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“SIG Revolution: ordenación del territorio, urbanismo y paisaje”, es un nuevo libro publicado por la Editorial Síntesis y coordinado por Rafael R. Termes, profesor en el departamento de Urbanismo de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) en el que tengo el honor de participar con un capítulo sobre “SIG y geolocalización online”.

En primer lugar quiero agradecer a Rafa Termes y a Alfonso Moya el haber confiando en mi desde hace años en la promoción online del “Máster en Sistemas de Información Geográfica aplicados a la Ordenación del Territorio, el Urbanismo y el paisaje, que ha derivado en que me permitieran aportar un capítulo a este libro junto a grandes profesionales.

Presentación de SIG Revolution

Bajo mi punto de vista existe mucha bibliografía sobre los Sistemas de Información Geográfica, pero en este libro hay un excelente compendio que resumen muy bien las posibilidades de esta herramientas en todos los ámbitos. A la rigurosidad de un trabajo científico elaborado y coordinado desde la Universidad, se une dos partes más con aplicaciones y casos prácticos, lo que hace que sea muy útil. Además, está actualizado con nuevas herramientas y conceptos para comprender cómo evoluciona su uso en estos tiempos tan dinámicos y cambiantes.La mejor forma de introducir el libro es compartiendo las palabras de Rafa Termes:

“Posiblemente nunca hubiéramos pensado que seríamos capaces de cartografiar algo tan dinámico y concreto como el vuelo de las gaviotas en su migración anual desde los fríos inviernos del mar del Norte a las cálidas costas de África. Más difícil sería afirmar que seríamos capaces de visualizar, en función del tiempo, las distintas trayectorias que las colonias describen en su viaje estacional. Sin embargo, la atractiva cartografía que da portada a este libro, precisamente muestra estos mapas. En un proyecto donde han colaborado el Flanders Marine Institute (VLIZ), la Ghent University (UGent), la University of Antwerp junto con el Research Institute for Nature and Forest (INBO), se ha podido poner en práctica un sistema de seguimiento GPS gracias a la experiencia acumulada de 15 años en el estudio de los patrones y hábitos de movilidad de estas aves. Dicho sistema ha permitido, además, eliminar el sesgo que hasta ahora existía en la identificación basada en la percepción visual de voluntarios. Estos mapas son un ejemplo más de cómo los datos específicos y la información en general constituyen una parte fundamental de nuestra vida diaria.”

SIG y geolocalización online

A continuación comparto la introducción a mi capítulo para mostrar de qué hablo y cómo reflexiono sobre la relación entre los SIG y la geolocalización online:

En los años noventa, solo los científicos y profesionales podían usar los Sistemas de Información Geográfica (en adelante SIG) por el grado de conocimiento que requerían, así como su coste, lo que limitaba el acceso a ciertos grupos. En cambio, hoy en día, cualquier persona, con un mínimo de conocimientos, puede hacer un mapa online en la nube a un coste económico prácticamente nulo.

Este cambio tiene que ver con el desarrollo de la ciencia geográfica, que ha evolucionado en los últimos años alrededor de la geografía global y de la nueva geografía, aglutinando una serie de enfoques como la geografía automatizada (Edin, 2014), la geografía colaborativa (Ruiz i Almar, 2010), cibergeografía (Barbachán, 2009), geografía virtual (Hudson-Smith et al., 2009), geografía voluntaria (Bosque Sendra, 2015) o geoinformática (Buzai, 2014b).

Por tanto, tal y como indica este último autor, coexisten dos enfoques: una geografía global desde la difusión científica y una nueva geografía o neogeografía desde la difusión social. Tradicionalmente, los SIG han pertenecido a esta geografía global y automatizada, pero, tras la aparición de internet y la web 2.0., es posible el desarrollo de SIG online por parte de cualquier usuario de la globosfera, en lo que se ha venido a denominar la neogeografía, con un claro componente social.

Este cambio entre los SIG tradicionales y los SIG online han hecho que el concepto de geolocalización tradicional, como la representación de un objeto o persona en unas coordenadas espaciales, se haya vuelto más complejo y con más posibilidades de desarrollo cuando se habla de geolocalización online, que permite conectar el mundo físico y el mundo digital en internet a través de ciertas herramientas.

Así pues, el presente texto se enmarca dentro del enfoque de la geografía global, en tanto que trabaja desde el impacto científico de esta ciencia, muy vinculado con las nuevas tecnologías, y de la nueva geografía, ya que las herramientas de estudio implican el conocimiento del impacto social y tienen que ver directamente con la capacidad de los ciudadanos de generar y compartir información geográfica.

A continuación, se analiza la importancia que tiene la geolocalización online en la etapa actual de los SIG, como la herramienta que permite la localización de la información geográfica en internet y que, a su vez, genera datos para su consumo por parte de los usuarios.

Resumen del libro

Os dejo un resumen del libro con el índice, los autores y uno de los capítulos que ha puesto a disposición la Editorial Síntesis, de forma gratuita, a modo de ejemplo:

Hace unos meses contactaron conmigo desde la Revista Mapping, en la que tengo el honor de ser miembro de su consejo de redacción, porque estaban preparando un especial para conmemorar su número 2000 y estaban pidiendo a profesionales de diversas disciplinas que “hicieran una visión, desde su punto de vista y campo profesional, de donde estábamos hace 20 años, donde estamos ahora y donde estaremos posiblemente , bajo su punto de vista, los próximos 20 años”. Para ello pensé en realizar un breve recorrido cronológico por mi desarrollo como geógrafo y el de la propia geografía en su contexto temporal.

