis al principito? Es ese chaval que va danzando por los planetas y cuando llega al sexto planeta estaba habitado por un geógrafo rodeado de mapas y libros, como yo de pequeño, era mi forma de viajar con la imaginación sin salir de casa. ¿Alguien no ha utilizado un mapa en su vida? Todos hemos usado un mapa alguna vez porque todo sucede en algún lugar, nos movemos entre dos dimensiones: el tiempo y el espacio, de hecho hay gente que no sabe ni dónde está ni hacia dónde va 😉

ANTIGUO/NUEVO: el mundo ha cambiado, hay herramientas que ya no sirven, un mapa en papel es romántico y hermoso pero no podemos navegar con él por el océano de Internet, no podemos usar viejos mapas para explorar un nuevo mundo. Los mapas no son los mismos ahora que hace 20 años atrás y os lo voy a demostrar.

PAPEL/MÓVIL: el papel ha sido substituido por el móvil, los mapas del Instituto Geográfico Nacional han sido substituidos por Google Maps, todo ha cambiado. Todo está ahora hiperconectado. Veamos los cambios en cinco pasos:

1.-REPRESENTACIÓN/REALIDAD: antes, los mapas eran una representación gráfica del lugar donde estábamos, una interpretación de la realidad. Ahora, los nuevos mapas no son representación, son la propia realidad, el lugar donde estamos.

2.- SIMPLE/COMPLEJO: antes, los mapas tendían a la simplificación, a reducir una realidad compleja en dos dimensiones, en puntos, líneas y polígonos. Ahora los nuevos mapas tienden a la complejidad, reproducen la realidad y además le incorporan más y más capas de información digitales.

3.- GENERAL/PERSONAL: antes los mapas eran algo objetivo porque buscaban un modelo general con ríos, montañas o comercios. Ahora, los mapas son subjetivos porque se adaptan a tu modelo personal. Antes en una ciudad teníamos 200 cosas para ver, ahora sólo aparecen los sitios que tenemos alrededor y que nos pueden gustar.

4.- OFICIAL/COLABORATIVO: antes los mapas los hacían los gobiernos o las grandes empresas con grandes presupuestos, ahora los hacen las personas de forma altruista y los comparten de forma libre por la red como en Openstreetmap, el mayor mapa colaborativo de la historia

5.- RACIONAL/EMOCIONAL: antes los mapas eran algo abstracto, racional, pretendían entender el mundo. Ahora los nuevos mapas son algo concreto, emocional porque la relación con su entorno depende de cada persona y nos permite sentir el mundo.

CIELO/TIERRA: la forma que tenemos de movernos en el mundo ha cambiado junto a la tecnología. En la actualidad hay 17.817 objetos orbitando alrededor de la Tierra, de esos 3.500 son satélites operativos. Desde un satélite podemos ver el universo y acercarnos la tierra, bajar a nuestro país con los mapas, pasear por nuestra ciudad con las imágenes de las calles, entrar en las tiendas con las vistas 360 y todo sin salir de casa. Cambian las herramientas y éstas son capaces de cambiar nuestra percepción del mundo.

TIERRA/HOGAR: ¿Conocéis esa historia que narra como un niño se perdió con 5 años en la India, fue adoptado por una familia australiana y 25 años después encontró su casa y se reencontró con su familia gracias a Google Earth, ahora esta historia está en los cines en la película Lion. “Para saber quién eres debes saber de dónde vienes”.

TINTA/BITS: y es que hemos cambiado hasta la forma de hacer los mapas. Hemos pasado de hacer los mapas a rotring, con tinta y en un papel a hacer mapas de bits con el ratón en un ordenador, ¿os acordáis alguno del rotring y de la tinta…?

2D/3D: hemos pasado de los mapas en 2D en un papel, donde teníamos que conocer el lenguaje cartográfico para entenderlo, al mapa aumentado en la realidad, donde no hace falta interpretar nada porque es la realidad la que está delante de nuestros ojos.

ESCALA/ZOOM: ya nadie habla de la escala del mapa. Antes teníamos los mapas regionales a escala 1:200.000, los comarcales a 1:50.000, los urbanos a 1:10.000… ahora eso ya da igual hemos cambiado la escala por el más (+) y el menos (-) del zoom, con dos dedos podemos navegar por el mapa

SÍMBOLOS/CAPAS: antes la información se organizaba en la Leyenda de los mapas, con símbolos de colores que nos explicaban el significado de cada cosa, los nuevos mapas no necesitan leyenda, esos símbolos están organizados por capas interactivas y dinámicas que se superpone unos a otros y se adaptan a nosotros

NORTE/360: hemos “perdido” el Norte. El Norte estaba arriba en los mapas occidentales pero ahora ya no existe arriba o abajo, Norte o Sur, ahora existe el “alrededor nuestro” en una vista en 360º.