Ayer se publicó dicho número, el  Especial Mapping 200, Vol. 29 Núm. 200 (2020): MARZO-JUNIO 2020 que está disponible para su descarga en la propia web de Revista Mapping de forma totalmente gratuita, en conjunto o, por separado, cada uno de los 50 profesionales que han escrito, entre los que se encuentran buenos amigos como Jorge del Río (Orbemapa) o Antonio Prieto, entre otros, así como parte de la comunidad Geobloggers. Una gran oportunidad para tener una visión del estado actual de las Ciencias de la Tierra y de hacia dónde pueden avanzar.

Agradecer a Marta y Miguel Ángel que siempre me tengan en cuenta para estas iniciativas y, sobre todo, su generosidad a la hora de compartir información que considero muy relevante hoy en día para comprender lo que está sucediendo en este apasionante mundo de los mapas (y, por ende, a Juan Toro y Roberto Matellanes por ponerle sentido del humor y rigurosidad).

A continuación comparto mi artículo original y el texto del mismo:

Geografía 2020

Año 2020. Crisis del Covid-19. La geografía sigue siendo tan esencial como invisible en muchos ámbitos de la sociedad. El mundo ha cambiado y la geografía con él. De repente, los mapas lo invaden todo como forma de intentar ver qué sucede, alimentados por datos geolocalizados por todo el planeta. La geografía adquiere una importancia enorme, aunque siempre ha estado ahí, es ahora cuando aparece en los medios y es que, uno de los principales problemas de esta ciencia ha sido ese, aparecer, tener visibilidad, lo que implica reconocimiento: lo que no se comunica no existe.

LA GEOGRAFÍA EN EL FINAL DE UNA ERA: AÑO 1990

Hace 30 años comenzaba a perfilar lo que quería estudiar en la Universidad y valoraba muy seriamente la geografía, tras pensar también en filosofía y sociología. Al final me decanté por la geografía y fue una gran decisión, ya que, años después, se convirtió en mi profesión y en mi pasión. Cuando acabé la carrera, me dijeron que muy pocos podían trabajar profesionalmente como geógrafos mas allá de la educación en cualquier de sus vertientes, pero nunca he dejado de hacerlo. Entonces el mundo estaba lleno de ordena- dores personales, los móviles comenzaban a aparecer en escena, la tecnología ya estaba en la empresa y se imponía cada vez más en los hogares y en las personas. La formación seguía siendo muy similar a la del siglo pasado, con clases presenciales y conferencias magistrales. No había demasiados turistas en nuestras ciudades y los estudiantes erasmus comenzaban a verse con más asiduidad. La geografía profesional luchaba por hacerse un hueco en la sociedad poco a poco, conscientes de que constituíamos una masa critica muy pequeña, pero uniéndonos para defender nuestros derechos y comunicar nuestras aportaciones a la sociedad.

LA GEOGRAFÍA AL COMIENZO UNA NUEVA ERA: AÑO 2000

Hace 20 años, ya llevaba unos años ejerciendo de geógrafo profesional y como activista en el recién crea- do Colegio Profesional de Geógrafos con mi número 0147. Tras superar el supuesto apocalipsis informático del año 2000 que nunca llegó, entrábamos de lleno en una nueva era, con Internet como líder de la «Era de la Información» y enarbolando la bandera de las Nuevas Tecnologías en este nuevo campo de juego de al aldea global. Desde entonces, las cosas han sucedido con gran celeridad, tras el Internet de las páginas web, unidireccional (web 1.0.), llegó el de los blogs y las redes sociales (web 2.0.), bidireccional y conversacional, hasta llegar al de la inteligencia artificial (¿web 3.0.?), automatizado y conectado. Fue el comienzo de una era de Internet que ha tenido y tendrá un impacto profundo en la historia de la humanidad y donde la geotecnología se convertirá en una de las industrias más potentes del mundo. Hay que tener claro que estamos al comienzo de esta era y las generaciones futuras dispondrán de la suficiente perspectiva histórica como para valorar dicho impacto.

LA GEOGRAFÍA EN RED: AÑO 2010

Hace 10 años empecé a aparecer por las redes sociales, abrí un perfil de Twitter, un blog y comencé a desarrollar lo que sería mi marca personal, siempre con la geografía como bandera y realizando una labor divulgativa y comunicativa que me ha permitido acercarme y conversar con cientos de geógrafos del planeta, incorporando términos como geocomunicación, geografía informal y emprendedurismo. Estos diez últimos años he combinado mi labor como profesor asociado en la Universitat de València (que finalizó el pasado 2019) con la de consultor con diversos proyectos propios (actualmente en Play&go experience). Eso me ha hecho tener cierta equidistancia entre ambos mundos: aportar a la empresa el método científico, tan necesario, de la Universidad y, a ésta, el pragmatismo y marketing de la empresa privada aunque, he de reconocer, que es complejo nadar entre dos mundos en ocasiones tan separados por barreras invisibles.

LA GEOGRAFÍA EN EL CONTEXTO ACTUAL: AÑO 2020

Visto con la distancia que ofrece el presente, durante estos 30 años la geografía informal y la neogeografía (social) han avanzado enormemente como un complemento a la geografía académica y científica y, ambas, han evolucionado de forma divergente. La geografía sigue siendo una ciencia, pero depende desde dónde se analice su grado de evolución o disrupción es distinto. El problema no es que en la Universidad no se den contenidos aplicados al mundo empresarial, ni que en la em- presa se usen metodologías poco científicas, no es que la gente siga más los blogs que los artículos científicos, no es que Google indexe más que la más grande de las revistas, sino que no haya un análisis conjunto de todo ello. La vida es poliédrica, con muchas caras, visiones y percepciones y, por tanto, para acercarnos a la realidad e intentar objetivarla lo más posible, hemos de integrar to- das las visiones porque ninguna es la correcta y todas lo son integradas y complementadas. Al mismo tiempo, las profesiones se están desdibujando y la transversalidad en las ciencias es más necesaria que nunca: hoy en día un mapa lo hace igualmente un geomático o topógrafo, que un geógrafo, pero también un biólogo, un arquitecto, un periodista o una ciudadano con inquietudes. La riqueza viene dada por la integración de las Ciencias de la Tierra sin importar tanto etiquetas profesionales como hechos funcionales, no importa tanto el idear como el hacer, como se suele decir: no existe la profesión del futuro, sino el profesional del futuro.

LA GEOGRAFÍA DEL FUTURO: AÑO 2050

¿Y dentro de 30 años?. Si hoy en día el mundo no se parece mucho al de hace treinta años en muchos aspectos, el mundo de dentro de otros tantos años será muy distinto, ya que los cambios se aceleran de forma geométrica, multiplicados de forma exponencial e impactando de lleno en la sociedad. Estamos a las puertas de la 5a Revolución Industrial y en plena Crisis del Covid-19, que marcará un antes y un después en la historia de la humanidad y en el que los datos se han afianzado como la nueva energía que mueve el mundo, si se me permite el símil ni se crean ni se destruyen, sólo se transforman y todo se convierte en datos: somos los datos que generamos.

Recientemente se ha publicado una conferencia que di en el TEDxUPValència en la que, precisamente, me preguntaba «¿La geografía del futuro depende de la tecnología?». Y en ésta me planteaba que, si queremos saber cómo será el futuro de la geografía, debíamos imaginar cómo sería la geografía del futuro. Para ello exploraba 10 tecnologías: datos geolocalizados, localización Inteligente, Inteligencia Artificial, blockchain, Internet de las Cosas, 5G, realidad aumentada, realidad virtual, robots, chatbots. La respuesta a la pregunta de cuál será la geografía del futuro que daba es que la base de la geografía sigue siendo la misma: los ríos, las montañas y los países, nuestro querido planeta tierra, pero el futuro de la geografía dependerá del equilibrio entre lo físico y lo digital, entre personas y robots, entre emociones y algoritmos.

Me gustaría acabar esta reflexión precisamente con la frase que cerraba mi conferencia y que resume muy bien la evolución de mi querida profesión: la tecnología dice que estamos hechos de bits, pero la geografía nos dice que estamos hechos de lugares.

El pasado Jueves 28 de mayo tuve el placer de participar en el webinar “Mapas, geografía informal y divulgación en red”, organizado por Kevin R. Wittmann (@kr_wittmann), moderado por Manel Alemany (@Cranemania) y junto a los divulgadores Jorge del Río (@orbemapa), Ana Rota (@letras_ciencia), Miguel García Álvarez (@Milhaud), Gonzalo Prieto (@geoinfinita)

Se trata de una iniciativa colaborativa, sin mas ambición que la de compartir experiencias en torno a los mapas, la geografía informal y la divulgación en red por parte de estos “activistas” de la geodivulgación en Internet. A algunos los conocía personalmente (Manel Alemany y Jorge del Río), con otros había colaborado online (Gonzalo Prieto) y al resto los seguía en Twitter con mucho interés (Ana Rot y Miguel García Álvarez), pero a todos nos une una pasión en común y creo que eso se transmitió en lo distendido de la charla.

Gracias al moderador logramos no hablar más de 5 min seguidos y que esta mesa redonda virtual fuera ágil y todos habláramos con un tiempo similar y aportáramos diversos puntos de vista que, aunque desde diversas disciplinas, al final derivaban en una misma forma de ver la divulgación en red.

A destacar el hilo de conversaciones que se generó en las redes sociales (alrededor del hashtag #geografíayredes), primero con el anuncio una semana atrás del webinar, durante el mismo en el chat el directo y, a posteriori, con toda la información y contenido que seguimos compartiendo encantados con aquellos interesados.

A continuación os dejo algunas respuestas a las preguntas que se nos plantearon y, al final del post, está el video del webinar para quien desee verlo. Muchas gracias a Kevin por “liarme” con estas cosas que me encantan, a mis compañeros por enseñarme tanto y hacerme partícipe de una comunidad de apasionados de los mapas y, sobre todo, a toda la gente que nos ha seguido y que nos ha animado a seguir divulgando en torno al mundo de los mapas y la geografía informal.

Presentación de los ponentes

Me llamo Gersón Beltrán, soy Geógrafo y me dedico a la Geolocalización, es lo que llamo mi Mundo Geo. Soy Doctor en Desarrollo Local y Territorio por la Universitat de València y trabajo como investigador, escritor, divulgador, formador a través de mi propia marca personal y como consultor en Play&go experience, una empresa española que conecta el mundo físico y online mediante la gamificación, la geolocalización y la realidad aumentada, obteniendo datos inteligentes para las organizaciones.

¿Por qué te apasionan los mapas? ¿Qué potencial les ves? ¿Cuándo surgió esa pasión?

Los mapas son el lenguaje natural del geógrafo que nos une con el entorno social y ambiental que nos rodea, pero también son una forma de expresión artística, una tecnología de información geográfica, un medio para encontrar nuestro lugar en el mundo.

El potencial que se le quiera dar, pero para mi el esencial es que permite contextualizarnos en el espacio a cualquier escala y en cualquier momento (dimensión espacio temporal), convierte la información geográfica en conocimiento y en inteligencia para tomar decisiones más racionales que nos ayuden a mejorar y transformar el mundo.

Supongo que como todos, de pequeño con los atlas de geografía y la bola del mundo, como dice Mafalda, viajando sin salir de casa, explorando y descubriendo que hay muchos países y fronteras, pero que al final hay un solo Planeta Tierra y una humanidad que lo habita, Gaia entiende de vida, no de fronteras

¿Cómo llegaste a la divulgación? ¿Te costó darle salida? ¿Qué herramientas usas para la divulgación geográfica y cuál es tu preferida?