FICCIÓN/REALIDAD: hoy en día los mapas se hacen en 2D, en 3D, imágenes de satélite, en 360 grados, con realidad aumentada, con realidad virtual y se pueden consultar en las tablets, en el móvil, en los relojes inteligentes, en pulseras, en gafas, en hologramas, incluso en superficies de arena, en fin, en cualquier parte. En un futuro cercano haremos y manejaremos los mapas con los ojos tan sólo con mirar una pantalla. ¿habéis visto Minority Report? Eso ya es una realidad.

CARTOGRAFIAR/VIVIR: ya no existe un mapa general que lo explique todo. Ahora cada persona, al igual que construye su propia realidad, dispone de su propio mapa, personalizado, individual y subjetivo. En definitiva, hemos pasado de hacer los mapas a vivir los mapas, a integrarlos en nuestro día a día como algo natural y eso, para un geógrafo como yo, es fascinante.

Todos habéis sido viajeros y exploradores en algún momento y habéis usado un mapa para guiaros por tierras desconocidas. Y generalmente lo hacéis en tres etapas:

ANTES/INSPIRADOS: antes de ir a un sitio podemos usar las vistas en 360º, de modo que cuando lo visitamos, ya estamos familiarizados con el lugar y por tanto nos sentimos más seguros porque reconocemos el entorno en el que nos movemos.

AHORA/CONECTADOS: cuando viajamos y conectamos el móvil, éste nos sitúa en el territorio a través de la geolocalización y nos aporta una información personalizada en función de dónde estamos, de cómo nos movemos, el tiempo que hace, si hay tráfico, los recursos que podemos visitar en función del tiempo que nos quedemos en ese sitio, los sitios donde comer en función de nuestros gustos, dónde dormir y todo en función de dónde han ido y de lo que han opinado nuestros amigos, es nuestra red social

DESPUÉS/COMPARTIDOS: después compartíamos el álbum de fotos tras el viaje (pobres amigos). Pero ahora el futuro se ha convertido en un presente continuo. Vamos a cenar con los amigos y ¿qué hacemos cuando sale el primer plato? Foto para Instagram para dar envidia, o no… (pausa). Somos nosotros los que opinamos sobre los sitios para que influya en los futuros viajeros y la rueda vuelve a empezar, ya no está en manos del destino turístico, el mapa no lo hace el destino sino que lo hace el viajero y lo comparte con su red social y eso lo cambia todo porque el mapa pertenece a las personas, está en sus manos.

SER/ PARTICIPAR: por tanto, podemos usar las nuevas tecnologías y los mapas online para movernos en este nuevo mundo, nuestra pertenencia a un lugar ya no depende de haber nacido o de vivir ahí, como dice Genis Roca “Soy de dónde participo”.

LA TIERRA/LA NUBE: no hace falta estar en un sitio para sentirse parte de él, hace falta participar y compartir

Lo más maravilloso es que, si el mapa desaparece, desaparecen las fronteras.

Todos estamos conectados, el sitio donde vivimos, sentimos, amamos, construimos, soñamos es el Planeta Tierra pero, paradójicamente, lo hacemos desde la nube

Sobre mapas y cartografía

Hace unos días se puso en contacto conmigo, a través de este blog, la periodista Sandra Sánchez, para hacerme una entrevista sobre los mapas y la cartografía. Junto a muchas otras opciones de profesionales publicó el artículo con el provocador título de “Ser cartógrafo en un mundo ya cartografiado: así muere la profesión en plena edad de oro del mapa”.

Como en éste aparecen algunas pinceladas de la entrevista, la publico aquí completa (con permiso de la periodista, naturalmente), porque considero que puede resultar interesante mostrar mi opinión sobre algunos aspectos vinculados con esta “edad de oro” de los mapas y la cartografía en la que estamos viviendo, aunque siempre teniendo en cuenta que la cartografía es una herramienta que utiliza la geografía para analizar y gestionar el territorio. Agradecer de nuevo a Sandra que contara conmigo y de haber conseguido reactivar un debate siempre actual y necesario.

– ¿Qué es para ti un mapa? ¿Para qué sirven? ¿Qué utilidades tienen…? 