Llegué a través de Internet y la tecnología, aunque llevo muchos años de formador y siempre me han dicho que soy muy didáctico a la hora de explicar las cosa (algo tendrá que ver que mis padres son ambos pedagogos), gracias a Internet entré en un nuevo mundo conectado donde comunicar mi percepción de la realidad como geógrafo, pero en un entorno digital.

Me costó sacarle rentabilidad, porque aquí se une la pasión y el dinero, la emoción y la razón, pero siempre he sido muy proactivo y he querido cumplir esa gran frase que dice que “eres lo que compartes”.

Herramientas todas, al final el contenido es siempre uno, lo que cambia es cómo comunicarlo: en conversaciones en Facebook, Twitter y Linkedin, en artículos en mi blog, en videos en Youtube, en Podcast en Spotify, en presentaciones en Slidehare, en imágenes en Pinterest e Instagram y en mapas online en cualquier plataforma.

¿Cómo has valorado/valoras la divulgación en red durante épocas como la que estamos pasando (cuarentena, COVID-19…)? ¿Qué proyectos de digitalización y archivos cartográficos utilizas y recomiendas?

Ahora mismo la divulgación es esencial, pero sobre todo hay que reivindicar a la ciencia, al conocimiento y al esfuerzo, como forma de combatir los bulos o fake news (o fake maps, que también los hay). El problema es que, como sigue habiendo una cierta desconexión entre la Universidad y la sociedad, se produce una paradoja inquietante: los que hacen ciencia de forma objetiva no lo comunican de forma didáctica y llegan a la ciudadanía y los que opinan de forma subjetiva tienen capacidad de llegar a mucha gente. Las personas no le preguntan la científico con más papers e indexaciones en revistas, sino a Google y al primer Youtuber que se posicione en su 1ª página.

No podría recomendar uno en concreto, hay tantos que uno se pierde, lo que si que recomiendo son dos cosas: lo esencial es saber hacer las preguntas adecuadas y conocer a los especialistas de cada cosa, no es cuestión de saber más que nadie, sino de qué cuestión me planteo y quién puede ayudarme a encontrar la información.

Por qué me gustan los mapas

Escribir un artículo de divulgación requiere tiempo y dedicación, pero, en ocasiones, me gusta escribir sobre cosas que me apetece contar, sin más pretensión que aportar mi visión sobre algún aspecto de mi vida profesional. La semana pasada estuve casi todo el día trabajando con unos mapas y, por la noche, me vino esta reflexión a la cabeza que quería compartir con quién la quiera leer.

Me gustan los mapas, aunque, como geógrafo, he de decir que no nos dedicamos sólo a hacer mapas, en realidad, para nosotros, son una herramienta de trabajo como puede ser la estadística, no son un fin en sí mismo. También es cierto que son una herramienta de comunicación en dos aspectos: en primer lugar, permiten mostrar de una forma muy visual y sencilla un trabajo geográfico complejo y, en segundo lugar, son la herramienta que une a las personas con el espacio en el que se mueven. Luego están los mapas como elemento artístico que también nos suele fascinar a los geógrafos, desde los primeros mapas sobre piedras hasta los mapas online que llevamos en los bolsillos dentro del móvil.

Pero mi reflexión no iba por aquí, cada vez estoy más pensativo (creo que se nota en mis últimas publicaciones) y más convencido de que no hay que buscar respuestas, sino saber formular bien las preguntas. Aunque no me dedico a hacer mapas, de vez en cuando “juego” con algunos mapas online, sin saber programar ni ser un experto en cartografía si que es verdad que tengo los fundamentos básicos que aprendí con los Sistemas de Información Geográfica (SIG) y que me sirven de base para muchos proyectos, tal y como le dije a una profesional en Linkedin, veo la vida en capas de información.

Un mapa es mucho más que una representación de la realidad, es todo un proceso en el que se ha de identificar qué se quiere mostrar, obtener la información de la realidad digitalizada (o digitalizarla, en su caso), organizar dicha información, gestionarla y analizarla para obtener información relevante y, finalmente, mostrarla de la mejor forma posible centrándose en lo importante y teniendo en cuenta el diseño y la usabilidad. Al final, un mapa es en sí mismo un sistema abierto, con una serie de entradas (inputs) de información geolocalizada, una gestión de ésta mediante las matemáticas y una salida gráfica (output).

Volviendo al comienzo del post, ayer me di cuenta que, lo me gusta de los mapas es que generan preguntas de forma constante, me hacen pensar, provocan curiosidad e interés por obtener respuestas. Pienso en qué variables son mejores para utilizar, como puedo cruzar esas variables con otras, interpretar los resultados, plasmarlo de una forma útil para que lo pueda interpretar cualquier persona. Porque los mapas son un lenguaje en sí mismo, como la música, como las matemáticas, como la pintura.

Además, en muchas ocasiones uno se encuentra con problemas que no sabe resolver y se hace preguntas de por qué sucede esto o aquello, investiga cómo se podría solucionar y, si lo logra, qué sacrificios debe hacer el mapa, porque no siempre se puede mostrar lo que uno quiere. Y así pasa el tiempo, mucho tiempo, cruzando capas de información, cambiando colores, probando soluciones, borrando, rehaciendo, creando.

Me gustan los mapas porque me cuentan historias, me permiten hablar con quien los lee sin estar presente, puedo ser tan atrevido como para intentar predecir el futuro, reducen la realidad a lo realmente esencial que pueda ser plasmado y, al fin y al cabo, nos permiten encontrar nuestro lugar en el mundo.

Comunicación de la industria geoespacial en Internet: los blogs de información geográfica

En el año 2012 publiqué una reseña en este mismo blog sobre el libro Mapas invisibles, del blog de información geográfica Orbemapa, que hablaba sobre el mundo de los mapas en Internet, pero bajo la perspectiva de la importancia del marketing. Esto supuso una innovación en su momento ya que nadie, al menos que yo conozca, había integrado estas dos disciplinas haciendo que sólo tuvieran sentido interrelacionadas: en la Era de Internet, la relevancia de los mapas viene dado por la relación entre la accesibilidad de los productores de dichos mapas y la popularidad otorgada por los consumidores, de manera que se aplicaban los principios del posicionamiento natural (SEO) y tenían todo el sentido de una forma completamente natural.

Hacía tiempo que seguía el blog Orbemapa por lo interesante y novedoso de sus contenidos y, tal y como cuento en el artículo referido, fue un placer encontrarme con este libro en la pantalla de mi móvil. Releyéndolo me encuentro con una frase premonitoria “algún día estas cosas se estudiarán en la Universidad”, seis años después de esta afirmación puedo afirmar que si se estudian en algunas universidades, aunque quizás no con la transversalidad necesaria, pero al menos ya no es una simple tendencia, sino una realidad innegable.

El 5 de julio del pasado año 2017 se celebró en valencia el I Encuentro Nacional de Geobloggers y desvirtualicé por primera vez al profesional que está detrás de Orbemapa. El primer saludo fue un choque de manos, pero tras el que había un gesto de admiración mutua por conocernos. Yo acababa de depositar mi Tesis Doctoral y estaba intentando reencontrar mi camino profesional, en el café pude hablar con él y me habló de la geocomunicación y cómo apreciaba mi trabajo, son esas pequeñas cosas de las que uno nunca dejará de estar agradecido, fue muy especial para mi recibir ese cariño profesional y una subida de autoestima.

Tras este encuentro tan especial (y al que debemos en gran parte este artículo, tal y como mostramos en los agradecimientos), volvimos a retomar el contacto y hablamos de colaborar. Normalmente cuando uno dice eso si, en menos de dos semanas, no ha habido contacto por alguna parte se queda en meras palabras. Pero este no fue el caso y surgió la oportunidad de elaborar un ambicioso capítulo para una publicación europea sobre el ámbito de la geografía informal, presentamos una propuesta y nos la aceptaron, trabajamos sobre Google Docs de forma colaborativa y, en estos momentos, está pendiente de revisión.

Paralelamente, se publicitó el XVIII Congreso de Tecnologías de Información Geográfica: perspectivas pluridisciplinares en la sociedad del conocimiento, de la Asociación de Geógrafos Españoles (AGE) , a celebrar entre los días 20-22 junio de 2018 en la Facultad de Geografía e Historia (Universitat de València). Volvimos a hablar y preparamos una comunicación sobre la “Comunicación de la industria geoespacial en Internet: los blogs de información geográfica”, en el que intentamos acercarnos a un tema tan apasionante para ambos y que resumimos en que lo que no se muestra no existe, es decir, la importancia de la comunicación y de los blogs como una herramienta de geografía informal muy presente en la blogosfera, pero poco estudiada de forma académica y formal.

Además, el Lunes 28 de mayo fui a Segovia por temas profesionales con Play&go experience y me acerqué a comer con Jorge a Valladolid, donde volvimos a reflexionar y plantear proyectos muy interesantes. Al final nos mueve la pasión por el mundo de los mapas, que de nuevo releoo en mi post de hace 6 años, donde concluyo que este libro es “Para todos ellos, para los estudiantes eternos, para los exploradores, para los amantes de las fronteras difuminadas, para los soñadores de mundos”. Me permito decir que este artículo que compartimos también es para ellos y que esta frase es extrapolable a todos los geobloggers.

A continuación, expongo el resumen del artículo que hemos publicado, las conclusiones a las que llegamos, los agradecimientos, los enlaces para su descarga en las plataformas académicas Research Gate y Academia.edu y, por último, la presentación que realizamos en el Congreso TIG.

Resumen

En la era de la información y la conectividad estamos asistiendo, en tiempo real, al nacimiento de una industria alrededor de los datos. Esta nueva industria, en la que los datos geográficos o espaciales son uno de sus principales protagonistas, se ha convertido rápidamente en un elemento estratégico clave en el desarrollo de personas, empresas, administraciones, universidades y territorios.

El presente artículo presentará el estado de la cuestión sobre geocomunicación e industria en esta materia, identificando qué medios sociales son los más utilizados por los profesionales de la industria geoespacial, cómo se conectan a través de hashtags específicos y cómo se relacionan en la red. Además, se mostrará el caso de éxito del I Encuentro Nacional de Geobloggers, que logró congregar en València el año 2017 a decenas de profesionales en un entorno físico en el que se debatió sobre la situación actual de la blogosfera.

Conclusiones

Hoy en día la comunicación es un elemento esencial para cualquier aspecto, lo que no se comunica no existe y esto se aplica también a todos los elementos de la industria geoespacial. Ciencia, universidad, y administración están descubriendo el potencial de la geocomunicación formando una red informal de divulgación en torno la tecnología geoespacial, con muchas sinergias en su objetivo: fomentar una actitud científico y tecnológica en la toma de decisiones.

Los esloganes de la industria, y los discursos de los blogs visibilizan algunos de los fenómenos que están sucediendo alrededor de los datos espaciales. Los blogs son herramientas de comunicación en la era de Internet que han permitido a profesionales de muy diversas disciplinas compartir sus investigaciones y reflexiones alrededor de la tecnología geoespacial.

Un ejemplo de esta actividad fue el I Encuentro Nacional de Geobloggers celebrado en València y que fue, en sí mismo, un ejemplo de la nueva geocomunicación y de cómo, de forma colaborativa, se puede tener un gran alcance en las ideas compartidas.

Agradecimientos

En primer lugar a los organizadores del XVIII Congreso de Tecnologías de Información Geográfica: perspectivas pluridisciplinares en la sociedad del conocimiento, mis compañeros de departamento de Geografía: Maria José López, Pilar Carmona, Julia Salom y Juan Miguel Albertos, que nos han permitido hacer esta aportación al mundo científico sobre los blogs de información geográfica, así como por el éxito obtenido en congreso.