Un mapa es una representación de la realidad, una proyección de la misma que sirve para conocer nuestro entorno. Las utilidades son múltiples, desde saber dónde estamos, a guiarnos por el territorio, planificar las ciudades, que nuestro desarrollo sea sostenible, localizar recursos, planificar actuaciones, hacer previsiones, etc.

– ¿Cómo ha ayudado a la cartografía el avance de la tecnología? 

La expansión del ser humano en el planeta Tierra se ha realizado gracias a la tecnología desde que se empezó a usar el sílex como herramienta hasta los satélites de la actualidad. Las primeras civilizaciones siempre han realizado representaciones del espacio que ayudaba a, por ejemplo, la navegación y con ello al comercio. La exploración del planeta Tierra está indiscutiblemente unida a los mapas.

– ¿Tienen los mapas ahora más relevancia que en la antigüedad?

No, tienen la misma, pero ahora se tiene más acceso a los mismos, antiguamente sólo los cartógrafos hacían mapas, hoy en día cualquier persona puede realizarlos, es lo que llamamos neogeografía. En estos momentos hay que diferenciar claramente los mapas topográficos, que siguen siendo realizados por profesionales, de los mapas temáticos, que pueden ser realizados por cualquier ciudadano.

– ¿Cuál es la diferencia entre los mapas de antes y los de ahora?

En mi charla de TEDx Alcoi hablé de diferencias entre los mapas de antes y los de ahora en cinco puntos, aunque hay que indicar que se trata de una visión personal en la que “juego” con contrarios, ya que la realidad tiene múltiples visiones. Por tanto, no se trata de indicar las diferencias desde un punto de vista científico sino desde un punto de vista de la comunicación, de expresar cómo ha cambiado todo.

1.- De la representación a la realidad: antes, los mapas eran una representación gráfica del lugar donde estábamos, una interpretación de la realidad. Ahora, los nuevos mapas no son representación, son la propia realidad, el lugar donde estamos.

2.- De lo simple a lo complejo: antes, los mapas tendían a la simplificación, a reducir una realidad compleja en dos dimensiones, en puntos, líneas y polígonos. Ahora los nuevos mapas tienden a la complejidad, reproducen la realidad y además le incorporan más capas de información digitales.

3.- De lo general a lo particular: antes los mapas eran algo objetivo porque buscaban un modelo general con ríos, montañas o comercios. Ahora, los mapas son subjetivos porque se adaptan a tu modelo personal. Antes en una ciudad teníamos 200 cosas para ver, ahora sólo aparecen los sitios que tenemos alrededor y que nos pueden gustar.

4.- De lo oficial a lo colaborativo: antes los mapas los hacían los gobiernos o las grandes empresas con grandes presupuestos, ahora los hacen las personas de forma altruista y los comparten de forma libre por la red como en Openstreetmap, el mayor mapa colaborativo de la historia

5.- De lo racional a lo emocional: antes los mapas eran algo abstracto, racional, pretendían entender el mundo. Ahora los nuevos mapas son algo concreto, emocional porque la relación con su entorno depende de cada persona y nos permite sentir el mundo.

– ¿Estamos en un buen momento para la cartografía? 

Estamos en el mejor momento porque hay todo tipo de herramientas para generar mapas, desde las más sencillas hasta las tecnologías geoespaciales más complejas. Hay dos hechos que apoyan esta “edad de oro” de la cartografía: la capacidad de conectar todo gracias a Internet y a los dispositivos móviles, y la capacidad de compartir toda esa información en todo el planeta. De este modo, nos encontramos en un mundo donde se generan multitud de datos cada minuto, muchos de ellos son geolocalizados y transformados en información geográfica y, a través de su análisis, se convierten en conocimiento. Los mapas siguen siendo las herramientas que permiten encontrar nuestro lugar en el mundo.

 

 

 

Os comparto mi conferencia del pasado 8 de junio en Tech Experience Valencia, de la que ya hablé en “Geomarketing, el futuro sucede en algún lugar” , tanto el video como la presentación en Slideshare. Aunque el título se refiere al geomarketing en realidad se habla de mucho más, de la tecnología geoespacial y cómo la variable espacial está y estará presente en el futuro más próximo tanto para las personas, como para las empresas,las instituciones y, en definitiva, los territorios. De nuevo dar las gracias a Gladys de Infinite Event Experience y a Echaleku de Kuombo por contar conmigo y la oportunidad de conversar y compartir en torno al mundo geo.