En segundo lugar, a los impulsores del I Encuentro Nacional de Geobloggers: Miguel Ángel y Marta (Revista Mapping), Juan Toro y Roberto (Gis&Beers), por ser capaces de aunar a tantos profesionales de tantas disciplinas en torno a unas inquietudes comunes, así como a la E.T.S. Ingeniería Geodésica, cartográfica y Topográfica, por acogernos en su congreso y cedernos las instalaciones y el streaming. Por último, a todos los participantes de esta iniciativa, citados a lo largo de este artículo y a todos los participantes en torno al hasthtag #geobloggers, que son los verdaderos impulsores de un movimiento muy humilde, pero que será muy potente por la trascendencia de las ideas que contiene.

Artículo completo:

Research Gate

Academia.edu

Presentación:

El futuro de los mapas

El futuro de los mapas depende del momento en que nos planteemos esta cuestión. La nueva geografía de los años ochenta no tiene nada que ver con la nueva geografia del siglo XXI. Todo cambia y a una velocidad vertiginosa, podríamos aplicar la Ley de Moore a cualquier disciplina y profesión, ya que los cambios se suceden casi de forma exponencial.

En este sentido realicé una reflexión sobre los nuevos mapas online y cómo se diferencian de los mapas que estudié hace tan sólo dos décadas. Este artículo se llama el futuro de los mapas porque, en estos momentos, estos nuevos mapas conviven con los tradicionales (tanto en la formación universitaria como en algunos usos como el turismo, por ejemplo).

Como dice Bob Dylan en The times they are a-changing “As the present now
Will later be past” (el presente ahora será pasado después), por tanto no podemos conocer el futuro de los mapas pero podemos observar de dónde venimos (el pasado), dónde estamos (presente) y así averiguar hacia dónde vamos (futuro).

El pasado 3 de marzo de este año 2017 tuve el honor de dar mi primera conferencia TEDx en e TEDXAlcoi “Los nuevos mapas: todo sucede en algún lugar”. De mi experiencia hablé en mi post “Mi experiencia en TEDxAlcoi 2017“ y el resultado está publicado tanto en video en el canal oficial de TEDx como en pdf en Slideshare.

Fue un arduo trabajo que me llevó meses y donde intenté “jugar” con contrarios, es decir, confrontar ideas (en ocasiones forzándolo porque no siempre hay blancos y negros) para entender cómo han cambiado los mapas que conocíamos antes y después de Internet.

Por ello quiero compartir el texto íntegro de mi presentación, no se trata de un artículo científico ni divulgativo, sino de un guión con el texto que, más o menos, reproduje en mi conferencia. Antes del mismo pongo una breve introducción:

¿Alguien no ha utilizado un mapa en su vida? Todos hemos usado un mapa alguna vez porque todo sucede en algún lugar. Pero el mundo ha cambiado, con Internet hay una nueva forma de representar el mundo y los nuevos mapas son muy distintos a los de hace veinte años. Hoy en día los mapas se hacen en 3D, con imágenes de satélite, en 360 grados, con realidad aumentada, con realidad virtual y se pueden consultar en las tablets, en el móvil, en los relojes inteligentes, en pulseras, en gafas, en hologramas, etc. Ya no existe un mapa general que lo explique todo, ahora hora cada persona, al igual que construye su propia realidad, dispone de su propio mapa, personalizado e individual. En esta conferencia vamos a ver las diferencias entre los mapas de antes y los mapas de ahora que nos muestran cuál es nuestro lugar en el mundo.

Los nuevos mapas: todo sucede en algún lugar

LIBROS/MAPAS: ¿Conocéis al principito? Es ese chaval que va danzando por los planetas y cuando llega al sexto planeta estaba habitado por un geógrafo rodeado de mapas y libros, como yo de pequeño, era mi forma de viajar con la imaginación sin salir de casa. ¿Alguien no ha utilizado un mapa en su vida? Todos hemos usado un mapa alguna vez porque todo sucede en algún lugar, nos movemos entre dos dimensiones: el tiempo y el espacio, de hecho hay gente que no sabe ni dónde está ni hacia dónde va 😉

ANTIGUO/NUEVO: el mundo ha cambiado, hay herramientas que ya no sirven, un mapa en papel es romántico y hermoso pero no podemos navegar con él por el océano de Internet, no podemos usar viejos mapas para explorar un nuevo mundo. Los mapas no son los mismos ahora que hace 20 años atrás y os lo voy a demostrar.

PAPEL/MÓVIL: el papel ha sido substituido por el móvil, los mapas del Instituto Geográfico Nacional han sido substituidos por Google Maps, todo ha cambiado. Todo está ahora hiperconectado. Veamos los cambios en cinco pasos:

1.-REPRESENTACIÓN/REALIDAD: antes, los mapas eran una representación gráfica del lugar donde estábamos, una interpretación de la realidad. Ahora, los nuevos mapas no son representación, son la propia realidad, el lugar donde estamos.

2.- SIMPLE/COMPLEJO: antes, los mapas tendían a la simplificación, a reducir una realidad compleja en dos dimensiones, en puntos, líneas y polígonos. Ahora los nuevos mapas tienden a la complejidad, reproducen la realidad y además le incorporan más y más capas de información digitales.

3.- GENERAL/PERSONAL: antes los mapas eran algo objetivo porque buscaban un modelo general con ríos, montañas o comercios. Ahora, los mapas son subjetivos porque se adaptan a tu modelo personal. Antes en una ciudad teníamos 200 cosas para ver, ahora sólo aparecen los sitios que tenemos alrededor y que nos pueden gustar.

4.- OFICIAL/COLABORATIVO: antes los mapas los hacían los gobiernos o las grandes empresas con grandes presupuestos, ahora los hacen las personas de forma altruista y los comparten de forma libre por la red como en Openstreetmap, el mayor mapa colaborativo de la historia

5.- RACIONAL/EMOCIONAL: antes los mapas eran algo abstracto, racional, pretendían entender el mundo. Ahora los nuevos mapas son algo concreto, emocional porque la relación con su entorno depende de cada persona y nos permite sentir el mundo.

CIELO/TIERRA: la forma que tenemos de movernos en el mundo ha cambiado junto a la tecnología. En la actualidad hay 17.817 objetos orbitando alrededor de la Tierra, de esos 3.500 son satélites operativos. Desde un satélite podemos ver el universo y acercarnos la tierra, bajar a nuestro país con los mapas, pasear por nuestra ciudad con las imágenes de las calles, entrar en las tiendas con las vistas 360 y todo sin salir de casa. Cambian las herramientas y éstas son capaces de cambiar nuestra percepción del mundo.

TIERRA/HOGAR: ¿Conocéis esa historia que narra como un niño se perdió con 5 años en la India, fue adoptado por una familia australiana y 25 años después encontró su casa y se reencontró con su familia gracias a Google Earth, ahora esta historia está en los cines en la película Lion. “Para saber quién eres debes saber de dónde vienes”.

TINTA/BITS: y es que hemos cambiado hasta la forma de hacer los mapas. Hemos pasado de hacer los mapas a rotring, con tinta y en un papel a hacer mapas de bits con el ratón en un ordenador, ¿os acordáis alguno del rotring y de la tinta…?

2D/3D: hemos pasado de los mapas en 2D en un papel, donde teníamos que conocer el lenguaje cartográfico para entenderlo, al mapa aumentado en la realidad, donde no hace falta interpretar nada porque es la realidad la que está delante de nuestros ojos.

ESCALA/ZOOM: ya nadie habla de la escala del mapa. Antes teníamos los mapas regionales a escala 1:200.000, los comarcales a 1:50.000, los urbanos a 1:10.000… ahora eso ya da igual hemos cambiado la escala por el más (+) y el menos (-) del zoom, con dos dedos podemos navegar por el mapa

SÍMBOLOS/CAPAS: antes la información se organizaba en la Leyenda de los mapas, con símbolos de colores que nos explicaban el significado de cada cosa, los nuevos mapas no necesitan leyenda, esos símbolos están organizados por capas interactivas y dinámicas que se superpone unos a otros y se adaptan a nosotros

NORTE/360: hemos “perdido” el Norte. El Norte estaba arriba en los mapas occidentales pero ahora ya no existe arriba o abajo, Norte o Sur, ahora existe el “alrededor nuestro” en una vista en 360º.

FICCIÓN/REALIDAD: hoy en día los mapas se hacen en 2D, en 3D, imágenes de satélite, en 360 grados, con realidad aumentada, con realidad virtual y se pueden consultar en las tablets, en el móvil, en los relojes inteligentes, en pulseras, en gafas, en hologramas, incluso en superficies de arena, en fin, en cualquier parte. En un futuro cercano haremos y manejaremos los mapas con los ojos tan sólo con mirar una pantalla. ¿habéis visto Minority Report? Eso ya es una realidad.

CARTOGRAFIAR/VIVIR: ya no existe un mapa general que lo explique todo. Ahora cada persona, al igual que construye su propia realidad, dispone de su propio mapa, personalizado, individual y subjetivo. En definitiva, hemos pasado de hacer los mapas a vivir los mapas, a integrarlos en nuestro día a día como algo natural y eso, para un geógrafo como yo, es fascinante.

Todos habéis sido viajeros y exploradores en algún momento y habéis usado un mapa para guiaros por tierras desconocidas. Y generalmente lo hacéis en tres etapas:

ANTES/INSPIRADOS: antes de ir a un sitio podemos usar las vistas en 360º, de modo que cuando lo visitamos, ya estamos familiarizados con el lugar y por tanto nos sentimos más seguros porque reconocemos el entorno en el que nos movemos.

AHORA/CONECTADOS: cuando viajamos y conectamos el móvil, éste nos sitúa en el territorio a través de la geolocalización y nos aporta una información personalizada en función de dónde estamos, de cómo nos movemos, el tiempo que hace, si hay tráfico, los recursos que podemos visitar en función del tiempo que nos quedemos en ese sitio, los sitios donde comer en función de nuestros gustos, dónde dormir y todo en función de dónde han ido y de lo que han opinado nuestros amigos, es nuestra red social

DESPUÉS/COMPARTIDOS: después compartíamos el álbum de fotos tras el viaje (pobres amigos). Pero ahora el futuro se ha convertido en un presente continuo. Vamos a cenar con los amigos y ¿qué hacemos cuando sale el primer plato? Foto para Instagram para dar envidia, o no… (pausa). Somos nosotros los que opinamos sobre los sitios para que influya en los futuros viajeros y la rueda vuelve a empezar, ya no está en manos del destino turístico, el mapa no lo hace el destino sino que lo hace el viajero y lo comparte con su red social y eso lo cambia todo porque el mapa pertenece a las personas, está en sus manos.

SER/ PARTICIPAR: por tanto, podemos usar las nuevas tecnologías y los mapas online para movernos en este nuevo mundo, nuestra pertenencia a un lugar ya no depende de haber nacido o de vivir ahí, como dice Genis Roca “Soy de dónde participo”.

LA TIERRA/LA NUBE: no hace falta estar en un sitio para sentirse parte de él, hace falta participar y compartir

Lo más maravilloso es que, si el mapa desaparece, desaparecen las fronteras.

Todos estamos conectados, el sitio donde vivimos, sentimos, amamos, construimos, soñamos es el Planeta Tierra pero, paradójicamente, lo hacemos desde la nube

Sobre mapas y cartografía

Hace unos días se puso en contacto conmigo, a través de este blog, la periodista Sandra Sánchez, para hacerme una entrevista sobre los mapas y la cartografía. Junto a muchas otras opciones de profesionales publicó el artículo con el provocador título de “Ser cartógrafo en un mundo ya cartografiado: así muere la profesión en plena edad de oro del mapa”.

Como en éste aparecen algunas pinceladas de la entrevista, la publico aquí completa (con permiso de la periodista, naturalmente), porque considero que puede resultar interesante mostrar mi opinión sobre algunos aspectos vinculados con esta “edad de oro” de los mapas y la cartografía en la que estamos viviendo, aunque siempre teniendo en cuenta que la cartografía es una herramienta que utiliza la geografía para analizar y gestionar el territorio. Agradecer de nuevo a Sandra que contara conmigo y de haber conseguido reactivar un debate siempre actual y necesario.

– ¿Qué es para ti un mapa? ¿Para qué sirven? ¿Qué utilidades tienen…? 

Un mapa es una representación de la realidad, una proyección de la misma que sirve para conocer nuestro entorno. Las utilidades son múltiples, desde saber dónde estamos, a guiarnos por el territorio, planificar las ciudades, que nuestro desarrollo sea sostenible, localizar recursos, planificar actuaciones, hacer previsiones, etc.

– ¿Cómo ha ayudado a la cartografía el avance de la tecnología? 

La expansión del ser humano en el planeta Tierra se ha realizado gracias a la tecnología desde que se empezó a usar el sílex como herramienta hasta los satélites de la actualidad. Las primeras civilizaciones siempre han realizado representaciones del espacio que ayudaba a, por ejemplo, la navegación y con ello al comercio. La exploración del planeta Tierra está indiscutiblemente unida a los mapas.

– ¿Tienen los mapas ahora más relevancia que en la antigüedad?

No, tienen la misma, pero ahora se tiene más acceso a los mismos, antiguamente sólo los cartógrafos hacían mapas, hoy en día cualquier persona puede realizarlos, es lo que llamamos neogeografía. En estos momentos hay que diferenciar claramente los mapas topográficos, que siguen siendo realizados por profesionales, de los mapas temáticos, que pueden ser realizados por cualquier ciudadano.

– ¿Cuál es la diferencia entre los mapas de antes y los de ahora?

En mi charla de TEDx Alcoi hablé de diferencias entre los mapas de antes y los de ahora en cinco puntos, aunque hay que indicar que se trata de una visión personal en la que “juego” con contrarios, ya que la realidad tiene múltiples visiones. Por tanto, no se trata de indicar las diferencias desde un punto de vista científico sino desde un punto de vista de la comunicación, de expresar cómo ha cambiado todo.

1.- De la representación a la realidad: antes, los mapas eran una representación gráfica del lugar donde estábamos, una interpretación de la realidad. Ahora, los nuevos mapas no son representación, son la propia realidad, el lugar donde estamos.

2.- De lo simple a lo complejo: antes, los mapas tendían a la simplificación, a reducir una realidad compleja en dos dimensiones, en puntos, líneas y polígonos. Ahora los nuevos mapas tienden a la complejidad, reproducen la realidad y además le incorporan más capas de información digitales.

3.- De lo general a lo particular: antes los mapas eran algo objetivo porque buscaban un modelo general con ríos, montañas o comercios. Ahora, los mapas son subjetivos porque se adaptan a tu modelo personal. Antes en una ciudad teníamos 200 cosas para ver, ahora sólo aparecen los sitios que tenemos alrededor y que nos pueden gustar.

4.- De lo oficial a lo colaborativo: antes los mapas los hacían los gobiernos o las grandes empresas con grandes presupuestos, ahora los hacen las personas de forma altruista y los comparten de forma libre por la red como en Openstreetmap, el mayor mapa colaborativo de la historia

5.- De lo racional a lo emocional: antes los mapas eran algo abstracto, racional, pretendían entender el mundo. Ahora los nuevos mapas son algo concreto, emocional porque la relación con su entorno depende de cada persona y nos permite sentir el mundo.

– ¿Estamos en un buen momento para la cartografía? 

Estamos en el mejor momento porque hay todo tipo de herramientas para generar mapas, desde las más sencillas hasta las tecnologías geoespaciales más complejas. Hay dos hechos que apoyan esta “edad de oro” de la cartografía: la capacidad de conectar todo gracias a Internet y a los dispositivos móviles, y la capacidad de compartir toda esa información en todo el planeta. De este modo, nos encontramos en un mundo donde se generan multitud de datos cada minuto, muchos de ellos son geolocalizados y transformados en información geográfica y, a través de su análisis, se convierten en conocimiento. Los mapas siguen siendo las herramientas que permiten encontrar nuestro lugar en el mundo.

 

 

 

Los nuevos mapas: todo sucede en algún lugar

¿Alguien no ha utilizado un mapa en su vida? Todos hemos usado un mapa alguna vez porque todo sucede en algún lugar. Pero el mundo ha cambiado, con Internet hay una nueva forma de representar el mundo y los nuevos mapas son muy distintos a los de hace veinte años. Hoy en día los mapas se hacen en 3D, con imágenes de satélite, en 360 grados, con realidad aumentada, con realidad virtual y se pueden consultar en las tablets, en el móvil, en los relojes inteligentes, en pulseras, en gafas, en hologramas, etc. Ya no existe un mapa general que lo explique todo, ahora hora cada persona, al igual que construye su propia realidad, dispone de su propio mapa, personalizado e individual. Vamos a ver las diferencias entre los mapas de antes y los mapas de ahora que nos muestran cuál es nuestro lugar en el mundo.

Ya está disponible mi conferencia en el TEDxAlcoi de la que hablé en mi post “Mi experiencia en TEDxAlcoi 2017“, tanto en video en el canal oficial de TEDx como en pdf en Slideshare.

Espero que os resulte interesante y si es así lo compartáis, gracias!